Pantera magazine

Portada de la Revista Pantera editada por Savanna Books

Estoy especialmente contenta, emocionada de verdad porque hoy por primera vez en Cuentos para Matilda os voy a hablar de una revista infantil: Pantera Magazine. Una revista dirigida a lectores de 8 a 12 años (aunque yo diría que a partir de 8 y ya, porque a mi me ha entusiasmado leerla de principio a fin) con un marcado carácter ecologista en el que vamos a poder tener mucha información sobre bosques, en el número 1 y mares y océanos en el número 2 de la revista que espera ver la luz en breve. Pero no solo eso sino que también conoceremos algo sobre la vida de la primatóloga Jane Goodall, sobre el lince ibérico y la experiencia de un fotógrafo de la naturaleza como es Antonio Atienza y mucho más. Una revista que publicará 3 números al año y que por cada suscripción anual que consiga plantará un árbol. Así para empezar la cosa va sonando bien.

Pero el solo hecho de que aparezca una nueva revista para lectores infantiles ya es una razón para alegrarse. Si además esa revista promueve y educa en el cuidado de la naturaleza y el planeta, es una alegría doble o triple.

¿Qué vamos a encontrar en la revista?

En este primer número de la revista los artículos e informaciones están dedicados a los bosques, a animales que pueblan esos bosques y al cambio climático, entre muchas cosas más. Un tema que, a pesar de ser de actualidad y de que a la población infantil el mundo de la naturaleza y los animales suele atraerles, no deja de tener su riesgo.

Es difícil encontrar el equilibrio en una revista infantil y juvenil entre información de calidad y entretenimiento y creo que la revista Pantera va por buen camino. Con la editora Cristina Camarena a la cabeza, la revista cuenta con escritores e ilustradores reconocidos que han conseguido dar forma a una revista que no tiene desperdicio.

En este primer número podemos encontrar artículos y secciones escritas por escritores, críticos literarios y editores como, entre otros, Àlex Nogués, Clara Berenguer, Fran Pintadera, Ellen Duthie o la propia editora Cristina Camarena entre otros muchos.

Los textos van acompañados de ilustraciones y fotografías extraordinarias. Las ilustraciones vienen de la mano de algunos de los mejores ilustradores que podemos encontrar en la actualidad en el panorama literario infantil y juvenil: Noemi Villamuza, Lyona, Adolfo Serra, Guridi, Ester Garcia, Olga Capdevila y un largo etc., algunos de los cuales han sido protagonistas de reseñas de este blog por sus maravillosas creaciones de álbumes ilustrados. Entre los fotógrafos el ya citado Antonio Atienza, Álvaro Sanz o Montse Mármol.

La unión de todos estos profesionales ha dado lugar a una revista que da gusto mirar, hojear, leer y releer. Han conseguido crear entre todos contenidos interesantes, divertidos, atractivos, educativos y de divulgación de una alta calidad y con un cuidado tratamiento editorial.

Me han gustado todos los artículos, cada uno por cosas y detalles distintos pero todos enganchan por algo. Si he de destacar alguno destacaría el artículo de Ellen Duthie, “Pregunta de una mosca pejiguera filosófica”. Es muy divertido y a la vez está cargado de sentido y profundidad y nos hace pensar, a pequeños y mayores, en cosas que seguramente no nos habíamos planteado nunca. Nos plantea, por ejemplo, preguntas como si talar un solo árbol de entre 300.000 árboles que forman un bosque es relevante o no…¿y 5? ¿y 50?…¿hasta qué número de árboles podemos talar sin que sea “realmente importante”?

Ilustración de Mercedes Debellard para Pantera Magazine

Otro de mis preferidos sería el dedicado a la primatóloga Jane Goodall en el que en una página nos hacen un recorrido sobre su vida y sus principales logros en el estudio de los chimpancés y su labor para protegerlos y difundir su mensaje sobre la protección de estos maravillosos animales, acompañado de un impresionante retrato de Goodall realizado por Mercedes Debellard.

