Llegó Navidad

christmas-1047647_640

Ya está aquí de nuevo la Navidad. Los niños ya han comenzado sus vacaciones y algunos adultos también tendrán la suerte de poder disfrutar de unos días de descanso en los que poder disfrutar de alguna actividad cultural en familia. Aunque a veces, entre compras y reuniones familiares o con amigos, nos queda poco tiempo para hacer nada más.

Tengo la suerte de vivir en una ciudad, Madrid, donde la oferta de actividades es enorme. Pero acercarse al centro es una tarea complicada y, en ocasiones, poco apetecible por la cantidad de gente que podemos encontrar. Y la verdad es que no tenemos que irnos muy lejos para poder disfrutar en familia de actividades culturales de ocio con las que pasar un rato agradable y disfrutar de cosas realmente hermosas.

Un ejemplo de ello lo pude disfrutar junto con mis hijos el pasado miércoles en la biblioteca de mi barrio, Carabanchel. La Biblioteca Pública Luis Rosales, de la que ya os he hablado en otra ocasión, organizó algo que yo, hasta la fecha, no había visto nunca en una biblioteca.

the-nutcracker-9781481458290_hr

Portada del cuento “The Nutcraker” (El Cascanueces) ilustrado por Valeria Docampo

Con motivo de las fiestas Navideñas la biblioteca organizó la narración-representación de “El Cascanueces”. Con la colaboración con la Escuela de Danza Duque de Madrid, los bibliotecarios prepararon una representación de la historia de “El Cascanueces” en la que mezclaron la lectura en directo por parte del subdirector de la biblioteca del famoso cuento de Ernst Theodor Amadeus Hoffmann, la música del ballet compuesta por Piotr Ilich Tchaikovsky, piezas de danza interpretadas por los alumnos de la escuela de danza y algunas grabaciones de las partes del ballet más representativas.

Un esfuerzo así merece que se hable de él y se valore como lo merece. Porque fue una representación maravillosa, preparada con todo lujo de detalle y con mucho gusto, que mantuvo al público de todas las edades atento durante la hora que duró la representación. Una apuesta valiente por parte del personal de la biblioteca sobre todo realizándolo en un miércoles, con los niños aún sin vacaciones, que hacía poner en riesgo la asistencia.

Pero allí estábamos. Con la misma afluencia que puede tener el cuentacuentos mensual de los sábados, un centenar de personas llenamos todas las butacas del salón de actos de la biblioteca. Y disfrutamos de un espectáculo estupendo realizado con escaso o nulo presupuesto, como nos dijo el subdirector, pero hecho con mucho cariño, profesionalidad y, a buen seguro, altas dosis de entusiasmo.

nutcrackersNiños de todas las edades pudieron disfrutar de la representación de un cuento que no se suele ver habitualmente entre el repertorio infantil en la actualidad.

Y allí estuvieron todos, atentos, inmersos en la historia. Una historia que cuenta que una noche de Nochebuena en casa de la familia Stahlbaum, los niños Clara y Fritz recibirán unos preciosos regalos de parte de su padrino Drosselmeyer. Este le hará un regalo muy especial a Clara: un precioso cascanueces con forma de soldado, una figura típica de la tradición alemana.

Aquella noche la niña, que se queda dormida en el sillón del salón, se despertará y verá como se hará muy pequeña, tan pequeña como su preciosa figura del Cascanueces. En el gran salón de la casa familiar Clara será partícipe de la gran batalla entre los soldaditos de plomo y el ejercito de ratones, capitaneado por el Rey de los Ratones. El Cascanueces dirige el ejercito de soldados de plomo y conseguirán acabar con los ratones. Una vez que los ratones huyen del salón, el Cascanueces se convierte en príncipe e invitará a los niños a visitar el Reino de los dulces. Allí disfrutarán de las preciosas danzas española, china, rusa, árabe o la danza del Polichinella, algunas de las partes más bellas del ballet de Tchaikovsky.

