Konrad o el niño que salió de una lata de conservas

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Portada de “Konrad o el niño que salió de una lata de conservas” de Christine Nöstlinger, editado por Loqueleo Santillana

La Señora Berti Bartolotti vivía sola. Tejía alfombras de vivos colores para ganarse la vida. Su marido hacía tiempo que se había ido a vivir a otra parte.

La Señora Bartolotti se llamaba a si misma “criatura”, que era como la llamaba su madre de pequeña para ordenarle que hiciera cualquier cosa, y una vez ya fue mayor, como la llamaba su marido cuando le pedía que le preparase la comida. Como ahora ya no tenía con ella ni a su madre ni a su marido, la Señora Bartolotti se había acostumbrando a seguir diciéndose “criatura” a sí misma: “criatura: ahora vas a lavarte y a vestirte como es debido y a ponerte a trabajar, ¡pero rápido!”. 

Tenía la manía de comprar por catálogo cualquier cosa, la necesitara o no. Si encontraba un cupón de pedido no podía resistirse y lo enviaba. Por eso una mañana cuando el cartero le trajo un gran paquete no se extrañó. Lo miró con curiosidad porque pesaba mucho y ella no recordaba haber pedido algo que pesara tanto. Su asombro fue mucho mayor cuando por fin abrió el paquete y encontró una lata de conservas de la que salió un niño pequeño, de unos 7 años. Junto al niño y la lata, una carta le informaba de que aquello era su pedido de un hijo en conserva y que esperaba que reuniera todo lo necesario y le aseguraban que el niño cumplía con todas las condiciones de un buen hijo como se anunciaba en la publicidad. Aquel niño se llamaba Konrad y era, simplemente, el hijo perfecto. 

Mi opinión

Este pasado mes de Julio nos ha dejado la famosa autora austriaca Christine Nöstlinger a los 82 años de edad. Una enorme pérdida para las letras juveniles y que nos ha dejado joyas como este Konrad. Vaya pues como homenaje a su obra esta primera reseña de curso de nuestros Cuentos para Matilda.

Son más de un centenar de obras las publicadas por esta extraordinaria autora, que le llevo a ganar en 1984 el nobel de la literatura juvenil, el Premio Andersen por el conjunto de su obra. Konrad se publicó en 1977 y es una de sus más reconocidas obras a nivel mundial.

Una obra cargada de crítica social, de personajes peculiares y situaciones que no son habituales en la literatura juvenil, pero no por ello son menos necesarias. Humor y ternura, crítica social sin tapujos, lenguaje claro y humanidad por los cuatro costados: así es “Konrad o el niño que salió de una lata de conservas”

Konrad ha sido creado para ser el niño perfecto: educado, buen estudiante, obediente, ordenado, sincero, respetuoso de sus mayores, buen amigo, buen compañero de clase, buen alumno…Sabe que tiene que querer a sus padres y por eso Konrad quiere a la Señora Bartolotti desde el primer momento que la ve.

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Ella, una vez que ha sido capaz de salir de su asombro, no sabe bien aún de que manera demostrarle su cariño y hace lo que puede. Comienza así un aprendizaje mutuo, tanto de ella para ser la madre que se espera, como de Konrad para adaptarse a un mundo en el que no se espera que sea un niño tan perfecto.

Empiezan así a ocurrir un montón de situaciones cargadas de humor por las peculiaridades y el contraste de estos dos personajes. Una mujer tan poco convencional, tanto en las formas como en la apariencia, como es la Señora Bartolotti, y ese niño perfecto que es Konrad, educado y creado para agradar a su madre, a la que ya quiere profundamente.

El resto de los personajes que rodean a la historia ayudan a que esos contrastes sean más evidentes y nos hagan reflexionar aún más sobre el mundo en el que vivimos. Un mundo este de 1977 cuando se escribió la obra, pero que no dista en nada al que seguimos teniendo ahora mismo.