Pero hay más, mucho más. Y es que 86 páginas de revista dan para muchísimo. Hasta hay poesía, tan necesaria en cualquier faceta de nuestra vida. Qué magnífico detalle el incluirla y que sea con un poema bellísimo de Germán Machado y que vaya acompañado de una ilustración de Adolfo Serra, autor que tiene la naturaleza muy presente en muchas de sus obras (su obra “El bosque dentro de mi” es una absoluta maravilla).

Otro punto a su favor es ese equilibrio entre artículos más complejos en cuanto a contenidos y extensión, con otros más cortos y ligeros, más cercanos y de fácil lectura. Me ha encantado la forma en la que explican el proceso que sufre un gusanito hasta ser mariposa y la importancia de todos los seres vivos que rodean a estos animales y el impacto que puede tener la ausencia de alguno de ellos en todo el ciclo de vida del gusano. Los árboles, los depredadores de los gusanos y los propios gusanos y sus hilos de seda. ¡Asombroso!

La vida real se acerca a los más jóvenes contada de forma sencilla pero sin edulcorarla. Historias de gente que quiere y ha querido cambiar las cosas con sus pequeños o grandes gestos. Subirse a un árbol durante 738 días para evitar que lo talaran, no ir a la escuela los viernes para protestar y avisar sobre el cambio climático, mujeres y hombres en el Amazonas que han llegado a dar su vida por su lucha contra la deforestación del pulmón del planeta.

Soy muy fan de las revistas infantiles y juveniles y seguidora de varias de ellas como La Leche, Reportero Doc, Caracola o Kiwi, entre otras muchas. Es estupendo ver como poco a poco van siendo más las personas comprometidas con la cultura y la lectura que quieren que los niños tengan acceso a contenidos de calidad, escritos pensando en sus gustos y aficiones, acompañadas de ilustraciones y fotografías de enorme calidad que las hacen más atractivas, divertidas y atrayentes a sus ojos, además de cultivar su sensibilidad artística. Revistas que quieren que los niños y jóvenes se conviertan en pensadores críticos y que tengan contenidos de no-ficción asequibles y de actualidad. Por eso hay que impulsar a revistas como Pantera Magazine que están despegando, para que puedan volar muy muy alto. Para que los niños y niñas tengan acceso a más contenidos y puedan elegir qué leer entre una gran diversidad.

Los colofones son una de las partes de los libros que me gusta mirar siempre antes de empezar un libro. Me dijeron hace mucho que ese era un rasgo de mi carácter impaciente. Puede ser o no, el caso es que siempre empiezo las revistas por el final y el final de Pantera es tan bueno como el principio. Dicen sus autores para terminar:

“Todos estamos interconectados por nuestro poder para cambiar las cosas. Cada uno de nosotros tiene una “pequeña cosa” que puede hacer para crear un mundo justo, pacífico y próspero”

Una hermosa frase cargada de sabiduría y verdad y que debería guiar nuestros pasos cada día cuando nos preguntemos ¿y yo que puedo hacer para cambiar las cosas?. Siempre hay algo, por pequeño que sea, que ayudará al cambio. Porque el cambio empieza en mi.

Datos Bibliográficos

Título: Pantera Magazine. Nº 1: Salvar los bosques

Edición y redacción: Cristina Camarena

Diseño: Lina Vila

Diseño y maquetación: Rocío Mejías

Ilustración de la portada: Sonia Pulido

Edición: Savana Books, Altea (Alicante) 2019. 86 pags.

Edad: + 8 años

Perro Apestoso

Portada de “Perro Apestoso”
Aut. Colas Gutman, Il. Marc Moutavant
Editorial Blackie Books

Perro Apestoso nació en la basura. Es un perro feo y lleno de pulgas al que siempre le acompaña un nutrido grupo de moscas. Huele a sardina y muchas veces no se entera de nada pero es cariñoso, dulce y gran amigo de sus amigos. Vive en un cubo de basura junto a su amigo Gatochato, un gato callejero al que le atropelló un camión cuando era un cachorro y se quedó plano.

