3, 2, 1…contando!

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Dentro de la literatura para los más pequeños, en la franja de edad de 0 a 5 encontramos un tema recurrente: los números.

Los números son un tema tan habitual que ya forman parte de un género en si mismo. El momento de aprender a contar, saber poner con la mano los años que cumples, ser capaz de contar hasta diez tu solo…Estos y otros son grandes momentos de la primera infancia y estos libros ayudan en ese proceso y divierten muchísimo a los niños.

Volvemos de nuevo a hablar de la fórmula, como cuando hablamos de los libros acumulativos. Una fórmula que contiene, normalmente, un texto rimado, una cuenta hacia adelante o hacia atrás, de número del 1 al 5 o al 10 generalmente, aunque alguno hay que llega al 11 como veremos, y muchas más variantes.

Son historias ideales para esta etapa porque les da seguridad saber qué pueden esperar en la página siguiente. Saben que aumentará o disminuirá en uno y la sorpresa es solo saber cómo.

Como veremos con los ejemplos que os proponemos hoy, son libros que dan pie a la música y el ritmo. Además y dado ese carácter de juego, en algunos casos animan a “sacarlos” del libro, a través de muñecos, marionetas o dibujos, para contar el cuento a un público más amplio.

Os dejo como ejemplo las “Diez gallinas” que utilizo cuando cuento este genial cuento de las las diez gallinas más hermosas y más finas editado por Edelvives y escrito e ilustrado por Silvia Dupuis.

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Estas son las diez gallinas más hermosas y más finas

Ejemplos hay muchísimos y de gran calidad. Hoy os quiero hablar de unos pocos pero que se encuentran entre nuestros favoritos. ¿Y vosotros? ¿Qué libros de contar o de números conocéis?, ¿Cuáles son vuestros favoritos?. ¡Nos encantará compartir lecturas!. Aquí van los nuestros:

faquir_grancabeza“El faquir de Grancabeza” de Teresa Porcella y Giulia Orecchia, Editorial Combel. Últimamente estoy enganchada a esta editorial y a dos de sus colecciones en concreto: MUS MUS, a la que pertenece este libro, y La Cereza, de la que ya hemos hablado en otra ocasión y que también tiene un libro con números, “Diez ardillas” de Mar Benegas, que aprovecho para volver a recomendar.

Son, en ambos casos, colecciones de libros de cartón, de pequeño formato y, en el caso de MUS MUS, con solapas. Al final de cada libro encontraremos un código QR para poder descargar la canción.

Entre estas pequeñas joyitas de la colección MUS MUS, os quería hablar de “El faquir de Grancabeza”. Un faquir tiene 5 serpientes en la cesta, y poco a poco va gritando y saltando un personaje distinto que hace que una de las serpientes salga de la cesta y aumentando, sospechosamente, el tamaño del turbante del faquir. Una historia muy divertida donde los números van en disminución, rimada y con dibujos coloridos y muy originales. La solapa le añade ese aliciente de sorpresa y juego, que a este tipo de historias les sirven de complemento perfecto. Se ha convertido en uno de nuestros imprescindibles.

 “Cinco patitos”, Margarita del Mazo, ilustrado por Cecilia Moreno, de Ediciones El portada-5-patitosJaguar. Los cinco patitos que tiene la Pata van a ir desapareciendo y no será hasta que la mamá Pata se asuste y les llame muy enfadada que el mundo entero se asuste y devuelva a los papitos. Un libro pensado para los más pequeños, con un texto que invita a cantar. Una ilustración preciosa, con unos dulces patitos y un recorrido simpático con un final amoroso y tierno. Ideal para bebés hasta 3 años.

por-el-camino-C.jpg“Por el camino” de Mariana Ruiz Johnson, Editorial Kalandraka. Una novedad en librerías que os recomiendo fervientemente. Desde que lo vi hace un par de semanas no se me ha ido de la cabeza por su maravillosa y colorida ilustración y por ese poema en el que, página a página, vamos conociendo a distintas mamás y papás que van andando por el camino con sus hijos (Uno, dos, tres…) y alimentos, hacia algún sitio que de momento descocemos, pero que se nos antoja divertido y suculento.

