El Gato Garabato – The Cat in a Hat

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Portada de “El Gato Garabato” de Dr. Seuss, editorial Beascoa

Este año se cumplen 60 años de la publicación por primera vez en Estados Unidos de “The Cat in a Hat” de Theodor Seuss Geisel, más conocido como Dr. Seuss.

“El Gato Garabato”, que así es que como se ha traducido en castellano, se publicó en 2003 por Altea y en 2015 Beascoa ha recuperado aquella traducción y ha reeditado este clásico de la literatura infantil.

Pero conozcamos un poco a su autor. Dr. Seuss comenzó su carrera como publicista y escribiendo artículos humorísticos en revistas y periódicos. No sería hasta 1937 cuando publicase su primera obra dedicada a público infantil: And to Think That I Saw It on Mulberry Street” (Y pensar que lo vi por la calle Porvenir). De esta obra la famosa autora infantil Beatrix Potter dijo que era el libro más inteligente que había visto en años. Y es que, si algo caracteriza a los libros de Dr. Seuss es su humor loco pero inteligente y el respeto e inteligencia con la que se dirige a los niños.

Comenzó a escribir obras para niños, según dice él, porque en su contrato no decía que no pudiera hacerlo. Verdad o no, esta claro que cuando empezó no fue capaz de dejarlo.

La obra de Dr. Seuss está escrita, fundamentalmente, en verso. Son obras de difícil traducción porque el autor juega con el lenguaje y utiliza recursos poéticos difíciles de trasmitir en otro idioma que no sea el inglés. La métrica, las palabras, las rimas son casi imposibles de traducir del inglés literalmente. Precisamente por eso tienen aún más mérito las traducciones porque han logrado encontrar un equilibrio entre la idea original del autor de que fuera una lectura asequible a primeros lectores sin perder agilidad y humor en español.

El Gato Garabato“, o “The Cat in a Hat” en su versión original, se publicó en 1957. Este libro surgió a raíz de un artículo publicado en la prestigiosa revista  Life en Mayo de 1954 en el que se hablaba de los problemas de lectura que tenían los alumnos de 6 y 7 años.

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El autor del artículo atribuía parte del problema a los libros utilizados en las escuelas para lectura: eran libros sin apenas ilustraciones y las que había eran muy insípidas y no reproducían ni de lejos la realidad de los niños. ¿Por qué no podían los niños aprender a leer en libros más divertidos y en los que se vieran niños como ellos, que a veces hacen trastadas, o animales fantásticos, a personajes divertidos, coloridos?. Historias en las que el texto y la imagen fueran de la mano para así ayudar al lector a crear puentes entre la lectura y la imaginación y ampliar su mente.

A raíz de este artículo un profesor le propuso a Theothor Seuss que escribiera un libro teniendo en cuenta las 300 palabras que un niño de 6 años debía ser capaz de leer a esa edad. Seuss utilizó 223, la gran mayoría (221) monosílabas (en inglés) y solo una de ellas con 3 sílabas.

dr-seus_gatoPuede pensarse que con ello se pierde calidad o agilidad en el texto pero nada más lejos. El Gato Garabato es una trepidante y alocada historia de dos niños aburridos en su casa una tarde de lluvia en la que conocerán al Gato Garabato que les volverá la casa del revés con tal de entretenerles. Los niños, no dan crédito a lo que ven sus ojos y el pez, desde su pecera, cual Pepito Grillo, intenta que aquel loco gato salga de su casa antes de que llegue la madre.

El Gato les trae en “un cajón profundo y ancho cerrado con un gran gancho” dos cosas pequeñitas y graciosas: Cosa Uno y Cosa Dos. “Cosa Uno nunca muerde. Cosa Dos nunca se pierde. Son las dos muy parecidas y las dos son divertidas.

Un texto sencillo, loco y ágil, un texto que un niño que está aprendiendo a leer disfruta, a pesar del esfuerzo que le supone la lectura todavía. Un gato que les atrae y les hace pasárselo en grande mientras se van acostumbrando al maravilloso mundo de la lectura.