Gatochato ayuda a entender las cosas del mundo a Perro Apestoso porque muchas veces es tan inocente que no entiende casi nada. Un día Perro Apestoso le preguntó a Gatochato que era un “amo”. Él sabe que hay muchos perros que tienen un amo y por eso no entiende por qué el no tiene uno así que decide recorrer el mundo para encontrar un amo y, de paso, buscar una bomba de bicicleta para hinchar el cuerpo de Gatochato.

Pero la búsqueda de amo no va a ser ni mucho menos feliz y divertida y Perro Apestoso se verá en más de un problema aunque, gracias a su inocencia y a un poquito de suerte, seguirá saliendo airoso de casi todos los problemas.

Mi opinión

Mi experiencia con Perro Apestoso ha sido tan gratificante que no se ni como empezar. A mi me enamoró desde la portada esa larga lengua jadeante y rosa, de la que parece que escuchas el jadeo perruno, esos grandes ojos redondos, el hocico delgado y largo del que salen unos arrugados bigotes, ese cuerpo larguirucho, peludo y despeinado, esas moscas y pulgas diminutas rondando y ese aspecto tierno de chucho.

Pero, de entre todo, lo que me terminó de convencer fue ese nombre: Perro Apestoso. Solo con ese nombre ya tienes ganado el corazón de cualquiera.

Y así fue como nos robó el corazón en casa y en la escuela. En casa, he de decir, el terreno por el que piso es más seguro y las recomendaciones que hago, de momento, suelen ser al menos tenidas en cuenta. Leímos el comienzo juntos en voz alta y, una vez conocido el personaje y visto el tono de la historia, Perro Apestoso se hizo un hueco entre las manos de mi hijo y allí se quedó.

Tanta fe tenía yo en este personaje que me animé a llevarlo a mi extraescolar de Teatro y drama a través de los cuentos. En ella tengo a niños desde 3 años hasta 6/7 y no estaba segura de si la experiencia de leerles en voz alta una historia así podría funcionar.

Trabajo con ellos siempre con álbumes ilustrados aunque ya les he llevado en alguna ocasión historias más largas como las de “Sapo y Sepo”, o las “Historias de Ratones”, “Búho en Casa” o “Saltamontes va de viaje” (ya ya, lo reconozco, soy muy fan de Arnold Lobel para las primeras edades).

Pero esto era un escalón más en cuanto a grado y tiempo de atención por su parte. Son un grupo de 15 niños y, aunque están acostumbrados ya después de este tiempo conmigo (algunos ya es su tercer curso) a escuchar cuentos, leerles en voz alta un capítulo entero de Perro Apestoso podía no resultar tan bien como yo pensaba. Pero a los niños, y aunque esto sea una obviedad creo que hay momentos en que se nos olvida, les encanta que les lean cuentos y si el personaje esta bien construido, si es atrayente, original y tiene cosas que contarnos, más.

La lectura del primer capítulo funcionó tan bien que pidieron otro, claro. Y tras un segundo capítulo al día siguiente quería saber más sobre el chucho en cuestión. Pero llegaron las vacaciones de Navidad y la lectura se paró. Pensé que lo habrían olvidado…pero no. Ayer mismo me volvieron a preguntar cuándo iba a volver a llevarles a Perro Apestoso. Así que aquí está, preparado para que el próximo día clase estos 16 niños ya puedan continuar con las andanzas de este perro callejero.

La historia de este perro nos saca de las historias habituales sobre animales a las que estamos acostumbrados. No es fácil encontrar una historia sobre un perro de la calle y menos que además lo parezca y que se diga concretamente que es feo, huele mal y tiene pulgas y moscas a su alrededor. Lejos de lo que se puede pensar eso, y justo eso, es el enganche total con los niños. Perro Apestoso es el anti-héroe que, precisamente porque todo le pasa a él, porque no se entera, porque es inocente y porque mete la pata constantemente, cae bien y te encariñas en un segundo de él.

El humor que desprende la historia, sin recurrir al chiste fácil sino simplemente dejándose llevar por este perro encantador que es un poco tonto de tan buenazo que es, es un como un imán para los niños que quieren saber qué más cosas le pasarán a Apestoso.