Un ballet que en realidad está basado en la adaptación que hizo del cuento de Hoffmann el escritor Alejandro Dumas (padre). La representación del ballet El Cascanueces se convirtió casi en una tradición por estas fechas en muchos países. Un cuento de hadas con todos los elementos que se espera encontrar ellos: magia, un héroe, un malvado, un mago (el padrino Drosselmeyer) y un país maravilloso, el Reino de los dulces, príncipes, princesas y dos niños, los hermanos Stahlbaum, que van a vivir una Nochebuena repleta de aventuras fantásticas.

Por si todo esto no fuera suficiente, al finalizar el espectáculo el personal de la biblioteca junto con los bailarines y bailarinas de la Escuela de Danza, repartieron entre todos los niños que habían asistido, un regalo: un libro, acorde a su edad, junto con un dulce navideño. Verdaderamente emociona ver el esfuerzo realizado y por eso hoy no podía dejar de hablar de ellos.

Como bien dijo el subdirector de la biblioteca cuando finalizó la representación, y como quedo demostrado con ella, la biblioteca no es sólo un sitio donde hay libros. Son centros de cultura, centros públicos donde la sociedad puede encontrar una gran cantidad de actividades de ocio, actividades formativas o de emprendimiento, información, un espacio al servicio de la sociedad donde poder dar a conocer proyectos… Un centro, en definitiva, de barrio para el barrio.

Mi más sincera enhorabuena a la Biblioteca y a su personal por haber acercado a los niños y los adultos un espectáculo tan hermoso.

Sólo me queda por decir que desde Cuentos para Matilda os deseamos una muy Feliz Navidad que esperamos paséis en compañía de vuestros seres queridos.

Mi felicitación navideña, como no podía ser de otra forma, va acompañada en esta ocasión por un fragmento del magnífico ballet “El Cascanueces”. En concreto de la Danza del Hada de Azucar, interpretada por la bailarina Nina Kaptsova en el Teatro Bolshoi de Moscú. Espero que lo disfrutéis y si podéis, veáis con vuestros hijos este ballet tan hermoso ambientado en la noche de Nochebuena.

 
Si queréis disfrutar de toda la obra os recomiendo esta versión completa que creo que a los niños les puede gustar.

¡Feliz Navidad!

Anuncios

El secuestro de la bibliotecaria

secuestrobibliotecaria

La banda de malechores, capitaneada por Bienvenido Bienechor, secuestra a la bibliotecaria del pueblo, Ernestina Laburnum. Creen que, al tener ella las llaves de la biblioteca y al estar secuestrada no poder abrirla para la gente del pueblo, el Alcalde y todos los miembros del Consejo Municipal les pagarán un buen rescate por ella.

Pero las cosas no van a salir como ellos tenían pensado. Primero la Señorita Laburnum, que había pasado la tarde anterior con una amiga cuyos niños tenían sarampión, contagia a todos los bandidos menos al bandido-jefe.

Además el Consejo Municipal decide esperar un par de semanas a consultar el problema como la Comisión de Cultura, ya que se trata de un tema sobre bibliotecas.

La Señorita Laburnum se ofrecerá entonces a ir a la biblioteca a por un libro de medicina familiar con el que poder ayudar a los bandidos. El bandido-jefe no soporta las lamentaciones de los bandidos y accede a que la bibliotecaria vaya a por los libros. Con el libro de medicina trae también varios libros para contarles cuentos a los bandidos. Estos, que eran casi analfabetos y a los que nunca nadie les había contado ni leído un cuento, escuchan entusiasmados los cuentos que la Señorita Laburnum les lee: Alí Babá y los 40 ladrones, Alicia en el País de las Maravillas, Robin Hood…

No terminarán aquí las peripecias de este singular grupo reunido en torno al libro y las bibliotecas y que dan como resultado una divertida historia de aventuras que no os podéis perder.

Mi opinión

dia de la bibliotecaMañana, día 24 de Octubre se celebra el Día de la Biblioteca, iniciativa promovida por la Asociación Española de Amigos del libro Infantil y Juvenil, desde 1997, en colaboración con el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Su objetivo es el de concienciar a la sociedad de la importancia de la lectura y como homenaje y reconocimiento a la labor de los biblitoecarios/as.

Desde nuestro blog no podíamos dejar de unirnos a esta celebración y felicitar en su día a bibliotecas y bibliotecarios, y como no, felicitarnos a nosotros usuarios por tener la suerte de contar con una biblioteca cerca, un bibliobus, o un bibliometro como tenemos en Madrid.