Sólo tres colores utiliza Dr. Seuss en la ilustración: tinta negra, rojo y azul. Los dibujos de Dr. Seuss recuerdan a la caricatura, a las tiras cómicas de la época. Sus inicios fueron esos y no deja de verse su influencia a lo largo de toda su obra. La imagen del Gato Garabato con un alto sobrero de copa a rayas rojas y un gran lazo rojo en el cuello se convirtió rápidamente en un icono dentro de la literatura infantil.

dr-seuss-grinchPero Seuss no es sólo conocido por este gato. De hecho, fuera de EEUU es mucho más conocido por otro de sus personajes más famosos: El Grinch. 

La historia de “¡Como el Grinch robó la navidad!“, es un cuento de Navidad en el que conoceremos al malvado Grinch, una criatura peluda que vive en una cueva al norte de Villaquien, aldea donde viven felices los Quien. Se acerca la Navidad y el Grinch esta molesto y envidioso de la felicidad con que los Quien preparan la Navidad así que una noche baja al pueblo y roba todos los adornos navideños. Pero la Navidad llega igualmente y el Grinch entiende entonces que la Navidad es algo más que adornos y dulces; su corazón se vuelve tres veces más grande y devuelve los regalos y adornos al pueblo. Una historia típicamente navideña con un trasfondo de crítica al consumismo que rodea a la fiesta.

El Grinch ha sido adaptada a dibujos animados y a cine, siendo una de las adaptaciones más conocidas la de la película del año 2000 protagonizada por Jim Carrey en el papel de El Grinch.

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A lo largo de toda su obra, Seuss quería acercar a los primeros lectores textos fáciles de leer, ágiles, divertidos y que les despertaran la imaginación. Sus obras son locas y recuerdan al nonsense, al sinsentido, a la literatura del absurdo que nos hace reír y disfrutar, al estilo de “Alicia en el País de las Maravillas” o de “Charlie y la Fábrica de chocolate“.

Una de las obras de Dr. Seuss que representa claramente ese sinsentido es “Huevos verdes con jamón“. En ella utiliza el absurdo más absoluto para hacernos reír y disfrutar, para querer seguir leyendo más y más, sin preocuparnos de nada más.

dr-seuss-huevosverdes“Huevos verdes con jamón” es un libro acumulativo en el que un ser extraño llamado Soy Simón quiere a toda costa que otro, del que no sabemos su nombre, pruebe los Huevos verdes con jamón: ni aquí, ni allá, ni en un salón ni con un ratón, ni en un cajón ni con un zorro marrón…

En cada página un nuevo sitio extraño, con compañía aún más extraña y a continuación una lista cada vez más grande de sitios y situaciones donde no comería nunca huevos verdes con jamón.

De nuevo personajes extraños y llamativos y dibujos caricaturescos, acompañados de colores planos. De nuevo situaciones absurdas y altas dosis de humor. Y todo acompañando a un texto cargado de sonoridad y ritmo, con palabras que los niños conocen y que les resultan divertidas de leer y pronunciar.

Dr. Seuss consiguió su propósito: a los niños les entusiasmaban sus libros. En 1999 la Asociación Nacional de Educación de EEUU realizó una encuesta con niños y profesores, en busca de los 100 libros más populares para niños. En la lista de los niños, “Huevos verdes con jamón” ocupó el tercer lugar y “El Gato Garabato” ocupaba el cuarto en la de los profesores.

Estas tres obras de Dr. Seuss y otras muchas como “Un pez, dos peces, pez rojo, pez azul” o “¡La de cosas que puedes pensar!” están a nuestro alcance en librerías y bibliotecas y con ellas estamos poniendo en sus manos un mundo nuevo. Libros distintos, que se salen de lo convencional y que han sido pensados para ellos.