Con estilo de escritura sencilla, rápida y concisa, el autor dice lo justo, sin recurrir a adornos, ni en la forma ni en el fondo. Letra de imprenta negra sobre un fondo blanquísimo que ayuda a la lectura y que es fundamental para las primeras lecturas en solitario. Los ojos de los primeros lectores necesitan que nada les distraiga, nada, ni la letra ni el fondo y la ilustración les tiene que servir de apoyo y acompañamiento. La historia debería valer, nada más.

Una historia en la que, sin embargo, hay un trasfondo triste y muy real, la de los animales que viven abandonados en las calles, la de la gente que no trata bien a los animales. Pero la bondad y el buen corazón de Apestoso es tan grande que sabes, realmente sabes, que nada malo le puede pasar.

Ya tengo, desde hace tiempo y por petición popular, el segundo volumen de las historias de Apestoso: “Perro Apestoso va al cole“. Su autor comienza ya en la dedicatoria con un posicionamiento claro: Por una escuela para todos. Aunque las pulgas te acompañen, aunque huelas a sardina, no tengas ni mochila, ni estuche, ni lápiz, ni goma. Pero no penséis que los autores adoctrinan o te condicionan a pensar lo que ellos quieren. Simplemente se presentan hechos y el lector es libre de pensar lo que quiera sobre ellos.

Siempre presente en la mente de Perro Apestoso está su familia: Gatochato. Perro Apestoso va a la escuela porque le quiere leer un cuento a su amigo por la noche. Su amigo, a la vez, se preocupa por él y le lleva un pasamontañas que ha encontrado en la basura para que no pase frío en el recreo. Aparece en este momento de la historia una frase que me ha llegado al alma viniendo de un perro tontorrón como es Apestoso: Gatochato, me abrigas el corazón. Ay…

Los libros de Perro Apestoso destilan empatía, cariño por los animales, amistad, valentía, respeto, sensatez, buen corazón.

No soy de buscar en la lectura una razón, de recomendar “libros para…” pero es que leer a “Perro Apestoso” tiene que ser bueno para la salud, no puede ser de otra manera. Así que leedlo, leédselo, que lo lean ellos y que se lo lean a otros. Que se convierta en una cadena infinita de niños leyendo y conociendo a un “perdedor”, a un anti-héroe, al último de la fila, al invisible, al que nadie quiere tener cerca. Porque a Perro Apestoso lo vais a querer, y mucho. Ya lo veréis.

Datos Bibliográficos

Título: Perro Apestoso / Perro Apestoso va al cole

Autor: Colas Gutman

Ilustrador: Marc Boutvant

Edición: Blackie Books, Barcelona, 2019. 60 y 72 págs.

Edad: + 6 años

El árbol de Navidad del señor Viladomat

Portada de “El árbol de Navidad del Señor Viladomat” de Robert Barry Editado por Corimbo

Un día llegó un camión con un envío especial: el árbol de Navidad del señor Viladomat. Un árbol grande, enorme, precioso, de un verde intenso y llamativo pero…¡el árbol era demasiado grande!, incluso para el gran salón de la gran casa del señor Viladomat. Así que el mayordomo, Bartolo, se subió a una larga escalera y corto la punta.

Bartolo, lejos de pensar en tirar aquel trozo de arbolito, se lo llevó como regalo a su querida Adelaida que trabajaba en la casa. Pero cuando Adelaida fue a poner el árbol en su habitación….¡no cabía! así que lo tuvo que recortar un poco y el resto lo tiró a la basura.

El jardinero Tomás vio un árbol de Navidad y pensó en regalárselo a su mujer, Tomasa. Pero cuando lo instalaron en casa ¡No cabía!, y lo tuvieron que recortar…

Mi opinión

Ahora ya si que se puede decir que la Navidad está aquí. Cada vez parece que llega antes, también es verdad. Y aunque parezca que eso puede agobiar un poco, a los adultos sobre todo, a los niños les/nos permite tener acceso a muchas cosas navideñas durante más tiempo, y eso está realmente bien, sobre todo si esas cosas son cuentos de Navidad.