La fecha fue elegida en recuerdo de la destrucción de la Biblioteca de Sarajevo en 1992 durante el conflicto de los Balcanes. Más de veinte años de aquello, aunque parece que el tiempo no ha transcurrido, o que vamos hacia atrás.

Por eso hoy quería traeros este libro sobre bibliotecas y bibliotecarias. Su autora, Margaret Mahy fue una bibliotecaria y escritora neozelandesa nacida en 1936. Dedicó gran parte de su vida a trabajar como bibliotecaria escolar y a la vez empezó a publicar sus primeros escritos.

A partir de la década de los 80 decidió dedicarse por entero a la escritura y abandono su profesión de bibliotecaria. Ha sido galardonada con el considerado premio Novel de la literatura infantil, el Hans Christian Andersen en 2006, además de con otros prestigiosos premios como la Medalla Carnegi que ganó en dos ocasiones.

Margaret Mahy escribió sobre todo obras para jóvenes y en particular genero fantástico en el que es habitual encontrar fantasmas o magos.

Pero no todo eran obras fantásticas sino que también le gustaban las historias de humor como esta de hoy u otras como “Cocodrilo cuesta abajo” o “El disparate pirata”.

Pero lo que se percibe en todas ellas es que la autora conocía a la perfección el espíritu infantil y es por eso que sus obras conectan tan bien con su público.

Y ese espíritu se ve perfectamente en “El secuestro de la bibliotecaria”. Una historia, una aventura, con una visión muy cercana a la forma de pensar y de resolver las situaciones de los niños. Contada con un lenguaje sencillo, con abundantes diálogos que le dan dinamismo a la historia. No se detiene demasiado en detalles sino que cuenta la historia tal cual, sin demasiados adornos, haciendo que la lectura para los primeros lectores sea mucho más sencilla.

La esencia de este libro es que el bien le puede siempre al mal y que se puede cambiar a las personas si se pone el empeño adecuado. Esta bibliotecaria espera que los malos cambien y, de hecho, lo consigue. Es una historia en positivo en la que en ningún momento podemos ponernos en contra de estos bandidos porque son torpes, se ponen malos y se comportan como niños enfermos que solo necesitan cariño y atención.

Los problemas se solucionan con situaciones sencillas y un tanto absurdas pero que recuerdan la mirada limpia de los niños, sin segundas intenciones.

secuestrobibliotecaria2Uno de mis pasaje favoritos es en el que la bibliotecaria salva al protagonista de que le coja el policía: le registra como libro de la biblioteca y le pone en la estantería en la letra B y, para asegurarse, hace una reserva a su nombre de este “ejemplar” en cuestión. Así el policía no puede llevarse en préstamo esta nueva adquisición de la biblioteca y se tiene que marchar.

Una escena genial cargada de humor sano, claro pero no por eso menos disparatado.

La edición además está ilustrada por el genial Quentin Blacke, del que ya hablamos en más de una ocasión como ilustrador de cabecera del magnífico Roald Dahl y autor también de sus propias obras.

Dibujos cargados de humor al igual que el texto, complemento genial a esta divertida historia que bien puede ser leída en soledad por niños de 7 u 8 años como contada en voz alta a niños de 5 o incluso dramatizada en obra de teatro. Qué gran manera de acercarnos a los libros que crear nuestra propia obra de teatro a partir de un texto tan divertido como este y hacer que nuestros alumnos inventen y completen los diálogos.

Os invito a aprovechar el día de mañana para disfrutar de alguna biblioteca en la que seguro habrá alguna actividad en torno a esta celebración. Y desde las redes sociales también podéis declararle vuestro amor a la biblioteca a través del hastag #vivalabiblio, una iniciativa en twitter promovida por el Observatorio de la Lectura y el Libro para celebrar durante toda la semana este día.