Elefantes, leones, zorros y hasta bichos son los personajes que nos propone la autora del famoso álbum “Mamá”, ganador del Premio Compostela de Álbum Ilustrado de 2013. Como los anteriores, es un libro de cartón, un poquito más grande, de casi 20 cm de alto y ancho, que lo hace ideal para disfrutar con un grupo más grande de niños. Variedad de personajes, números, colores, alimentos y un hilo conductor: la amistad. Una preciosa novedad de Kalandraka que ya forma parte de nuestra biblioteca familiar.

Sin t’tulo-1“Once damas atrevidas” de Oli y Hellen Thomassen, Editorial Kalandraka. Por último quería hablaros de este clásico dentro de los libros “de contar”. Estas once damas van recorriendo el mundo y en cada uno de los lugares que visitan se va quedando una. Es de destacar la ilustración y, sobre todo, las damas. Todas con una personalidad y un estilo distinto, modernas, divertidas, que montan en moto, en bici, escalan o viajan a la luna. Todas con sus mochilas a la espalda y una sonrisa en los labios, van recorriendo continentes y disfrutando de todo lo que encuentran. Le pongas música o no, estas damas atrapan a niños de 3 a 6 años con toda seguridad. Y si le quieres poner música y quieres llevarte a los más mayores de calle, yo propongo lo que hicieron estos niños de 1º de Primaria en el CEIP Coiron de Dena, Pontevedra. Un logradísimo rap que, aunque esté en gallego se puede adaptar a castellano sin mucho problema. ¿Alguien se anima a grabarlo en castellano? Si lo hacéis, mandadnos el vídeo por favor!!!

Espero que disfrutéis con estas lecturas y ¡FELIZ DÍA DEL LIBRO!

 

 

 

¿Qué soñarán las camas?

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Portada de “¿Qué soñarán las camas?” de Mar Benegas ilustrado por Ester García, Editorial Libre Albedrío

“Las nanas se tejen con los hilos de la voz,

son un arrullo que se canta y acaricia el alma”.

 

Estos versos resumen, para mi, lo que vamos a encontrar en este poemario de Mar Benegas, tan bellamente ilustrado por Ester García. Si os parece, como a mi, una hermosa manera de describir algo que ha ocurrido y ocurrirá en la tranquilidad de la noche de una habitación infantil; si creéis como yo, que resume a la perfección un momento mágico que nos acompañará toda la vida, lo hayamos vivido como hijos o como padres, entonces os recomiendo que leáis y les leáis este poemario.

En ¿Qué soñarán las camas? los poemas están llenos de delicadeza y destilan ese saber hacer que posee Mar Benegas al jugar con las palabras para que, a los que leemos, nos bailen en los labios hasta llegar a esos pequeños oídos que esperan escucharlas.

Este poemario se divide en tres partes:  “Camas de ciudad”, “Camas de selva y bosque” o en “Camas de mar”. Cada bloque tiene su propia nana, que comienzan con esos versos con los que he comenzado. Cada uno de esos poemas nos ofrecen una visión de lo que son las nanas en cada una de estas partes del mundo. Así, Mar Benegas nos dice que con las nanas de ciudad las casas se convierten en “cajitas de música” y “allí se guardan las canciones que llegan desde muy lejos, del ayer y del pasado, hasta la orilla de la cama.” Puede que, por ser estas nanas las que yo más conozco, este sea uno de los poemas que más me ha emocionado.

Un poemario que invita a que se lea a la hora de dormir aunque, cuando lo que se lee agrada tanto a la vista y al oído, no hay mejor momento que aquel en el que nos apetezca: una sobremesa de verano, una tarde lluviosa o una perezosa mañana de sábado después del desayuno.

En una cama de oro

duerme la niña que adoro.

En la cama de cristal

duerme la niña de sal.

Los poemas de Mar Benegas los podemos cantar, leer o dibujar porque todo aquello que nos cuenta en sus poemas nos llega de manera clara y transparente. Sus poemas son muy descriptivos y el que escucha es capaz de crear con facilidad sus propias imágenes en su imaginación.

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Historias tiernas como la que nos cuenta en “Para dormir a un tucán“: un bebé tucán recién nacido no para de llorar y serán mil hormigas las que le den de comer y beber y le acunen, por fin, contándole un cuento.

Otras, divertidas como “El huevo o la manzana“, donde un juego acumulativo nos lleva desde la tierra y la semilla hasta la gallina, creando un ciclo sorprendente con un final redondo.