Si además le sumamos que hay editoriales de calidad que deciden rescatar clásicos maravillosos como el que hoy os traemos, pues mejor que mejor.

He de avisar que soy muy, pero muy fan de los cuentos rimados, siempre que esa rima está bien traída y trabajada. Los adoro, me enganchan desde el primer pareado y siempre me imagino a mi misma memorizando los versos y contándolo por todos los rincones. Su sonoridad y el humor que le añade a la historia son un recurso único en este tipo de cuentos.

Pero si la obra es extranjera, hay algo que les hace de especial interés para los que buscamos y rebuscamos historias: el gran trabajo que hacen los traductores para que esas historias que vienen de otro idioma no pierdan frescura, humor e interés. Así que vaya desde aquí mi enhorabuena a Ana Galán, traductora de “El árbol de Navidad del señor Viladomat” porque el resultado es genial.

Se trata de un clásico de la literatura estadounidense, creado por Robert Barry en la década de los años 60. Años después, el genio de las marionetas, Jim Henson, creador de Los Teleñecos, la llevó a la televisión en un mediometraje con actores como Robert Downey Jr. como el Señor Willowby (nombre original del primer propietario del árbol) y un narrador de excepción como es la rana Gustavo (o Kermit). Merece la pena reservarse 30 minutos y ver a los inolvidables muñecos de Jim Henson en esta adaptación tan navideña. El vídeo lo podéis ver aquí.

Pero sigamos con nuestro álbum. En él podemos ver unas ilustraciones de corte clásico sobre fondo blanco que recuerda a las tiras cómicas, con dibujos hechos con plumilla y coloreados con colores vivos en los que destaca el verde “llamativo” del árbol, presente en todo momento pero, claro está, con distintos tamaños. Los personajes están llenos de vida y, aunque aparezcan durante escasos párrafos y páginas, son todos y cada uno de vital importancia para la historia. Y es que en las historias encadenadas todo es importante y relevante para que el conjunto funcione.

De lo grande a lo pequeño vamos pasando por hogares distintos, habitados por personajes también muy distintos, pero unidos por un mismo “problema”: el árbolito no cabe en la casa y hay que cortarlo. Pero algo más les une en esta divertida y sencilla historia: la felicidad con la que reciben al árbol de Navidad. Da igual el tamaño con el que llegue, da igual que necesite un pequeño arreglo, el árbol es lo mejor que les ha podido pasar en aquel día y es motivo de celebración familiar.

Pequeñas ilustraciones, a modo de viñetas, se van sucediendo a lo largo de las páginas, dando paso al jardinero Tomás y su mujer Tomasa, al oso Barnabás (Barnabi en el original, ¡que ideal nombre para uno oso!) , mamá osa y su pequeño osito, al zorro Facundo y Facunda, su mujer o el ratoncito Clodomiro, Mistletoe en el original (¡muérdago!…que apropiado nombre de ratón).

Unas rimas ligeras y divertidas hacen el texto ágil y perfecto para ser leído en voz alta. Un libro que será candidato número 1 para ser el preferido de las lecturas nocturnas durante estos días navideños. De esos cuentos que no importa repetir y repetir, como es del gusto de los más pequeños, porque lo que quieres es aprendértelo de memoria (¡si, quiero, quiero, quiero!).

Además la editorial Corimbo ha optado, con buen criterio en mi opinión, por un formato de libro clásico, ni muy grande ni pequeño, dentro de las posibilidades de manejo de pequeñas manos pero sin perder la posibilidad de ser leído a un grupo y que disfruten perfectamente de las ilustraciones sin perder detalle.

Es agradable recibir historias “nuevas” que poder contar en estas fechas, aunque sean historias que vienen de hace ya muchos años. Historias que tienen sabor a tradición, que traen un rumor de palabras detrás, de las voces de tantas y tantas personas que habrán contado esta historia a lo largo de los años.

Un precioso regalo de Navidad para pedirle a quién cada uno quiera, que ahora hay para elegir. Da igual a quién, lo importante es se les pidan libros, buenos libros, bellos libros, eternos libros como este de hoy y otros más.