«Sin bibliotecas, ¿que nos quedaría? No tendríamos pasado ni futuro» (Ray Bradbury)

Datos Bibliográficos

Título: El secuestro de la bibliotecaria

Autor: Margaret Mahy

Ilustrador: Quentin Blacke

Edición: Alfaguara, 2002. 48 páginas

Día Internacional del Libro 2015

Cartel de la Comunidad de Madrid para la "Noche de los libros"

Cartel de la Comunidad de Madrid para la “Noche de los libros”

Hoy se celebra el Día Internacional del Libro, un día que se ha convertido ya en un día de fiesta en todas partes. Un día en el que de verdad se regalan libros y rosas y se acude a librerías, bibliotecas y todo tipo de centros de cultura a escuchar historias, a hablar de libros, a contar cuentos y muchas más actividades.

En días como hoy la teoría de que el libro es un objeto a extinguir pierde su sentido y aumenta el optimismo de los que amamos los libros y la lectura.

Desde Cuentos para Matilda queremos celebrarlo con todos vosotros de una manera un poco especial. Hoy no habrá reseña de ningún cuento (mañana si, ¡sin falta!). Hoy os lo vamos a contar. Hecho con todo el cariño del que he sido capaz, y os diré que ha sido mucho porque mucho es el cariño que le tengo a este cuento, hoy os voy a contar “Donde viven los monstruos“. Uno de nuestros cuentos preferidos, que hoy quiere salir de sus páginas para llegar a vosotros.

Os invito a que os subáis conmigo al barco de Max y surquemos el océano en busca de un mundo maravilloso.

Feliz Día del Libro

León de biblioteca

Portada de

Portada de “León de biblioteca” de Michelle Knudsen e ilustrado por Kevin Hawkes, ediciones Ekaré

Un día apareció un león en la biblioteca. El Señor Mosquera corrió a avisar a la bibliotecaria, la Señora Plácida, pero ella, sin alterarse lo más mínimo y siempre dentro de su estricta apariencia, le dijo que si el león no había quebrantado ninguna de las reglas de la biblioteca no había motivo para echarle de allí.

El león, después de pasearse por todas las salas, decidió quedarse en el rincón del cuentos y allí se durmió. Cuando llegó la hora del cuento la Cuentacuentos, muy nerviosa, comenzó a contar los cuentos que tenía preparados para ese día. El león escuchó los cuentos uno tras otro con mucha atención pero cuando terminó el último el león no se conformó como el resto de los niños. El quería seguir escuchando cuentos y, como no había más, rugió. Entonces la bibliotecaria apareció y le dijo que rugir no estaba permitido en la biblioteca. Si quería seguir allí debería estar en silencio. Los niños, que ya le habían tomado cariño al león, le preguntaron a la señora Plácida que si podría quedarse el león si prometía guardar silencio y la bibliotecaria no vió problema en que el león, calladito, volviera para la hora del cuento. Y así fue, aunque cada día el león iba más pronto y es por ello que la bibliotecaria decidió que el león le ayudara con algunas tareas de la biblioteca.

La Autora

Michelle Knudsen (1974) nació en Staten Island, Estados Unidos. Comenzó trabajando como asistente editorial en la división infantil de la Editorial Random House. Comenzó entonces a escribir sus propios libros, de los cuales el más conocido es “León de biblioteca“, con el que ha ganado múltiples premios, sobre todo en el panorama estadounidense.

Ha escrito además relato breve, libros para primeros lectores y, más recientemente, a finales de 2014, ha publicado su primera novela para público juvenil titulada “Evil librarian”.

El ilustrador

Kevin Hawkes (1959), nació en Texas, EEUU. Trabajó en una librería y fue allí cuando empezó a observar la reacción de los niños y sus padres ante los libros ilustrados. Fue entonces cuando decidió dedicarse a la ilustración de cuentos infantiles. Desde 1990 a la actualidad ha publicado varias decenas de libros como ilustrador y algunas como autor e ilustrador.

En una entrevista dijo que sus personajes “vienen de lugares donde las farolas no son rectas, las colinas son terriblemente empinadas y el cielo es de un azul imposible“.

Sus obras más conocidas son “León de biblioteca” y “Weslandia“. Sus obras como autor también están teniendo bastante éxito, sobre todo entre el público estadounidense.

Mi opinión

Es inevitable que este cuento me guste tanto. En él aparecen tantas cosas que me tocan tan de cerca que es casi imposible que algo, que además es tan bueno, no me tocara la fibra sensible.