Como en todos los poemarios, siempre se tienen preferidos. Entre los míos está la “Nana de la luna” porque guarda la esencia de las nanas, por su sencillez, sus hermosas imágenes y la dulzura del conjunto. Si a eso le sumamos la preciosa ilustración de Ester García, que consigue resumir todo lo dicho y más, el resultado es una delicia.

Luna lunita,

blanca casita.

Un traje grande

te coseré

de hojitas verdes:

limón y te

Luna lunita,

blanca y chiquita.

Pero si de favoritos hablamos, no puedo dejar de hablaros de “Para dormir a un niño“. Un homenaje a Gloria Fuertes y su poema (uno de mis favoritos) “Para dibujar a un niño“. Siguiendo la misma idea del poema de Gloria Fuertes, Mar Benegas nos dibuja con sencillez y ternura a ese niño y esos brazos que lo acunan mientras le cuentan un cuento y le cantan una nana. Un hermoso homenaje que es imprescindible leer con una sonrisa.

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Las ilustraciones de Ester García, como ya he dicho, son un complemento perfecto. Destacan sus fondos negros que nos meten de lleno en la noche oscura, y que contrastan con las coloridas imágenes de camas, casas, peces, pájaros, osos, niños y plantas. Imágenes todas sacadas de los sueños que nos invitan a soñar con ellas.

Si todo esto no fuera ya suficiente para darnos ganas de leer a nuestros hijos al borde de la cama, cabeza con cabeza, susurrando cuentos, poemas o canciones, la autora nos regala, en la cubierta posterior del libro, un precioso texto sobre los beneficios de la lectura en voz alta a los niños y, concretamente, a la hora de irse a dormir. Transcribo porque mejor no se puede decir:

Cuando lees en voz alta en el borde de la cama de tus hijos, en realidad, estás a la orilla del mar, en un embarcadero, y empujas suavemente, con esa historia, su barco. […] Por más que las tempestades los hagan zozobrar, siempre tendrán ese faro: tu voz y el recuerdo, que les ayudará a atravesar los océanos de la vida“.

No hay mejor regalo que leer a tu hijo en voz alta antes de dormir. Un regalo para ellos, un regalo para ti. No paréis de atesorar esos momentos porque son únicos y son todos maravillosos.

Datos Bibliográficos

Título: ¿Qué soñarán las camas?

Autor: Mar Benegas

Ilustrador: Ester García

Edición: Editorial Libre Albedrío, Colección Capuleto, Almería, 2016. 40 págs.

Encender la noche

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Portada de “Encender la noche” de Ray Bradbury con ilustraciones de Noemí Villamuza, Editorial Kókinos

Había una vez un niño al que no le gustaba la noche. Si que le gustaban las luces de las linternas, de los faros, de los relámpagos, de las velas…pero no la noche ni los interruptores. Porque los interruptores apagaban las luces de casa: las luces amarillas, las blancas, las verdes, las del pasillo, las de la casa, las de todas las habitaciones. Esta situación le hacía sentirse mal y, sobre todo en las noches de verano, cuando los niños bajaban afuera a jugar, le hacía sentirse solo porque el no podía salir allí, a la oscuridad. Pero una noche una niña llamará a su puerta y le ayudará a cambiar esta situación.

Mi opinión

Decir Ray Bradbury es hablar de ciencia ficción. Autor consagrado por su capacidad de crear mundos fantásticos como los de las “Crónicas marcianas” y por haber creado una de las novelas distópicas más famosas: “Fahrenheit 451”.

Fue también prolífico en relatos breves, cuentos e incluso poesía. Escribió varias obras para niños y jóvenes entra las que destacan este cuento del que hoy hablamos: “Encender la noche”.

Un álbum que comienza con una hermosa y sugerente dedicatoria de parte de Bradbury:

“A los portadores de luz” 

No se lo dedica a nadie en especial, ni a los que les da miedo a noche. La historia va dedicada a todos aquellos que son capaces de iluminarnos, a los que son capaces de hacernos ver más allá del miedo.

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Este el caso de este niño que tenía miedo a la oscuridad de la noche. Un miedo que le condicionaba tanto que le hacía ser un niño triste y solitario. Le tenía tanto miedo que llegaba a tener miedo hasta de los interruptores: ellos hacían que llegara la noche, que se fuera la luz y apareciera la oscuridad.

Pero una noche una niña llamada, precisamente, Oscuridad (Dark) le enseñará la belleza que esconde la noche: el brillo de las estrellas, el canto de los grillos y el ruido de las ranas.