Solo me queda desearos a todos una muy FELICES FIESTAS y mis mejores deseos para el Año Nuevo 2020. Un número tan bonito solo puede traer cosas hermosas.

Datos Bibliográficos

Título: El árbol de Navidad del señor Viladomat

Autor: Robert Barry

Traductor: Ana Galán

Edición: Editorial Corimbo: Barcelona, 2017. 32 pags.

Edad: + 3 años

¡Qué risa de huesos!

Portada de “¡Qué risa de huesos” de Janet y Allan Ahlberg editado por Kalandraka

En una oscura, oscura colina había una oscura, oscura ciudad. En la oscura, oscura ciudad había una oscura, oscura calle…poco a poco vamos acercándonos a un sótano en el que viven tres esqueletos: un gran esqueleto, un pequeño esqueleto y…¡un esqueleto perruno!. Aquella noche los tres esqueletos se disponen a salir a la oscura, oscura calle con un objetivo: ¡asustar a alguien!…pero antes también pueden ir a pasar un rato al perro, y jugar en el parque y lanzar un palo al chucho para que se entretenga. Hay tiempo para todo en esta oscura, oscura noche.

Mi opinión

Nos guste o no, la fiesta de los muertos llegada de tierras anglosajonas ha venido para quedarse. Tiene esos ingredientes que hacen que sea irresistible: disfraces chulos, chuches y fiesta. ¿Qué más se puede pedir? Bueno si, un día de vacaciones para los niños, que trae de cabeza a los padres.

Pero si todo esto va a traer como resultado el que se publiquen, editen y reediten libros como el que hoy os traigo ¡bienvenido sea!. Esta joyita del matrimonio Ahlberg (Janet como ilustradora y Allan como autor del texto) se publicó en los años 80 por la Editorial Altea en la colección Altea Benjamin.

Para los que en los años 80 teníamos edad de empezar a leer, estos fueron algunos de nuestros primeros libros de cabecera. Yo aun recuerdo con ternura (y tristeza por haberlo perdido a manos de no se qué familiar tercero que lo heredó sin mi consentimiento) el libro “La princesa y el caballo de las crines de oro” de Alan Garner con ilustraciones de Michael Foreman. Recuerdo perfectamente ese ogro de la portada y la princesa montada a caballo pasando por encima. No se cuantas veces releí aquella historia hasta prácticamente aprenderla de memoria.

Pero volvamos a los huesos que para eso hemos venido. Desde aquella edición del libro del matrimonio Ahlberg nunca más se ha sabido de este libro, hasta que la Editorial Kalandraka ha decidido darle el formato que le corresponde y una portada con los tres esqueletos, la luna y las estrellas que brillan en la oscuridad. En definitiva, un lujo de edición para que todos podamos disfrutar a lo grande de este paseo nocturno y oscuro, oscuro de esta familia de esqueletos.

Son simpáticos, simplones y con poco cerebro, pero es que ¡son esqueletos!. Con todo y con eso se marcan unas canciones de lo más divertidas y solo con leerlas ya les imaginamos bailando al estilo Fred Astaire: al gran esqueleto solo le falta el bastón y la pajarita, no digáis que no.

Ilustración de Janet Ahlberg en “¡Qué risa de huesos!”

La historia comienza como las historias que vienen de la tradición oral, acercándonos poco a poco y mediante la repetición del mismo esquema de frase (una oscura, oscura…) , hasta llegar al misterioso sótano. Ahí paramos y tras unos instantes de tensión y miedo pasamos la página para ver… a estos tres: un gran esqueleto, un pequeño esqueleto y un esqueleto perruno.

Y así vamos, alternando tensión dramática (aquí hay que sacar nuestra voz de “mucho miedo” para contarlo, es imprescindible) con risas de la mano huesuda de estos simpáticos personajes que deciden pasear por la oscura, oscura noche de la oscura, oscura ciudad.

Junto a ese repetitivo e hipnótico texto destacan las ilustraciones brillantes y coloridas de Janet Ahlberg. Se alternan ilustraciones a sangre con otras enmarcadas o en forma de viñetas. Sobre un fondo negro negrísimo, vemos una ciudad de colores brillantes, una casa con las paredes empapeladas en verde con coloridas flores o un parque repleto de flores y plantas.