Intentaré haceros una pequeña lista de lo que más me atrae de este álbum. Lo primero es, cómo no, que la historia se desarrolla en una biblioteca y, para ser más exactos, en la sección infantil. Esta biblioteca es como yo imagino que deben ser las bibliotecas en Estados Unidos, de aspecto elegante, un edificio de estilo victoriano, con escaleras en la entrada flanqueadas por leones, cerca de un parque y con una valla que rodea el jardín circundante. Es una biblioteca de amplios salones, con una gran zona para la hora del cuento, con altas estanterías cargadas de libros y grandes ventanales por los que entra la hermosa luz de la tarde.

leondebiblioteca2Lo siguiente que más me gusta, también evidente, es el león. Este león, que para mi es como Aslan, el león de las “Las crónicas de Narnia” (Clive S. Lewis) es un león amable, de pelo suave, tierna mirada, gran melena, caminar sereno y un profundo amor por los niños y los cuentos.

¿Qué más me gusta a parte de lo obvio, el león y la biblioteca? Pues los niños que son los primeros en aceptar al león como uno más en la hora del cuento y que no temen su rugido. Ellos ya le han aceptado incluso después de dar un enfurecido rugido cuando los cuentos acabaron. Pero claro, los niños si sabían que ese día ya no habría más cuentos pero ¡el león no!, ¿cómo no se iba a enfadar? Sólo necesitaba que se lo explicaran bien.

Esta es quizá una de mis ilustraciones favoritas del libro. Y es que esa es otra de las grandezas de “León de biblioteca“. Las ilustraciones son de una calidez exquisita, elegantes, sencillas y tiernas.

IMG_20150306_134801

Me encanta esos niños que abrazan y acarician al león, los niños que se suben a su lomo para alcanzar los libros más altos y los que se apoyan en él para leer un libro. Me fascina esa biblioteca llena de niños con libros por todas partes.

Y hay más porque uno de los momentos que se repite en el cuento y que es clave para su desarrollo es la hora del cuento y su cuentacuentos. Y a él acude el león sin falta y acuden otro montón de niños que miran con atención los libros y cuentos que la cuentacuentos les va narrando.

Me gusta la bibliotecaria, la Señora Plácida, a pesar de todos sus tópicos de bibliotecaria: las gafas, el moño, la ropa austera y seria, la severidad de su mirada y el cumplimiento estricto de las reglas…bueno, ¿estricto?. Ahí está el matiz, porque dentro de su rectitud la Señora Plácida sabe que hay momentos en los que las reglas se pueden romper. Y, aunque ella diga que no, a mi me parece que dejar pasar a un león a la biblioteca alguna regla rompe, ¿o no?.

Me gustan las ilustraciones a doble página en las que podemos disfrutar de esa biblioteca en la que se mezclan abuelos con niños, personas navegando por internet con niños sentados en el suelo leyendo libros.

Una historia en la que sentimos que la biblioteca es un espacio para todos donde todo cabe. Una historia tierna, tranquila, plácida como el nombre de la bibliotecaria.

León de biblioteca” es una historia sencilla que nos transporta a un lugar mágico como la biblioteca, que es aún más mágico porque en ella habita un león, un león que encontró entre los cuentos y los niños su lugar en el mundo. Y nos habla de una tierna amistad, la de la bibliotecaria y el león, llena de respeto y admiración mutua.

En algún sitio he leído que este era un libro tranquilo y así es, no hay monstruos que salen de dentro de ningún armario ni nos mantiene en vilo con el corazón encogido. La emoción que transmite es serena y tranquila y eso, claro, también me gusta.

Aquí os dejo un pequeño fragmento del cuento contado por mi  en una sesión de cuento para niños de 5 años. Espero que os guste.

Datos Bibliográficos

Título: León de biblioteca

Autor: Michelle Knudsen

Ilustrador: Kevin Hawkes

Edición: Ediciones Ekaré, Barcelona, 2007. 42 pags.

Edad: 5 a 8 años

 

Cosas de papás y mamás

te-lo-he-dicho-100-veces

 

Esta semana voy a hablaros de tres cuentos de la escritora argentina Gabriela Keselman:  “Te lo he dicho 100 veces”, “El regalo” y “Si tienes un papá mago”.