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El Señor Egon, farmacéutico y novio de la Señora Bartolotti, se siente tan cautivado por la personalidad y forma de ser de Konrad, sus buenos modales y su capacidad de aprendizaje, su perfección, que se nombra padre adoptivo de la criatura sin consultar para ello ni siquiera a la madre. Se transforma y se cree con autoridad suficiente como para criticar las formas de la Señora Bartolotti, actitud esta que hasta la fecha nunca había tenido. 

Los vecinos, que ayudan pero cotillean cuanto pueden, y Kitti, la hija de los vecinos, que se convierte en la mejor amiga de Konrad e incluso, su primer amor infantil, son el resto de personajes esenciales en la historia. Con ellos Nöstlinger construye el mundo al que se tiene que adaptar Konrad y que resume a la perfección el mundo en el que vivimos. La escuela, el vecindario, los amigos, la familia, las convenciones sociales, lo que se espera de cada miembro de la estructura social, de la mujer, de la madre, del padre y de los hijos, de los amigos y de los profesores.

Un mundo de convencionalismos que hacen que cuando alguno de esos actores es manifiestamente distinto cause recelos, miedos, antipatías e inseguridades en todo el que le rodea, cada uno por sus razones.

En el caso de Konrad, su madre cree que su hijo no será aceptado entre sus compañeros y eso le preocupa enormemente. Su padre el Señor Egon, sin embargo, esta feliz porque su hijo sobresale de la media en cuanto a conocimientos y será el mejor del colegio. Kitti, su amiga, esta feliz porque Konrad es un gran amigo, mejor que cualquiera de los que tiene, pero tiene que defenderle delante del resto de los niños de la pandilla y será ella quien enseñe a Konrad a decir palabras feas y a llevar la contraria a los adultos. Los compañeros de clase no pueden entender que Konrad se chive ante la profesora de cosas que han hecho, aunque sean cosas que no deberían hacer.

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Todos, sin embargo, coinciden en algo fundamental: ya ninguno sabría vivir sin la presencia de Konrad en sus vidas, tal y como es.

Y es que a Konrad se le coge cariño desde el primer momento, con su inocencia y absoluta ausencia de maldad, con sus modales perfectos y su amor incondicional, con su ternura de libro y su apariencia de niño adorable. Un niño creado para ser querido en el ambiente aséptico de una fábrica en el que se hacían cientos de niños y niñas como él. El contraste de nuevo, la crítica social de nuevo. Crear niños perfectos como salidos de fábricas sin ninguna imperfección, sin errores, sin raspones en las rodillas, sin mejillas y manos manchadas de haber jugado en el parque, sin ropa sucia o con algún siete. Niños que no son respondones ni tienen opiniones ni ideas propias.

Total, una obra que deberían leer primero y sobre todo padres, profesores y mediadores y después dársela a los niños y disfrutarla todos juntos, asimilarla todos y dejar que surjan conversaciones sobre ella. Porque estos son libros sobre los que se puede hablar largo y tendido entre adultos y entre niños.

No podía ni quería dejar pasar la oportunidad de hablar de esta maravillosa autora que ya descansa después de una vida dedicada a la literatura infantil y juvenil. No había mejor manera de comenzar de nuevo la andadura que espero siga siendo tan enriquecedora y alentadora como los últimos cinco años. Espero que sigáis acompañando mi caminar literario con tanta fe y fidelidad como hasta ahora. Feliz regreso.

Datos bibliográficos

Título“Konrad o el niño que salió de una lata de conservas”

Autora: Christine Nöstlinger

Ilustración: Frantz Wittkamp (para la edición de Alfaguara. Estas son las que aparecen en la reseña de este blog), Mar Villa (para la edición de Loqueleo de 2016)

Edición: Santillana Loqueleo, Madrid, 2016. 2016 pags.

Edad: + 10 años

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Mujeres y LIJ

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Esta semana, en la biblioteca del colegio en el que trabajo como bibliotecaria, el Rincón de las Recomendaciones tenía como lema “Chicas, mujeres y niñas de cuento” con motivo de la celebración el 8 de Marzo del Día Internacional de la Mujer.