Aquella oscura, oscura noche se nos presenta como un contraste continuo entre los tres blancos esqueletos, la colorida ciudad y el negro cielo nocturno, salpicado de estrellas y una amarilla luna menguante. Las melladas sonrisas de los esqueletos salpican todo de una comicidad sencilla, tierna e irresistible.

A todo el conjunto hay que unirle, además, las intervenciones de los protagonistas mediante bocadillos de comic, que junto con esa estructura de viñeta le da a la historia más fluidez y conecta de forma directa con el lector, haciéndole más participe. Es como una lectura a dos niveles que permite que el niño pueda seguir la historia a través de lo que dicen los personajes o a través de la narración tradicional.

Allan Ahlberg continuó con las aventuras de estos simpáticos esqueletos haciéndolos vivir mil aventuras. No podía ser de otra manera: cualquiera de nosotros, al terminar de leer este libro, se puede poner a imaginar qué les pasaría a estos tres si se encuentran con un gato negro, o se van de vacaciones en coche, o montan en un fantasmal tren.

Lamentablemente Janet Ahlberg no fue la ilustradora de todas ellas ya que falleció a causa de un cáncer con tan solo 50 años. Las ilustraciones de todos sus libros son coloridas, cargadas de sensibilidad y con cierto aire romántico.

El resto de las aventuras de los esqueletos corrieron a cargo del ilustrador Andre Amstutz.

Con historias tan divertidas y tan bien construidas con estas da gusto llevarse algún que otro susto y pasar una noche de miedo.

Datos bibliográficos

Título: ¡Qué risa de huesos!

Título original: Funnybones

Autor: Allan Ahlberg

Ilustrador: Janet Ahlberg

Traducción: Miguel Á. Diéguez

Edición: Kalandraka Editora, Pontevedra, 2019. 32 págs.

Edad: + 2 años

Los diarios de Cereza

Portada de “Los diarios de Cereza: El libro misterioso” (vol. 2). De Joris Chamblain y Aurélie Neyret, Editado por Alfaguara

Cereza es una niña de 10 años que quiere ser escritora. Vive con su madre en un pueblo en Francia. Una vecina, la Señora Jardines, escritora, le da pautas y consejos para convertirse en escritora. Una de las cosas que le dice es que tiene que fijarse en todo lo que le rodea, anotar lo que le llama la atención, fijarse en la gente. Eso, unido a la potente imaginación de la niña, hace que Cereza descubra misterios por todas partes. Sus mejores amigas, Lina y Erika, le ayudan a resolver los misterios y aventuras en las que se embarca Cereza, unas veces con muchas ganas y otras porque la arrolladora Cereza les empuja a ello.

Mi opinión

Llevo demasiados meses sin pasar por aquí y de verdad que lo siento y lo echo de menos. Han sido muchos los libros que he querido reseñar, las historias que han pasado por mis manos y he tenido verdadera necesidad de compartirlas y de escribir sobre ellas pero el tiempo este año, por suerte (todo sea dicho) ha sido muy limitado.

La distancia también ayuda a agarrar las cosas con más ganas y más fuerza, a aclarar ideas y a pensar en otras opciones. Este blog me ha dado tantas alegrías, me ha ayudado tanto, he aprendido tanto a través de cada semana de reseña, que no puedo ni quiero abandonarlo por nada del mundo. Pero habrá que adaptarse a los nuevos tiempos, a los bienvenidos y estupendos nuevos tiempos. Las reseñas vendrán pues más espaciadas, una al mes se estima, se desea y espera. Es posible que sin fecha fija aunque una es muy de obligarse al orden y las formas. Así que no descarto que este tercer viernes del mes sea el nuevo momento de publicar. Todo se andará, pasito a pasito.

Así que hoy, tercer viernes de mes, os traigo la primera reseña de la temporada. Con doble emoción además, porque se trata de un cómic, género al que solo he acudido en una ocasión cuando hablamos de la Colección Mamut de Bang Ediciones.