Gabriela Keselman, de la que ya hablamos en este blog cuando os presentamos a Morris, su más conocido personaje, es una de mis autoras favoritas. Sus historias me parecen cercanas, sus personajes entrañables y es capaz de mostrar en sus cuentos momentos de la vida cotidiana y darles una vuelta, siempre desde la sonrisa, para mostrarnos lo bonito de la vida.

Muchas son las obras que tiene publicadas. Su público va desde los 2-3 años hasta los 7-8. Personajes como Pino el pingüino, Enzo y su familia y el conocido Morris son, a mi parecer, lecturas que en algún momento deberían de pasar por la vida de todo niño. Son personajes muy tiernos, de gran humanidad, con sus imperfecciones, como las tenemos todos, pero con un gran corazón todos ellos.

Y, como no podía ser de otra forma, en estas tres historias de hoy nos encontramos con personajes así. Pero en este caso los tres libros tienen un punto en común: los padres. En el primero el tema central es la mamá de Kif Kif, un oso perezoso muy olvidadizo. En “El regalo” nos encontramos al señor y la señora Buenospadres y a su hijo Miguelito. Por último en “Si tienes un papá mago” veremos muchos tipos de padres pero el más importante será el padre de Chiqui, su papá mago.

En “¡Te lo he dicho 100 veces!” Kif Kif trae de cabeza a su mamá. No lo puede remediar: cuando su mamá le dice algo las palabras le parecen burbujas, son demasiadas, se acercan a él, revolotean alrededor de su cabeza. Se enredan y ¡paf!, explotan. Esas palabras se empujan saltan, botan, chocan unas con otras. Es entonces cuando Kif Kif piensa ¿qué me ha dicho 100 veces mi mamá?: léete las bandejas…lávate las ovejas…¡Lávate las orejas!.

Así Kif Kif irá repasando todas aquellas cosas que su madre le ha dicho muchas veces: 9, 40, 52, 77 veces. Hasta conseguir recordarlas todas, incluso la que ha dicho 100 veces, la más importante, la más tierna, la que hace que su mamá sea así de especial e importante para él.

Portada de "El regalo" de Gabriela Keselman, ilustración de Pep Montserrat. Editorial La Galera

Portada de “El regalo” de Gabriela Keselman, ilustración de Pep Montserrat. Editorial La Galera

En “El regalo” la situación es muy distinta pero el resultado es similar. Aquí los señores Buenospadres no saben qué regalar a su hijo Miguelito por su cumpleaños y, después de darle muchas vueltas, deciden preguntar al propio Miguelito. Este les irá dando pistas de cómo quiere que sea su regalo: grande, fuerte, dulce, que dure mucho tiempo…y una pista tras otra los padres imaginarán los regalos más extraños y complicados de conseguir. Estos buenos padres están intentando encontrar lo que le haría feliz a su hijo pero lo buscan en el sitio equivocado. Es el niño el que sabe dónde está la verdadera felicidad, sabe lo que es verdaderamente importante. Nos muestra, pues, unos padres tan equivocados como lo podemos estar cualquiera de nosotros en cualquier momento, porque es posible que caigamos en el mismo error.

"Si tienes un papá mago" Gabriela Keselman, ilustraciones de Avi. Barco de Vapor, SM.

“Si tienes un papá mago” Gabriela Keselman, ilustraciones de Avi. Barco de Vapor, SM.

La tercera historia es, quizá, la que más me gusta de las tres. Es un libro para primeros lectores de la Serie Blanca de Barco de Vapor (Ediciones SM). “Si tienes un papá mago” nos cuenta la historia de Chiqui y sus amigos del colegio. Chiqui todas las mañanas sale de casa con unas palabras mágicas que su padre el mago le ha regalado. Las guarda en el bolsillo cerca del corazón y va recogiendo a sus amigos para ir a la escuela.

Chiqui sonríe feliz gracias a sus palabras mágicas. Gracias a ellas también es capaz de que lo malo no parezca tan malo. Los amigos de Chiqui tienen papás distintos: Mijito tiene una mamá dentista que no le da palabras mágicas sino palabras dentales y claro, Mijito se queda con cara de dolor de muelas. También está Nenitalinda que tiene un papá guardia de tráfico que le da palabras guardianas, y Nenitalinda se queda con cara de semáforo averiado.