Una celebración especial la de este año que ha venido acompañada de una necesaria huelga feminista y de movilizaciones históricas para remover mentes y sentires, para hacer presente la necesidad real de que exista igualdad de género a todos los niveles (corresponsabilidad y cuidados familiares, brecha salarial y de pensiones, discriminación laboral, techo de cristal, acoso y violencia sexual).

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Con nuestros pequeños recursos hemos conseguido dar forma a una nutrida selección en la que no faltan los clásicos pero en la que también podrán encontrar historias actuales.

Libros para grandes lectores y para los que se están iniciando en la lectura. Libros de aventuras, fantásticos, románticos o de misterio. Comic, álbum ilustrado, novela…Libros escritos por mujeres y libros sobre mujeres y niñas. Una selección que está teniendo una muy buena acogida entre nuestros usuarios.

Entre los clásicos que hemos querido que estén presentes destaco “El jardín secreto” de la autora estadounidense Frances Hodgson Burnett, en la que su protagonista, una niña de 9 años, cambiará la triste vida de su primo Colin y junto a su amigo Dickson, descubrirán un jardín que se convertirá en su refugio y lugar secreto en el que dar rienda suelta a su imaginación. Un libro en el que se siente el ambiente claustrofóbico de esa casa victoriana, con sus estrictas normas y la presencia constante de la enfermedad y la falta de esperanza. Y de la misma manera podemos percibir la presencia de Mary Lennox que, como un soplo de aire fresco, inunda la vida de su familia de una luz nueva. Una de esas historias que no se olvidan.

igrain_0En nuestra selección hemos querido resaltar sobre todo a las protagonistas, siempre mujeres, pero también destacar la obra de algunas autoras. Hay tantas que sería imposible nombrarlas a todas, y todas con extraordinarias trayectorias, pero entre ellas no hemos querido que falte la gran Cornelia Funke, autora de la trilogía del Mundo de Tinta (“Corazón de tinta”, “Sangre de tinta”, “Muerte de tinta”). Entre las recomendaciones hemos querido destaca la maravillosa “Igraín la Valiente” en la que la autora nos traslada a la época medieval con todos los elementos necesarios para crear una historia de caballeros al más puro estilo de Robin Hood o el Rey Arturo. Una niña de 10 años que quiere convertirse en Caballera. Magia, caballería, fantasía y aventuras en una historia que engancha.

Una de las preguntas que más me hacen las familias es qué pueden leer los niños de entre 7 y 9 años que no sean las consabidas sagas-bestseller (de las que a todos se nos vienen nombres a la cabeza). Es cierto que estas obras son entretenidas y necesarias para crear hábitos lectores, para socializarse a nivel de lecturas (leo lo mismo que mis amigos) y que enganchan y nos permiten tener lectura asegurada durante mucho tiempo gracias a sus extensas colecciones. Pero, al igual que los adultos, es conveniente que vayan apareciendo otros autores y libros, otras miradas, otras maneras de escribir y otros formatos de libro, que vayan creando grandes lectores críticos, con un bagaje lector del que ir echando mano en el futuro.

susiPara esos momentos en los que queremos darles algo distinto están, entre otros muchos, Christine Nöstlinger, una de las autoras de literatura infantil y juvenil más reconocida, que ha ganado en cuatro ocasiones el Premio Nacional de Literatura Juvenil de Alemania, ganadora del premio Hans Christian Andersen y del Astrid Lindgren, dos de los más prestigiosos premios de Literatura Infantil y Juvenil.

Creadora de la saga de Mini, una niña pelirroja a la que le ocurren historias de la vida cotidiana como la de cualquier niño con la que se pueden sentir muy identificados. Pero también es autora de las historias de Susi. De entre ellas “Querida abuela…Tu Susi” en el que Susi escribe cartas a diario a su abuela en las que le irá contando sus vacaciones. Una forma literaria poco utilizada en la literatura infantil y que en estos libros resulta un recurso extraordinario.