Os animo a que si tenéis cerca a un niño de 6 años en adelante leáis con el cualquier obra de Dr. Seuss. El efecto es inmediato: les gusta porque suena bien, porque es divertido, porque los personajes se salen de lo corriente y las situaciones son absurdas. Probad, seáis padres o profesores, probad a acercarles cosas pensando en divertirles y no enseñarles. Ocurría hace 60 años y sigue ocurriendo ahora…Si queréis que de verdad los libros se conviertan en sus amigos el camino no es ponérselo más difícil de lo que ya es. No es lectura fácil, es lectura divertida, porque ellos solo quieren pasarlo bien, hagan lo que hagan: por algo son niños.

Datos bibliográficos

Título: El Gato Garabato

Autor e ilustrador: Dr. Seuss

Edición: Beascoa, 2015. 64 pags.


Edad: + 6 años

Título: ¡Cómo el Grinch robó la Navidad!

Autor e ilustrador: Dr. Seuss

Edición: Beascoa, 2015. 64 pags.

Edad: + 6 años


Título: Huevos verdes con jamón

Autor e ilustrador: Dr. Seuss

Edición: Beascoa, 2015. 64 pags.

Edad: + 6 años

La tradición oral y los cuentos acumulativos

 

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Un Nuevo Año se presenta ante nosotros, enterito, a estrenar, para disfrutarlo desde el comienzo hasta el fin. Nosotros ya estamos manos a la obra con ello y, una semana más, os traemos buenas lecturas para compartir.

Esperamos que los Reyes Magos os hayan traído muchos y preciosos libros. A nosotros nos han traído bastantes, muchos más de los esperados. Poco a poco os iremos hablando de ellos porque hay verdaderas maravillas. Ya se sabe que los Reyes tienen muy buen gusto en cuanto a lectura se refiere.

Pero este año queríamos comenzar hablando de cuentos de tradición y de los llamados “cuentos de fórmula”. No debemos olvidar que los cuentos, las historias, vienen de la tradición oral, de charlas alrededor de la lumbre en las que los más mayores del lugar contaban al público, niños o adultos, historias que ya venían de antiguo. Y así, de boca a oreja, las historias y leyendas se iban pasando a las siguientes generaciones.

De entre esas historias había unas a las que llamamos “cuentos de fórmula”. Antonio Rubio en su libro “7 llaves de cuento” del que ya os hablé hace tiempo, nos explica de manera muy breve y sencilla de qué trata todo esto. Nos dice que los cuentos de fórmula son “esos primeros cuentos populares, exactos, líricos y de perfecta estructura, que en ocasiones no van más allá de un sencillo pareado”. Pone como ejemplo el cuento de la banasta:

Éste es el cuento de la banasta,

y con esto basta 

Pero, como continua diciendo Antonio Rubio, también los hay con una historia entera, con principio, nudo y desenlace. Aquí entrarían a formar parte los cuentos acumulativos o de encadenamiento de los que os queríamos hablar hoy.

Los cuentos acumulativos o de encadenamiento son, pues, cuentos populares cuyos protagonistas suelen ser animales, en los que existe una “fórmula” previa que se va repitiendo según van apareciendo nuevos personajes y a la que se va añadiendo una nueva frase o palabra con el personaje nuevo.

Se consideran cuentos-juego en los que hay que intentar recordar la lista de personajes y acciones que se va creando. De hecho, era un juego común en los pueblos que cuando se contaba uno de estos cuentos cada vez le tocara a un niño repetir la lista y, aquel que se confundiera, pagara una prenda.

Dentro de este esquema general hay muchas variantes en este tipo de cuentos. Pueden ser un simple encadenamiento de acciones como en el Cuento del Queso:

Este es el cuento del queso de la vieja y el viejo.

Vino el ratón y se quiso zampar el queso de la vieja y el viejo.

Y el gato quiso comerse al ratón que se quiso zampar el queso de la vieja y el viejo.