Y así Chiqui irá brindando su sonrisa, su mano, su abrazo a sus amigos para que lo malo no sea tan malo y sigan felices todos de camino al colegio. El misterio es ¿qué palabras le da a Chiqui su papá mago?. De nuevo un ejemplo de que a veces nos complicamos mucho los padres, dándoles a los niños palabras y palabras, necesarias sin dudarlo, porque tienen que saber como lavarse los dientes, y tienen que aprender a cruzar bien la acera y tantas y tantas cosas. Pero hay veces que sobran todas las palabras y se necesita una sonrisa, un beso, unas cosquillas y una palabra de ánimo para pasar bien el día.

Estas tres historias de papás y mamás me gustan precisamente por eso. Los protagonistas son los padres, con sus defectos, con sus meteduras de pata, pero también con todo el amor que les dan a sus hijos, de una u otra manera. Son historias en las que seguramente nos encontremos identificados algunos padres, unos por repetir cien veces las cosas, otros por pensar siempre en regalos grandes, caros y sorprendentes para nuestros hijos, otros por dar demasiadas lecciones diarias. Una manera de que los padres, mientras leamos, también veamos que esos “valores” de los libros que tanto pensamos en transmitir a los niños, nos lleguen un poco a nosotros también.

En las tres historias el lenguaje que utiliza Gabriela Keselman es sencillo y claro. Sobre todo en “Si tienes un papá mago” utiliza juegos de palabras con los nombres de los personajes (Nenitalinda, Mijito, Campeón, Tesorito…), repite frases como toda buena historia acumulativa, utiliza palabras inventadas creando frases divertidas, como cuando los amigos de Chiqui intentan averiguar qué le dice su padre y piensan que dice “toma estas magichachi magipalabras y te irá de magimaravilla”. 

En cuanto a las ilustraciones, Kif Kif es un oso perezoso muy simpático, con cara de bueno, que usa zapatillas de deporte y vive en un mundo colorido de árboles, ramas y lianas, junto a los pájaros, moscas, lagartijas, camaleones y grandes flores amarillas.

En el caso de “El regalo” las ilustraciones son muy originales y divertidas. Formas rectas, colores planos y llamativos. Los padres llevan unas pequeñas gafas que hacen que sus rostros no tengan casi expresividad, pero aun así el ilustrador consigue transmitir el desconcierto que sufren los padres con cada nueva característica del regalo de Miguelito. El cuento tiene además un añadido que lo hace muy especial y da mucho juego: con cada cosa que Miguelito dice, los padres piensan qué puede querer Miguelito. Esto se muestra desplegando la hoja hacia afuera, creando una sensación de suspense hasta que abres la página. Un pequeño detalle que nos puede dar pie a imaginar entre nosotros qué puede querer Miguelito.

En “Si tienes un papá mago” las ilustraciones son muy divertidas, sobre todo las de los papás de los amigos que cargan de humor cada encuentro de Chiqui con sus amigos.

Faltaría en la lista de cuentos de papás y mamás de Gabriel Keselman el libro que publico el año pasado titulado “¡Papá!”, tan genial o más que estos tres pero que daría en si mismo para una reseña completa. No descarto hacerla pero si lo veis por algún sitio, cogedlo: merece la pena.

Cuentos sobre padres e hijos, sobre defectos y virtudes. Tres cuentos en los que vemos que las mejores cosas son siempre las más sencillas, las más simples. Tres preciosas historias de amor entre padres e hijos.

Que tengáis un feliz día 😉

Datos Bibliográficos

Título: “¡Te lo he dicho 100 veces!”

Autor: Gabriela Keselman

Ilustrador: Claudia Ranucci

Edición: Destino, Barcelona, 2006.

Edad: 3 a 5 años

——————————————————

Título: “El regalo”

Autor: Gabriela Keselman

Ilustrador: Pep Montserrat

Edición: Editorial La Galera, Barcelona, 2009

Edad: 4 a 8 años

——————————————————–

Título: “Si tienes un papá mago”

Autor: Gabriela Keselman

Ilustrador: Avi

Edición: SM, Colección Barco de Vapor, Madrid, 2010. 27ª edición

Edad: 6 a 9 años