Pero los más pequeños también tiene su sección en la biblioteca y sus recomendaciones especiales. Es además uno de los éxitos de la biblioteca desde que apareció con su enorme trompa viviendo debajo de su planta de diente de león. Y es que Pomelo, de la autora francesa Ramona Badescu no puede dejar de estar en casi ninguna de las recomendaciones y debería leerse hasta que nos hagamos viejitos…Pero conformémonos con que lo lean los lectores de entre 3 y 5 años que para ellos se imaginó su historia.

pomeloEste diminuto elefante rosa de enorme trompa vive situaciones divertidas en las que deberá superar retos de igual manera que le podrían pasar a cualquier niño. La ilustración tan llamativa en los colores y tan divertida en las formas llama poderosamente la atención y hace que, una vez que has conocido a Pomelo, ya no puedas olvidarle nunca más. Es tierno y divertido, algo torpe a veces, curioso y juguetón, y hará las delicias de muchos niños con total seguridad.

Aunque podría seguir desgranando autoras y obras, protagonistas, ilustradoras, traductoras, adaptadoras y un largo etcétera, las reseñas han de ser finitas y he de hablaros de la última recomendación keselmanpensada también para los primeros lectores: Gabriela Keselman. De su mapache Morris, el héroe más héroe del bosque, del río, del prado y de la vuelta al mundo ya os he hablado hace tiempo y por ello hoy quería hablaros de otra de las obras de Gabriela en la que su protagonista es también femenina: una abuela conejo. “Conejos de etiqueta” es una divertida historia en la que una abuela ha de hacerse cargo durante tres días de sus 20 nietos conejos. Sus padres le dejan instrucciones para cada uno, resaltando de cada cual su rasgo más característico: la tiquismiquis, el friolero, el protestón, el mimoso, el trasto, el peleón….y así hasta 20. A cada uno le asigna su abuela una etiqueta para saber distinguirlos y tratarles de acuerdo a lo esperado. El problema es si las etiquetas se pierden.

Grandes mujeres que han hecho posible que existan estas historias maravillosas que perdurarán a lo largo del tiempo. Grandes personajes que se quedan grabados en nuestra mente una generación tras otra. Gracias a estas mujeres por existir y por la generosidad que tuvieron al crear historias y personajes inolvidables.

Datos bibliográficos

Título: El jardín Secreto

Autor:  Frances Hodgson Burnett

Traducción: Isabel del Río

Edición: Siruela, Colección las 3 Edades, Madrid, 2010

Edad: + 12 años


Título: Igraín la Valiente

Autor: Cornelia Funke

Edición: Destino, Barcelona, 2003

Edad: + 9 años


Título: Querida abuela…Tu Susi

Autor: Christine Nöstlinger

Ilustrador: Christine Nöstlinger

Edición: SM, Madrid, 1986

Edad: + 6 años


Título: Pomelo sueña 

Autor: Ramona Bâdescu, Benjamin Chaud

Ilustrador: Ramona Bâdescu, Benjamin Chaud

Edición: Kókinos, Madrid, 2005

Edad: + 2 años


Título: Conejos de etiqueta

Autor: Gabriela Keselman

Ilustrador: Teresa Novoa

Edición: SM, Madrid, 2004

Edad: + 6 años

Mil hogares

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Portada de “Mil hogres” de Carson Ellis, editado por Alfaguara

¿Dónde está tu hogar? Asociamos hogar a casa, y casa a edificio en la ciudad, a construcción de cuatro paredes y un tejado, pero…¿y si tu hogar y tu casa fueran un zapato? ¿y un barco? ¿y si fuera una taza?. Un mundo entero repleto de hogares distintos pero con una cosa en común: el hogar, tu hogar, está allí donde estas tu.

Mi opinión

Hace un tiempo me hicieron un hermoso regalo de cumpleaños: el álbum de cromos “Mis casitas y sus habitantes”, álbum que mi hermano y yo hicimos cuando yo debía tener unos 5 años y él unos 9. Contenía y contiene 77 casas tradicionales del mundo con sus correspondientes habitantes, vestidos con los trajes típicos del lugar: España, Europa, Asia, África, Oceanía, América del Norte y América del Sur. Los cromos eran troqueles que primero tenías que sacar cuidadosamente de un cartón y después pegar por una solapa que hacían que quedaran en relieve.