Ray Bradbury tenía una manera muy poética de escribir; una poesía muy presente en este cuento. Recurre a las largas enumeraciones de tipos de luz: de las velas, de los faros, de las linternas, de las farolas. Enumera los sitios donde estaba el niño: en los desvanes, en los sótanos, en las despensas, en los áticos. Enumera los colores de la luz: luces blancas, amarillas, pequeñas, tenues, rosadas…

Retahílas de palabras que se repiten y resuenan como un mantra al que el niño se aferra para combatir su miedo a la Noche. Una Noche con mayúsculas que parece que lo envuelve todo.

La descripción de la niña, de nuevo, suena como una pequeña y delicada canción:

Me llamo Oscuridad dijo.

Y tenía el pelo negro

y negros los ojos

y llevaba un vestido negro

y zapatos negros.

Pero su cara era tan blanca como la luna,

y los ojos brillaban como estrellas blancas.”

Un texto presentado así, como si se tratara de un poema, porque a poema suena. Esta niña, Oscuridad, le muestra otra perspectiva de las cosas: no es apagar la luz sino ENCENDER LA NOCHE.

Vivir en positivo, de eso se trata. Vencer los miedos dándoles la vuelta. Como aquel libro del que hablamos hace ya tiempo, “¿Y los monstruos?”, en el que un padre ayuda a su hija a superar el miedo a los monstruos nocturnos. La idea no es “vencer” a nadie, solo pararse a mirar con calma e intentar ver la parte buena de aquello que nos asusta. Puede que descubramos cosas maravillosas e incluso grande amigos y compañeros de juegos.

En esa idea de educación en positivo es donde se encuentra, para mi, parte de la belleza de esta historia.

Pero si de belleza hablamos tenemos que hablar de Noemí Villamuza, ilustradora del libro y la mitad del alma de esta estupenda edición que ha hecho Kókinos.

Su obra es inconfundible. Sus niños de caras redondas, risueñas, dulces. Sus imágenes evocadoras y poéticas. Sus dibujos hechos a lápiz con los que hace magia dentro de los libros infantiles, creando mundos maravillosos.

En el caso de “Encender la noche”, Villamuza recrea la idea de encender la noche de manera sencilla pero muy gráfica, con ese interruptor del que salen cables. En las primeras ilustraciones, de los cables solo salen bombillas con luces amarillas. Después de conocer a la niña Oscuridad, esos interruptores encenderán pequeñas estrellas amarillas en mitad de la noche.

Moemí Villamuza es una creadora de historias a través de sus imágenes. Cualquiera de ellas son cuentos en si mismos que despiertan la imaginación de forma sorprendente.

Una de las ilustraciones para mi más bellas es en la que el niño y Oscuridad cierran los ojos para poder encender los grillos, y encender las ranas, y encender la luna de helado blanco.

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Porque la noche oculta maravillas que a veces olvidamos que están ahí, encendamos la noche y mostremos a los niños todo lo que esconde.

Os dejo aquí la versión en inglés en la que se puede disfrutar de esa sonoridad del lenguaje que buscaba Ray Brandbury.

Switch on the Night from Toposcope Films on Vimeo.

Datos bibliográficos

Título: Encender la noche

Autor: Ray Bradbury

Ilustrador: Noemí Villamuza

Traducción: Esther Rubio

Edición: Kókinos, Barcelona, 2005

Edad: + 5 años

La zanahoria

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Portada de “La zanahoria” de Laia Domènech. Editorial Milrazones

En un bosque muy lejano al que el hombre nunca había llegado, un día, un conejo que volvía de dar un paseo, encontró una zanahoria gigante. Era una enorme zanahoria pero el había desayunado mucho y no tenía hambre así que ¿qué podía hacer con aquella extraordinaria zanahoria?. Pensó que lo mejor sería llevársela a su amiga el águila que había tenido dos polluelos y seguro que no tendría mucho tiempo para salir por comida. La llevó entonces el conejo a lo alto de una montaña donde el águila tenía su nido. Pero aquel día el águila si que había podido cazar y tanto ella como sus hijos estaban saciados. ¿Qué podría hacer entonces con aquella zanahoria?…

Mi opinión

Gracias a Boolino esta semana hemos podido leer el cuento de Laia Domènech “La zanahoria”.

Este cuento, adaptado de un cuento tradicional chino, es un precioso paseo por la amistad, por la solidaridad, una explosión de naturaleza y de respeto por la misma, un remanso de paz.