Vino el perro y quiso morder el rabo al gato cuando quería comerse al ratón que se quiso zampar el queso de la vieja y el viejo…

Personalmente, de mi niñez recuerdo pasar largos ratos junto a mi hermano cantando la canción “Estaba la rana sentada cantando debajo del agua”. No tengo claro, eso sí, que la mitad de los animales que van cantando y haciendo callar fueran los originales porque seguramente muchos nos los inventamos. Y es que eso también forma parte del juego, porque suelen ser cuentos abiertos que se pueden alargar lo que se quiera, siendo un buen recurso para la escuela, por ejemplo.

Los hay en los que los personajes aportan, según van apareciendo, una solución para un problema, general o particular. De estos hay muchos ejemplos, tanto en cuentos de tradición como en libros modernos que siguen esta corriente narrativa.

Un ejemplo de este tipo sería el cuento en verso “Bodas de piojos y pulgas” (recogido en el libro de Antonio Rubio “7 llaves de cuento”) del que os pongo un fragmento:

Los piojos y pulgas

se quieren casar, 

por falta de trigo

no se casarán. 

Y dice la hormiga

desde su hormiguero: 

-Hágase las bodas

yo llevo un granero

Que run, run 

que de la mar run, run. 

– Pobres de nosotros, 

trigo ya tenemos, 

por falta de carne 

no nos casaremos. 

Y dice el lobito

desde su alto cerro: 

– Háganse las bodas,

yo llevo el becerro. 

Que run, run 

que de la mar run, run. 

Portada de "La cebra Camila" de Marisa Nuñez con ilustraciones de Oscar Villán, editado por Kalandraka

En cuanto a publicaciones hay gran variedad de ejemplos, unos que siguen de manera más fiel la estructura de estos cuentos y otros toman esta estructura como base para montar el cuento aunque tienen variantes. “La cebra Camila” de Marisa Nuñez, ilustrado por Oscar Villán y editado por Kalandraka, cumple con todos los requisitos de un cuento acumulativo y con ese concepto de juego del que hablábamos. Una historia cuyo protagonista, la Cebra Camila, tiene un problema y el resto de los personajes le ayudan a solucionarlo. Camila ha perdido las rayas de su vestido y llora 7 lágrimas de pena. Pero los animales le irán poniendo una nueva raya y con ellas aumenta la retahíla. Una preciosa retahíla, con una gran sonoridad y que se va quedando en la memoria como una linda canción:

Y se estiró mucho para lucirse aún más

y para que su madre la viese bien, 

con un anillo en la pata, 

una rayita de plata, 

un lindo remiendo azul, 

una puntilla de tul, 

una cuerda de violín, 

un gran cordón de botín, 

una cinta en la melena…

y ni una gota de pena

aquesabelalunaOtro ejemplo conocido de este tipo de cuento es “¿A qué sabe la luna?”, de Michael Grejniec, editado por Kalandraka. Bien es verdad que no tiene todos los esquemas de los cuentos de fórmula, como por ejemplo la estructura poética o la lista de personajes que se repiten una y otra vez. Pero en realidad si lo tiene ya que el autor nos propone la acumulación de manera visual a través de la ilustración en la que vamos viendo como los animales se van subiendo unos encima de otros.

Los hay también de “ida y vuelta”. Son aquellos en los que se suceden los personajes uno tras otro y en un determinado momento algo sucede que les hace retroceder hasta el inicio. Un ejemplo de ellos es el cuento de “El gallo Quirico”, que viene de la tradición oral pero que Kalandraka publicó en 2014 con la adaptación del texto por Tareixa Alonso e ilustraciones de Alicia Suarez.

También sigue esta línea el cuento de la escritora, narradora y actriz Charo Pita con su libro “La calle del Puchero” donde los personajes, que esta vez no son sólo animales, tienen un camino de ida y otro de vuelta.