CollageMaker_20180126_113247839Se podría decir por tanto que yo de pequeña tenía mi propia y preciosa versión de “Mil hogares”.

Puede que por eso me atraiga tanto el libro del que hablamos hoy. Puede que imaginar las casas, los hogares, de gente que no conocía, de lugares que no sabía ni siquiera pronunciar ni mucho menos situar en el mapa, fuera una de mis aficiones y que se ha quedado ahí, adormecida, esperando volver a despertar con un álbum como este de Carson Ellis.

Sea como sea, este álbum de la autora canadiense me ha cautivado desde la primera vez que cayó en mis manos. Sus dibujos a acuarela, que a mi me recuerdan a la estética de la ilustración nórdica, cargados de tonos oscuros, terrosos, rojos, en continuo contraste con el blanco de fondo, me atraen poderosamente como si fueran un imán. Hay algo en ellos que te invita a contemplar, a recrearte en cada ilustración.

milhogares_2Pequeños textos nos van guiando en el camino: “El hogar es una casa en el campo. O un edificio en la ciudad”. Con un tipo de letra elegante y acorde con la estética del álbum, pero sin perder de vista que ha de ser un texto legible y entendible para los ojos infantiles.

A través de esos ojos infantiles nos convertimos desde la primera página en gaviota. Sobrevolando el cielo visitaremos mares a bordo de un barco, atracaremos en islas, exploraremos bosques y seremos capaces de llegar incluso al espacio.

En ese viaje visitaremos hogares distintos y curiosos que, según avanzamos en la lectura (en el vuelo), se complican y se vuelven cada vez más asombrosos.

milhogares_3Pero la autora va incluso más allá y nos interpela en el camino pidiendo nuestra opinión sobre algunas de esas casas, de esas hogares. ¿Quién puede vivir aquí?, o incluso ¿por qué alguien quiere vivir aquí?.

Cada casa es una historia, la historia de aquellos que convierten en un hogar esas pareces de piedra o de madera, con velas al viento o con cordones, rusas o japonesas, submarinas o espaciales.

La autora va acercando el zoom hasta llegar a un bosque, a una casa concreta: la de la propia autora. Completa así un círculo perfecto trazado por aquella gaviota que ha sobrevolado el mundo y nosotros con ella. Un viaje estupendo del que guardar miles de recuerdos. Ningún detalle está al azar y la autora ha puesto sumo cuidado en todo aquello que ha dejado plasmado en las páginas de este álbum.

Al igual que yo de pequeña soñaba despierta mientras montaba los cromos de ese hermoso álbum, “Mil hogares” te transporta a lugares, reales o imaginarios, donde la libertad y el calor del hogar hacen que te sientas como en casa.

Datos Bibliográficos

Título: Mil hogares

Autor e ilustrador: Carson Ellis

Edición: Alfaguara Grupo Editorial, Madrid, 2015. 40 págs.

Edad: + 4 años

 

Historias de Winny de Puh

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Portada de “Historias de Winny de Puh” de A.A. Milne con ilustraciones originales de E. H. Shepard, editado por Valdemar

Esta preciosa edición que la Editorial Valdemar publicó en el año 2000 y reeditó en 2009 recoge los dos libros que el escritor inglés Alan Alexander Milnes publicó entre los años 1926 y 1928: Winny de Puh y El Rincón de Puh. En ellos se recogen las aventuras del oso Winny de Puh y sus amigos en el Bosque de los Cien Acres.

Winny de Puh es un clásico de la literatura infantil, a la altura de los grandes como Peter Pan, Alicia en el País de las Maravillas o El viento en los sauces. Cierto es que sus historias han llegado a nuestros días gracias al enorme empuje de los dibujos de Disney. Pero no hay que olvidar que su origen está mucho tiempo atrás, en Inglaterra, en el seno de una familia, en los muñecos de peluche de un niño inglés. Hoy en el blog os cuento un poquito sobre la obra.