Es una obra curiosa tanto en el contenido como en la forma. La autora quiso que el formato del libro fuera excepcionalmente alargado ya que quería que se pareciera a esa enorme, alta y alargada zanahoria.

Pero además de su forma externa, todo el cuento en si tiene impregnado algo de sus orígenes orientales. Las ilustraciones están hechas a lápiz y están ligeramente coloreadas en naranja (el color dominante junto al negro) y algo de azul y de rojo, colocado discretamente y en sitios muy concretos, como los coloretes de los personajes, que le dan un aire tierno.

Pero la presencia de la naturaleza, del agua, de las montañas, de la vegetación, todo ello sobre fondos blancos, también nos recuerdan a la pintura oriental.

Una naturaleza no tocada por la mano ni el pie del hombre que se nos muestra de forma diversa, con distintos paisajes: bosques frondosos, altas montañas, amplias praderas o largos y sinuosos ríos.

Gran cantidad de detalles pueblan esos paisajes, como por ejemplo las piedras del río, todas distintas, o los árboles de los que también podemos encontrar variedad de formas y colores.

Todo para componer un hermoso paseo por la naturaleza, pacífico, tranquilo y agradable. Pero además de unas hermosas y cuidadas ilustraciones “La zanahoria” cuenta una sencilla pero atractiva historia que también recoge los ecos de la tradición oral: frases que se repiten con cada uno de los nuevos animales a los que se les regala la zanahoria, el concepto de historia circular, el propio hecho de tratarse de una fábula protagonizada por animales.

Hay una clara intención de transmisión de valores como la amistad, el hecho de compartir con los que más lo necesitan y la idea de que para poder tomar una buena decisión primero hay que meditarla y dejar que el tiempo ponga las cosas en su sitio. Pero, aunque evidente, no resulta dogmática ni excesiva. Es una historia de las de siempre, una fábula en la que los animales nos enseñan a ser mejores.

Un mundo en equilibrio en el que los animales se ayudan, en el que el alimento es compartido y en el que la naturaleza agradece que se la cuide cuidando a su vez a los animales.

Historias que vienen, como hemos dicho, de la tradición oral. Historias que debemos recuperar y mantener para que sigan vivas y sigan viajando de un territorio a otro, de boca en boca. Porque con la narración oral comenzó todo y gracias a ella han llegado hasta nosotros algunas de las más bellas historias.

Será precisamente el próximo lunes 20 de Marzo cuando se celebre el Día Mundial de la Narración Oral y la Asociación Madrileña de Narración Oral MANO, de la que soy reciente y orgullosa miembro, tiene preparadas un montón de actividades al respecto; actividades que dieron comienzo ayer mismo con la inauguración de las VII Jornadas MANO y que seguirán durante toda la semana con seminarios y sesiones de cuentos en diversos sitios de Madrid. Os dejo aquí el enlace a la variada programación que podremos disfrutar hasta el próximo domingo 26. Cuentos para adultos y para niños, una fiesta de la Narración Oral a la que estamos todos invitados.

Sigamos contando cuentos en voz alta porque es el mejor regalo que nos podemos hacer unos a otros.

Datos Bibliográficos

Título: La zanahoria

Autor: Laia Domènech

Edición: Editorial Milrazones, Colección Milratones, Cantabria, 2015.

Edad: + 2 años

El secreto del oso hormiguero

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Portada de “El secreto del oso hormiguero” de Beatriz Osés e ilustrado por Miguel Ángel Díez, editado por Faktoría K de Libros

En voz baja

El viejo tigre

guarda sus colmillos

en un vaso de agua.

La niña le mira,

sonríe,

se acerca a su cama.

Le tiende unas gafas,

le pide que lea…

que cuente en voz baja.

El pasado día 16 de Febrero se celebró el Día Mundial de la Lectura en Voz Alta, promovido por la organización Litworld, con el objetivo de recordar e insistir en los beneficios de la lectura en voz alta tanto para niños como para adultos.

Casualidad o no, ese mismo día cayó en mis manos “El secreto del oso hormiguero” de Beatriz Osés.  Con él me dirigí, como cada noche, a dedicar los últimos momentos del día con mis hijos, leyéndoles, en principio, un par de poemas. Pero una vez que comencé no fue posible parar hasta terminar leyendo todos y cada uno de estos momentos deliciosos y nocturnos que nos propone la autora. Y lo mejor es que los que me escuchaban tampoco querían que dejara de leer.