De uno u otro tipo, los cuentos acumulativos son cuentos que tienen un formato fijo, que hay que saberse de memoria sin dejar paso a improvisaciones. Se tienen que contar así porque en ello reside la esencia del cuento. Y esa repetición es precisamente lo que engancha y gusta a los niños. Los niños de entre 2 o 3 años hasta los 6 o 7 disfrutan mucho con esa repetición y esa seguridad que le dan estos cuentos. Saben, aunque no conozcan el cuento, qué va a pasar a continuación y eso les relaja y les ayuda a disfrutar de la historia. Además favorece la memoria y les ayuda a aumentar su vocabulario.

portada MOSCAA veces resulta algo complicado por el vocabulario utilizado, como por ejemplo “La casa de la mosca fosca” que utiliza un pareado con cada nuevo animal, dando lugar a una lista muy divertida de nombres aunque un poco complicada de recordar: el escarabajo carcajo, el murciélago pliélago, el sapo castrapo, la lechuza trapuza, la raposa chistosa y el lobo rebobo. Al final, sin embargo, se aprende, precisamente por esa sonoridad que le da la rima y por lo curioso del lenguaje. Esta Mosca Fosca es, de hecho, una apuesta segura con los niños.

Esa rima consonante engancha de manera natural a los niños, que cuando ya controlan el lenguaje, disfrutan practicando e inventando.

Una última característica común en estos cuentos de tradición, la onomatopeya, aparece en el genial “Un gato en el árbol” del narrador o cuentista Pablo Albo. De nuevo aparece en él la estrofa, aunque con cada nuevo personaje esta cambia, y la acumulación, que en este caso es de sonidos: el gato maullaba “¡miau, miau!”, la niña lloraba “¡buah, buah!”, el padre gritaba “¡socorro, socorro!”…

La tradición, por suerte, sigue muy presente en nuestras casas, en las historias que se cuentan a los niños y en las que se publican, ya sea recuperando ese boca a boca o creando nuevas historias. No perdamos esa tradición porque en ella está la sabiduría popular de años, y nuestra responsabilidad es la de mantenerla para los que vengan.

Os dejo un último ejemplo que tiene, además, canción. Es el libro de Nuria y Raquel Díaz Reguera “¿Ahora que va a pasar?” , autora e ilustradora, editado en 2012 por Lóguez, en el que los animales van emitiendo un sonido según van transcurriendo las situaciones. La sonoridad y el ritmo son evidentes y las autoras incluyeron además la partitura de la canción creada a partir de la historia y de la que os dejo el vídeo oficial publicado por la editorial.

 

Trastario: nanas para lavadoras

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Portada de “Trastario: nanas para lavadoras” de Pedro Mañas e ilustraciones de Betania Zacarias

Este Trastario contiene 31 poemas a distintos objetos de los que encontramos habitualmente en nuestras casas: una lavadora, un tocadiscos (aunque de estos ya pocos), un despertador, un frigorífico o un aspirador. De todo hay en este recopilatorio de trastos, en este divertido paseo por esos aparatos que nos hacen la vida más fácil y que, gracias a la mirada de Pedro Mañas, nos pueden hacer la vida más divertida y seguro que más bella.

Mi opinión

Abrí el poemario de Pedro Mañas por su primer poema y me encontré con esto:

Al rico trasto

¡Al rico trasto de hierro, 

al rico y lindo aparato!

Que ensucia menos que un perro,

que acompaña más que un gato, 

que no ha de llevar cencerro, 

que basta pasarle un trapo. 

¡Al rico trasto de hierro

que es limpio, bonito y barato!

Y me atrapó…seguí con la lectura de este vendedor ambulante de trastos, de lavadoras que dice que son más limpias que un loro, de aspiradoras que son más baratas que comprar un pez. Me atrapó porque es original, es divertido y sus versos son sonoros, agradables al gusto, al tacto, al oído e incluso al olfato si hacemos un poco de esfuerzo.

Cada poema es un mundo en si mismo, donde vemos con toda claridad a ese tocadís impertinente que nos fastidia todas nuestras canciones, o ese reloj enamorado de aquella cañería rota. Pedro Mañas ha encontrado la poesía en lo sencillo, en lo cotidiano de nuestros hogares y le ha sabido dar una vuelta magistral. Cada “trasto” ha cobrado una nueva vida en sus poemas, y han dejado de ser aquellos artefactos fríos y sin alma.