Mi opinión

Llevo ya varias semanas leyendo con mis hijos las “Historias de Winny de Puh”. Desde sus camas escuchan atentos las historias nacidas de la imaginación de A.A. Milne sobre los muñecos de peluche que su hijo, Christopher Robin, tenía.

Puh, Porquete (Pigle), Iíyoo (Ígor), Tigle (Tiger), Kanga (Cangu) y Baby Ruh (Rito), Búho y Conejo: cada uno de estos personajes están acompañándonos en el momento de irse a dormir y nos están haciendo pasar momentos inolvidables.

tedy.jpgLas historias que se recogen en estos libros cuentan las aventuras de un “Oso Edward“. Aquí en España esto nos suena lejano pero es un tipo de oso muy común en Inglaterra, similar al “Oso Teddy” de los EE.UU. Osos de peluche entre marrón y amarillo muy comunes entre los niños en los años 20.

Este Oso Eduardo fue bautizado como Winny por la Osa Winny que vivía en el Zoo de Londres y a la que Christopher Robin tenía un enorme cariño. El niño se llevaba especialmente bien con la osa hasta el punto de que los cuidadores le dejaban pasar a jugar con ella ya que era una osa muy pacífica que le gustaba la cercanía de las personas.

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Pero Winny además se llama Puh, según cuenta el propio autor en la introducción del primer libro, por un cisne que se llamaba Puh al que Christopher Robin quería mucho. Cuando se despidieron del cisne, él y su padre se llevaron el nombre porque “pensamos que el cisne ya no lo iba a necesitar”.

Así este oso pasó a llamarse Winny de Puh. No importaba si “Winny” era el nombre de una Osa porque el oso se llamaba “Winny de Puh” y todos sabemos lo que eso significa. A partir de este oso Milne inventó las historias en las que su propio hijo, Christopher Robin, y sus muñecos de peluche iban a vivir un sinfín de aventuras.

 

Puh es un oso con poco cerebro, como el mismo dice, cantarín, que solo piensa en comer miel a todas horas y que quiere mucho a sus amigos.

puh4Winny de Puh es tan tierno como cualquiera puede recordar a su muñeco favorito. Es ese amigo de la infancia al que abrazábamos constantemente y con el que todo era más fácil de superar: la noche, el pasillo oscuro o un largo viaje.

Pero lo que nos está entusiasmando son los diálogos tan geniales y divertidos, tan llenos de sabiduría y a la vez tan locos y surrealistas. Nos reímos a carcajadas con las expresiones de Puh, con los miedos de Porquete, nos desesperamos con el enorme pesimismo y melancolía de Iíyoo y no podemos aguantar la risa con la supuesta sabiduría de Búho.

Son todas historias muy locas y que cuentan cosas tan sencillas como la celebración de un cumpleaños o tan sorprendentes como la búsqueda y captura de un Pelifante. Para Puh y sus amigos, y para nosotros mientras leemos, son todas aventuras maravillosas llenas de humor y ternura.

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Todos los personajes tienen una personalidad muy marcada pero que se complementa a la perfección con el grupo. Todos forman una familia perfecta en la que no sobra ni falta nadie.

Es estupendo poder leer en voz alta las historias de Puh, pensadas para eso,  nada más y nada menos. No tienen un objetivo moralizante, no pretenden adoctrinar sobre nada ni a nadie. Son pura fantasía centrada en el mundo conocido de un niño que abre la mente a infinidad de posibles aventuras igual de mágicas.

Disfrutar de ratos así, simplemente leyendo, simplemente escuchando, con el único adorno de las magníficas ilustraciones originales de E.H. Shepard, es una experiencia única que os recomiendo que hagáis.