Para mi este primer poema fue suficiente para engancharme en la lectura, para dejarme llevar por eso que el viejo tigre iba a contarle bajito a la niña.

Y todos juntos, el tigre, la niña, mis hijos y yo nos adentramos en la noche para descubrir cuales son los secretos, no sólo del Oso Hormiguero, sino también del bicho bola, de los elefantes, de los problemas de los caracoles o de la terrible pesadilla del gamusino.

Hay veces que la poesía nos hace pasar momentos muy divertidos, con sus juegos del lenguaje, con sus imágenes un poco locas a veces. Pero hay otras en las que se crea una atmósfera especial, un silencio agradable en el que el sonido de la voz que lee en voz alta es lo único que se escucha, lo único que se mueve.

Son esos momentos en los que parece que las palabras te tocaran, te acariciaran por aquí y por allá. Te hicieran ligeras cosquillas, como esas que la niña siente a veces en manos y pies. Así nos sentimos los tres aquella noche.

Este libro en realidad es un diálogo entre la niña y el tigre. En esa conversación la niña primero pide que le cuenten en voz baja y según le va contando el tigre ella va preguntando cosas. El tigre esta cansado, tiene sueño, se le cierran los ojos pero la niña insiste: aun no tiene sueño.

Continua pues con los secretos, con las historias que pueblan la noche. Historias sobre animales, verdaderos o no, que guardan secretos curiosos, como el de las ovejas, que para dormir cuentan lobos, o el de las mariposas que :

osohormigueroDebajo de tu cama. 

Allí sueñan. 

Allí baten sus alas. 

Verdes, azules

rosas y blancas. 

Debajo de tu cama. 

Allí duermen. 

Allí sueñan las hadas.

Son todos pequeñas delicias, momentos que recuerdan a aquello que se espera que guarden en su interior los haikus: un instante.

Disfruto leyendo en voz alta. No se si sería capaz de deciros ahora mismo cuales son todos los beneficios probados que tienen. Sólo se que para mi es un lujo, una experiencia, una maravilla.

Se que leer en voz alta es un regalo para el que escucha y para el que lee. Para el que escucha el regalo es tu tiempo, tu voz, tu emoción al leer, tu esfuerzo por hacerte llegar la historia. Para el que lee el regalo es la escucha, la mirada atenta, la conciencia de que no quieren que pares de leer aún, que debe seguir un poco más.

En estos 31 poemas vamos a encontrar lugares oníricos, imágenes evocadoras que nos transportan a un mundo distinto al nuestro. Un mundo a mitad de camino entre la vigilia y el sueño.

Pero además este libro me habla de la necesidad de todos de que nos cuenten en voz baja. Los adultos nos conformamos con el paso de los años con esa ausencia, pero cuando por casualidad nos cuentan cuentos, descubrimos que en el fondo lo seguimos necesitando tanto, o más, que en nuestra infancia.

Yo quiero ser tigre, yo quiero ser niña.

Yo quiero que me canten esa hermosa nana (nana, niña, nana) con la que el viejo tigre consigue al fin dormir a la niña. Yo quiero cantarla.

Yo quiero descubrir elefantes rosas sobre mi cabeza que vuelan y ríen y escriben poemas. Y quiero ser yo quien te cuente que “Bastaría el abrazo del oso panda para que durmieras tranquila…”.

Con este poemario Beatriz Osés ganó el Primer Premio de Poesía para niños “Ciudad de Orihuela” en 2008, organizado por el Ayuntamiento de Orihuela y el sello editorial Faktoría K de Libros perteneciente a la Editorial Kalandraka. Un Premio este que ya va por su novena edición y que se ha convertido ya en referente internacional en cuanto a poesía infantil.

Con este poemario nosotros nos adentramos otro paso más en la poesía y en el gusto por las cosas bellas, el gusto por leer y porque nos lean.

Para terminar os dejo un vídeo de las II  Jornadas de Bibliotecas de Extremadura celebradas en el 2013 en el que se puede disfrutar de uno de los poemas del libro cantado por Ana Jiménez (voz y guitarra). Que lo disfrutéis.

Datos bibliográficos

Título: El secreto del oso hormiguero

Autor: Beatriz Osés

Illustrador: Miguel Ángel Díez

Edición: Faktoría K de libros, Vigo, 2009. 60 págs.

Edad: +4 años