Desde que encontré el libro, ya no miro de igual manera a mis tratos en casa. Espero o casi anhelo que lleguen “Las doce y un segundo” y estos tratos míos cobren vida como los de Mañas. Pero nada…

Esta mañana me he sorprendido mirando en la lavadora por si acaso, por casualidad, de ella saliera un monstruo “[…] de pelusa por arriba, de franela por abajo. Ojos de botón de blusa, risa de dientes de ajo […]”. Pero nada…

Justamente hoy mi tostadora se ha estropeado y he pensado, al mirarla, que quizá ella también soñaba con “ogros de electricidad, chispazos de mantequilla, monstruos de migas de pan” y que, como aquella la mía soñaba “con ser mayor, de pequeña. De mayor, con escapar”.

Todos y cada uno de estos 31 poemas tienen un algo mágico que engancha. Mi hija, que esta en ese momento como lectora en el que leer es un trabajo complicado que requiere tanto esfuerzo que es más una obligación que un deleite, disfrutó como hacía mucho que no la veía hacerlo, leyendo el trabalenguas, el poema del telégrafo o el del Tocadís, descubriendo esa receta con la que hacer un tierno monstruo amigoNos reímos, descubrimos palabras nuevas, algunas locas, todas divertidas, y lo pasamos genial juntas leyendo estos poemas.

Esos juegos de palabras, esa sonoridad, el ritmo tan especial que tienen algunos de los poemas, hacen de este libro una pequeña maravilla. Es delicioso, lo mires por donde lo mires, lo abras por donde lo abras.

Porque estoy deseando hacer la “receta para hacer un monstruo”, por ver si me sale un monstruo tierno al que abrazar en invierno. Porque no paro de mirar en la nevera por si pudiera colarme por alguno de sus estantes y marcharme de viaje al polo. Porque Pedro Mañas le arrancó risas a mi hija mientras leía sus poemas. Por escribir tan bien, tan bonito, tan divertido, tan tierno. Porque si, por esas bellas, tiernas ilustraciones. Porque es tan sencillo que sencillamente nos encanta. Enhorabuena por un libro tan redondo, tan hermoso, tan fantástico.

Datos bibliográficos

Título: Tratario: Nanas para lavadoras

Autor: Pedro Mañas

Ilustradora: Betania Zacarias

Edición: Kalandraka Editora, Pontevedra, 2016. 40 págs.

Edad: + 3 años

 

A mares

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Portada de “A mares” de María Jesús Jabato, ilustraciones de Rocío Martínez, Editorial Kalandraka

Tímidamente me adentro en el mundo de la poesía. Poco a poco y sin descanso voy conociendo autores y poemarios y los traigo a casa para uso y disfrute familiar. Y me sorprendo gratamente al ver lo bien acogidos que son todos ellos por los oidos despiertos de mis dos hijos.

Poco a poco por los rincones de mi casa van desfilando libros de Mar Benegas, de Raúl Vacas, de Carlos Reviejo, de Antonio Rubio, de Beatriz Giménez de Ory , recopilatorios como la colección de SM “Versos de…” que tanto nos gustan.

Pero hacía demasiado tiempo que no os hablaba de ninguno en concreto en el blog y por eso hoy os traigo “A mares”, de María Jesús Jabato.

Esta escritora burgalesa tiene el mérito de haber ganado 3 de los premios más importantes de poesía de nuestro país: el Premio Internacional de Poesía para niños Orihuela 2013, convocado por el ayuntamiento de Orihuela y la editorial Kalandraka, por su obra “Gorigori”el Premio Luna de Aire 2014 otorgado por CEPLI de la Universidad de Castilla-La Mancha, por “Campo de Lilaila”Premio Príncipe Preguntón 2008, convocado por la Diputación de Granada, por su poemario “Domingo de Pipiringo”.