Leer las “Historias de Winny de Puh” es viajar a un mundo feliz en el que ocurren cosas sencillamente divertidas. Es esa clase de lectura que, estoy convencida, crea lectores empedernidos. Siempre nos quedamos con ganas de un poco más, aunque ese día hayamos terminado el capítulo. Puh engancha y no podemos parar de leerlo aunque el sueño nos venza.

puh2Utiliza además un vocabulario rico, plagado de expresiones que posiblemente a veces se les escapen a los niños, pero que no impiden entender la historia. Ayudamos así a los niños a ir ampliando su léxico y a ir sembrando las semillas del que tendrán en el futuro.

Precisamente con el lenguaje es con lo que más juega Milne en las historias de Puh: lo descoloca, lo transforma en boca de Puh o de Búho, lo escribe mal a veces a la manera en que lo escribiría un niño. Pero también los convierte en los poemas y canciones que inventa constantemente Puh, ese oso sin cerebro:

Con nuestro pobre Tigle ¿qué podemos hacer?

Si nunca come nada, nunca podrá crecer.

Con la miel, piñas y cardos las cosas van muy mal

Porque le pinchan mucho o le saben fatal.

Y todos los manjares que a cualquiera le encantan

O bien le dan molestias o bien se le atragantan.

–  Es lo bastante grande, de todas formas – sentenció Porquete.

– No es realmente muy grande

– Bueno, lo parece.

Puh se quedó pensativo al oír esto, y luego murmuró para sí mismo:

Más por muchos chelines que pudiera pesar,

Siempre parece grande, pues brinca sin parar.

– Y este es todo el poema – dijo. ¿Te gusta Porquete?

– Todo excepto los chelines- dijo Porquete – No creo que vaya bien ahí.

– Querían colocarse después de muchos – explicó Puh – así que les dejé hacerlo. Es la mejor manera de escribir poesía, dejar que las cosas se coloquen.

– Ah, no lo sabía – dijo Porquete.

Disfruto como nadie de leer a mis hijos pero hay días y libros que son realmente especiales y “Las historias de Winny de Puh” es uno de ellos. Espero que estos ratos se queden grabados en su memoria como momentos felices igual que lo están siendo para mi.

Datos Bibliográficos

Título: Historias de Winny de Puh

Autor: A. A. Milne

Ilustrador: Ernest H. Shepard

Traducción: Isabel Gortázar y Juan Ramón Azaola

Edición: Valdemar, Colección Avatares (nº 40), Madrid, 2000. 351 pags.

Edad: + 5 años

Éranse muchas cosas

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Portada de “Éranse muchas cosas” de Lupe Estévez y Maribel Ganso, editado por Kókinos

¿Podemos definir lo que somos cada uno de nosotros con pocas palabras? Si lo pensamos seriamente resulta complicado definirnos. Porque somos un montón de cosas, cosas contradictorias en muchas ocasiones, cosas pequeñas, grandes, normales, extrañas, maravillosas, extravagantes. Sin ese montón de cosas mezcladas no somos lo que somos y por eso cada uno de nosotros es un ser especial y único. Las autoras de “Éranse muchas cosas” han creado una obra asombrosa partiendo de una realidad: que somos un collage. Hoy, a través de “Éranse muchas cosas”, os invito a entrar en un mundo mágico y distinto ¿os venís?

Mi opinión

Miércoles 1 de Noviembre, día de Todos los Santos. Festivo, otoñal y familiar. Nos disponemos a pasar la sobremesa y parte de la tarde en la Primera Feria de Editoriales y Librerías en la Plaza Mayor de Madrid (27 de octubre al 5 de noviembre).

Las familiares casetas que conocemos de la Feria del Libro de Madrid han encontrado un sitio en otoño donde obsequiarnos con esplendidas muestras de libros para todas las edades. De nuevo podemos disfrutar de ese trato cercano que nos ofrecen los libreros y los editores, de la relajación de pasear entre libros, mirarlos, comprarlos, consultar y dejarte aconsejar. Pareciera como si la Plaza Mayor llevara toda la vida con esas casetas allí, con los libros, los libreros y editores regalándote sonrisas y buenos consejos.