Se trata de “Las historias de Cereza”, de Joris Chamblain y Aurélie Neyret, Editado por Alfaguara. Un descubrimiento maravilloso que ha hecho que, entre otras cosas, mi hija de 10 años se adentre un poco más en el mundo del cómic y la historia gráfica y, ya de paso, se embarque en una lectura por puro placer, sin sentir que es un esfuerzo, una obligación o un momento de juego perdido.

Las historias de Cereza son una mezcla de misterio, aventuras con personajes, a mitad de camino entre la juventud y la infancia, y ternura.

La cara de Cereza ya nos transmite que esta niña es especial. Quiere ser escritora y por ello se decide a escribir un diario donde contar las cosas que le ocurren en verano junto a sus dos inseparables amigas de la infancia, su madre y su vecina, la Señora Jardines, anciana escritora que le ayuda en su aventura escritora.

Los misterios en los que termina envuelta Cereza, lejos de hablar de temas fantásticos, robos o problemas aún más preocupantes, habla de personas, de sentimientos, de gente solitaria con una pena en el alma que le hace actuar de forma peculiar o extraña y que, gracias a la ayuda de esta inteligente y despierta niña, logran superar o solucionar, al menos en parte, aquello que les hace sentirse tan abatidos.

Los autores han querido que las historias de Cereza no se queden solo en la simple narración de unos hechos misteriosos que nos van desvelando poco a poco, como en las mejores novelas, sino que además han escogido temas sencillos pero bañados de ternura y sensibilidad: el amor a los animales, el arte y las expresiones artísticas, el amor por los libros y la literatura, el trabajo de los bibliotecarios, la dificultad para superar el haber tenido que luchar en una guerra, el amor eterno…

Las historias de Cereza están sembradas de pequeños detalles que permiten reflexionar y meditar, que pueden dar lugar a una conversación posterior. Detalles que vemos en las relaciones de los personajes, como la que tiene Cereza tiene con su madre o con sus amigas, relación no siempre fácil y siempre cargada de intensidad.

Son situaciones en las que, seguramente, los niños y niñas de esa edad se pueden reconocer. Aún no son adolescentes pero ya sienten esos cambios en el humor y esa necesidad de estar con su grupo a veces, solos otras. Amigas que vienen desde la infancia, a las que se quiere sin condiciones, pero que en ocasiones nos sacan de quicio. Los padres, controlando todo lo que hacen cuando ellos ya se sienten muy mayores para estar tan sujetos. Esa necesidad de libertad que se ha despertado en sus cabezas y que ya no les va a abandonar por mucho tiempo. La mirada del adulto también está bien reflejada a través de la madre y la Señora Jardines. Son comprensivas pero no dudan en mostrarle a Cereza los límites, tan necesarios en esta edad.

Cereza, llevada por su curiosidad, arrasa con todo lo que se pone a su paso, mintiendo a su madre si es necesario, utilizando a sus amigos en algunos casos para conseguir su objetivo. Y es que, como todos, Cereza también se equivoca y mete la pata y necesita que alguien le diga cuatro cosas bien dichas, aunque su objetivo sea ayudar a una agradable anciana.

Son historias muy atrayentes que no caen en la historieta fantástica fácil ni se limitan a perfilar personajes sin aristas, planos y que solo van en una dirección. Los autores arriesgan con personajes vulnerables, que aciertan y se equivocan, que se enfurecen y aman, que lloran y ríen a carcajadas, como hacemos todos.

Un feliz descubrimiento que espero nos siga acompañando en esta aventura de la lectura en la que mi hija no hecho más que empezar a adentrarse y de la que espero de corazón no se quiera bajar nunca.

Datos bibliográficos

Título: Los diarios de Cereza: El zoo petrificado (vol.1); El libro misterioso (vol.2)

Autor: Joris Chamblain

Ilustradora: Aurélie Neyret

Traductor: Jorge Eduardo Salgar Restrepo

Edición: Alfaguara, Penguin Random House, Barcelona, 2017, 2019. 84 páginas.

Edad: + 9 años