En “A mares”, libro publicado por la Editorial Kalandraka en 2014 en la colección Orihuela, vamos a encontrar 30 poemas sobre el mar y todo lo que en él habita, real o imaginario, muy bien acompañado por las ilustraciones de Rocío Martínez, ilustradora, entre otros muchos, de “Escarabajo en compañía” de Pep Bruno o de la magnifica edición de “Del maravilloso libro de Calila y Dimna” publicada por la editorial Thule en 2015.

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“A mares” es una dulzura de principio a fin. Las acuarelas que ha creado Rocío Martínez nos ayudan a adentrarnos desde la portada en un mar en calma en el que encontraremos un sin fin de habitantes distintos. Poemas que nos hablan de las olas, unas con hache y otras sin ellas, de peces limón, de tiburones ligones y de sirenas, de naúfragos y pescadores y hasta de barquitos de papel.

Hay adivinanzas, pequeños cuentos y fábulas. Poemas para distintas ocasiones, para leerlos sin prisa, unas veces con hambre de versos y otras, a lo mejor, en pequeñas dosis, en días que simplemente queramos leer algo que nos recuerde ese mar que tanto nos gusta y al que tenemos ganas de volver.

Con poemas como los que encontramos en “A mares” se puede hacer de la poesía algo cotidiano. Son poemas asequibles a los que poder llegar en cualquier momento. Una conversación cualquiera nos puede llevar a la lectura de un poema. Si recordamos, por ejemplo, las mañanas de playa recogiendo conchas, podemos leer este poema que nos habla de La Caracola:

No dice la caracola,

no dice nada,

no suena a mares lejanos,

no huele a algas,

no canta la caracola

canciones de agua,

¿qué tienes, caracolita,

por qué te callas?

Si estamos jugando a contar podemos proponerles jugar al Cuentaolas:

Una y dos,

tres y cuatro,

olas blancas

van llegando,

cinco olas

y una, seis,

siete, ocho,

nueve, diez,

sigo contando las olas

que desmayan a mis pies,

ya van quince,

dieciséis,

si no para el oleaje,

¿cuántas olas contaré?,

diecisiete,

dieciocho,

diecinueve,

¡yo no sé!

Y así hasta 30 posibilidades. No será que no nos dan facilidades para acercarnos, para acercarles a la poesía. La hora del cuento de antes de dormir, antes de cenar, durante el baño, en lugar de una canción o a propósito de ella. La poesía cabe en cualquier sitio, a cualquier hora, en cualquier parte. Si la llevamos en el bolsillo y la tenemos a mano, con libros como “A mares”, como “A lo bestia”, como “Los versos del libro tonto”, como “Niños raros”, o como “Versonajes” o tantos otros, el verso hará su nido en el corazón de los niños y ya nunca querrá dejarlos. ¿Les vamos a privar de ese placer?.

Datos bibliográficos

Título: A mares

Autor: María Jesús Jabato

Ilustración: Rocío Martínez

Edición: Kalandraka Editora, Pontevedra, 2014. 48 págs.

Edad: + 5 años

La Calle Mayor

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Portada de “La Calle Mayor” de Alice Melvin, Editado por Corimbo

¿Os apetece salir de compras? En este libro acompañaremos a Sally a realizar sus compras por las tiendas de la Calle Mayor. Sally tiene una lista de la compra con objetos muy curiosos y distintos que debe comprar en las tiendas de su barrio. Tienda a tienda Sally irá encontrando todo lo que va buscando y muchas cosas más. Pero ¿Encontrará todo lo que lleva apuntado en su lista?, ¿Qué tiendas son las que va visitando Sally? Todo eso lo sabrás si te animas a entrar dentro de las páginas de este libro, dentro de La Calle Mayor.

Mi opinión

La Navidad es la época de las compras por excelencia y leyendo y viendo las páginas de este libro he pensado en lo importantes y fantásticas que pueden llegar a ser las tiendas de barrio. Zapaterías, floristerías, librerías, tiendas de alimentación, perfumerías o mercerías, esas de las de toda la vida.