La Feria propone varias actividades diarias, firmas, encuentros, presentaciones de libros talleres y cuentacuentos, tanto para niños como para adultos. Y sin pensarlo ni buscarlo nos encontramos con “Éranse muchas cosas”, representación del libro del mismo nombre realizado por las propias autoras. Una puesta en escena maravillosa en la que los niños pudieron disfrutar del viaje de esta niña que vemos en la portada.

© Lupe Estévez & Maribel Ganso

Ilustraciones de Lupe Estévez y Maribel Ganso

¿Pero qué es “Éranse muchas cosas”? Nos cuenta un viaje. Una niña que era muchas cosas, a veces contradictorias, como nos pasa a todos. Dice al comienzo del libro “era una niña y era un gigante, era el viento, era una acrobacia, era un salto mortal, una velocidad sobrehumana…y era una pluma, que cae muy despacio cuando soplas.”

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Ilustraciones de Lupe Estévez y Maribel Ganso

Se trata sin duda de un texto poético, sugerente, que en su sencillez nos invita a imaginar lo que nosotros queramos. Son versos evocadores que llegan con facilidad a todo tipo de público, tenga la edad que tenga.

Para acompañar a este hermoso y evocador texto, las autoras han imaginado unos escenarios mágicos por donde llevar a esta niña. Utilizando diversas técnicas de ilustración y diseño gráfico, seguimos a esta niña a través de selvas, mares en calma o embravecidos, montañas escarpadas, volcanes. La vemos como niña, como león, como mariposa o cangrejo. Dejamos de verla entre los pliegues de un mantel o tras un enorme elefante. La vemos en mil repeticiones de si misma, sintiendo mil sentimientos distintos. Porque hay veces que los sentimientos no se pueden expresas simplemente como triste o alegre. A veces te sientes “Frankenstein”, a veces como un amasijo de cables, a veces estas “pixelado” y otras “borroso”, unos días eres un rey y otras un pirata.

Cada nueva página es una propuesta distinta, visual y sensorial. Y precisamente por eso no puedo dejar de hablar de su puesta en escena porque creo que es sorprendente cómo han sido capaces de recrear esta idea maravillosa encima de un escenario.

Una puesta en escena que atrapó a niños de todas las edades, incluidos los niños grandes que estábamos detrás. Música, movimiento, las ilustraciones del libro trasladadas al escenario…y la niña. La niña volando, la niña transformándose, siendo delante de nuestros ojos.

Toda esta explosión de imaginación tuvo su continuación con un taller en el que las autoras habían preparado un pequeño libro donde los niños pudieran crear también escondites para la niña, hacerla sentir de una y mil maneras, o imaginarla rodeada de planetas, lunas o estrellas.

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Los escondites que mis hijos imaginaron para la niña

Esa niña caló hondo en la mente y la sensibilidad de mis hijos, que cuando al día siguiente me vieron aparecer con el libro traído de la biblioteca para poder hacer esta reseña, se entusiasmaron de poder ver en papel aquello que vieron en la Plaza Mayor.

Por la noche pudimos recordar juntos cada una de las ilustraciones-momentos: la larga carretera, la selva, el elefante, la mesa de desayuno, las montañas, el mar. Pude descubrir con alegría lo mucho que recordaban mis hijos de aquella representación que hicieron las autoras. Mi hijo reconocía todas y cada una de las cosas que vio y escuchó y el mismo me iba contando el cuento a través de sus páginas.

Es este uno de esos libros que salen de sus páginas para volar delante de nuestros ojos,  y sus autoras son de esas personas capaces de imaginar cosas extraordinarias y de hacerlas realidad convirtiéndolas en libros como este.

“Éranse muchas cosas” es una obra para disfrutarla una y otra vez, a cualquier edad, en cualquier momento. Una llave para abrir la imaginación de todos.

Datos bibliográficos

Título: Éranse muchas cosas

Texto: Lupe Estévez

Ilustración: Lupez Estévez y Maribel Ganso

Edición: Kókinos, Madrid, 2015.

Edad: + 4 años