Pasear por las calles comerciales de los barrios y pararte en los escaparates adornados con motivos navideños, y ver los productos que ofrecen. Son paseos agradables, lejos de la vorágine del centro comercial, en los que puedes descubrir aquella cosa que andabas buscando y no encontrabas en ningún sitio, o esa chaqueta que es justo del color que le gusta a tu cuñado, o ese libro del que te habló tu hermana, o esas zapatillas de las que tanto te ha hablado tu sobrino mayor.

La ilustradora inglesa Alice Melvin nos propone con “La Calle Mayor” un agradable paseo como este del que os hablo. Sally, nuestra protagonista, va cargada con una cesta cual linda Caperucita y una lista de cosas por comprar. A través de pequeñas rimas iremos descubriendo cada una de las tiendas.

Dos cosas son las que más me llaman la atención en este libro. Primero la ilustración, cargada de detalles en cada una de las páginas, de las tiendas. Otra el texto sencillo, rimado y repetitivo, que nos va llevando y acompañando en este paseo junto a Sally.

lacallemayor3Se trata de una sencilla historia que no tiene más propósito aparentemente que el de servirnos de vehículo para disfrutar de todas esas pequeñas cosas que podemos encontrar en las tiendas que visita Sally: la confitería, repleta de dulces y golosinas, la tienda de música, con instrumentos por todas partes, o la maravillosa tienda de juguetes que incluso tiene en la segunda planta un teatro de títeres.

Cada página es desplegable de manera que primero vemos el escaparate y la entrada de la tienda y, al desplegar la página hacia la derecha, vemos su interior y la continuación de la historia.

Este juego hace que cada página se convierta en un nuevo descubrimiento. Además la sensación de ir avanzando por la Calle Mayor junto a Sally es aún mayor.

El texto se divide entre la lista de la compra de Sally, que se repite al salir de cada tienda, eliminando cada vez un nuevo objeto, y la pequeña rima que acompaña a la llegada a cada nueva tienda. Un texto muy sencillo que con la repetición y la rima hacen que sea más atractivo y ayudan a centrar la atención de los niños.

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Con todo, lo más llamativo y atrayente es la ilustración. Dibujos sencillos, con colores vivos y formas muy delimitadas. Cada página nos ofrece  gran variedad detalles en los que recrearnos y con los que pasar un estupendo rato de lectura y entretenimiento. Pero no solo dentro de las tiendas, ya desde la entrada, cada tienda-casa es distinta, con chimeneas, tejados, ventanas, toldos de colores…todo un muestrario de diferentes tipos de tienda dentro de un estilo muy marcado.

En la página de la autora, Alice Melvin, he podido descubrir que, además del libro, ha creado una casita de muñecas con una de las tiendas y los personajes del libro “La Calle Mayor”. Aparentemente sólo se ha comercializado en Inglaterra. Una pequeña preciosidad, ¿no os parece?.

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Pero no pensemos que esto es una sucesión sin más de tiendas y objetos por comprar. Esta es una historia y como todas las buenas historias tiene un buen final, cargado de poesía y belleza, como todo lo que se respira en este precioso libro. Sally puede que no tenga todo lo que va buscando pero sin lugar a dudas se lleva a casa mucho más de lo que esperaba.

Con este libro cerramos nuestra lista de propuestas Navideñas para regalar en estas fechas. Será también la última reseña del 2015 y por eso quiero aprovechar para desearos unas muy Felices Fiestas.

Como pequeño regalo de Navidad os dejo la canción “Make someone happy”, versionada por Jamie Cullum, porque hacer a alguien feliz podría ser un buen propósito para hacernos el próximo año. Imaginad lo que podría suceder si todos nos propusiéramos hacerlo a la vez. Feliz Navidad, Feliz 2016.

Datos Bibliográficos

Título: La Calle Mayor

Autor: Alice Melvin

Edición: Corimbo, 2015. 54 pags.

Edad: +6 años