Martes

Portada de “Martes” de David Wiesner editado por Océano Travesía

Un martes por la tarde, al rededor de las 8, algo extraño ocurre en la laguna. Los nenúfares, cargados de grandes ranas que duermen plácidamente, levantan el vuelo con su peculiar carga sobre ellos. Como si de una bandada de pájaros se tratara, los anfibios recorrerán las calles de una ciudad cercana. 

Mi opinión

No sabéis el fastidio que me supone tener rondando por casa un álbum que tengo ganas de reseñar y no tener el tiempo suficiente para hacerlo en condiciones. Varias veces desde hace dos semanas voy con él en la mano de un lado para el otro de la casa intentando ir recopilando notas mentales para luego plasmarlas en la reseña. Pero por fin he encontrado el momento para dejar que las palabras…vuelen. 

Hacía bastante tiempo que no daba con un álbum que me entusiasmara tanto y desde su primera página. Mejor dicho, desde su cubierta, porque ese gran reloj me atrapó nada más verlo. Daba la impresión de que el intrépido Peter Pan iba a pararse en una de sus agujas en cualquier momento. Las grandes letras del título, la oscuridad de la noche, los nenúfares tan solo asomando ligeramente, tanto que en una primera impresión puedes no darte cuenta de qué son ni qué hacen ahí, todo le daba un halo de misterio por el que me dejé llevar. 

Algo más fuerte que tú te hace abrir el álbum para saber qué pasa en ese martes y a esa hora. El autor, con gran inteligencia por su parte, nos ofrece un previo antes incluso de la portada con el que engancharnos definitivamente en la lectura y ponernos en situación de lo que a continuación vamos a vivir. 

Los cuentos siempre tienen un ritmo interno y si no lo tienen normalmente algo falla. En todos los cuentos de tradición ese ritmo se percibe de forma inmediata con repeticiones, retahílas, versos que se repiten y sobre todo, con los números, principalmente el tres.

Ilustración de David Wiesner

David Wiesner, autor que nos ha demostrado que sabe mucho de ritmos y también de  cuentos tradicionales, ha introducido ese número tres también en esta obra de forma curiosa a través de la ilustración. Alternándose con grandes ilustraciones a doble página y a sangre, el autor introduce tres imágenes más pequeñas, a veces solas en una página, a veces superpuestas sobre otra más grande. En ellas podemos ver algunos primeros planos que, a modo de lupa, nos muestran detalles que no debemos perdernos de la escena general. 

En otras ocasiones la trilogía de imágenes sirve para acercar una escena (zoom hacia adelante) y en otras para crear movimiento lateral, convirtiéndose en una especie de fotogramas que al verlos seguidos transmiten movimiento espacio-temporal. 

Es tanta la información que nos aportan las ilustraciones que solo son necesarias un par de frases, simplemente para situarnos en el momento de la noche en el que estamos. Todo lo demás está ahí, flotando en el aire. 

Como toda historia, tenemos personajes, algunos protagonistas evidentes, otros secundarios necesarios. A los protagonistas los conocemos pronto, en ese previo que el autor nos regala. Pero a los secundarios hay que buscarlos y ese juego nos llevará a sucesivas lecturas para encontrar nuevos secundarios que se nos han podido escapar. Me gusta especialmente cómo empieza la historia, en el “segundo empiece”, con esas tres ilustraciones en las que con un zoom hacia adelante nos enseña la mirada de extrañeza e incluso miedo de una pequeña tortuga. 

Ilustración de “Martes” de David Wiesner

Y por supuesto el humor, que se entremezcla con el misterio inicial y se va abriendo paso página a página hasta el final y los posibles siguientes finales. Primero son sutiles miradas de algunos protagonistas, caras graciosas y en general, todo lo cómico que puede resultar la situación que estamos contemplando. Pero en cuanto empiezan a parecer esos secundarios de los que hablaba la cosa se va poniendo cada vez mejor. Situaciones cotidianas como puede ser una cena ligera a altas horas de la noche o una cabezadita mientras vemos la tele, se vuelven surrealistas y desternillantes. Esos “diálogos” que es establecen, sin texto, entre los protagonistas y el resto de personajes hacen que la lectura se vuelva tremendamente divertida. 

Una obra publicada originalmente en 1991 pero que hasta 2011 no pudimos disfutarla en nuestro país. Su autor, ganador en tres ocasiones de la Medalla Caldecot de ilustración, es el creador de obras tan conocidas como “Sr. Minino” o “Los tres cerditos”, revisados con una visión muy particular del cuento. 

Un autor de reconocido prestigio que merece mucho la pena conocer y ahondar en su obra porque todo lo que toca lo hace mágico. 

Datos Bibliográficos

Título: Martes

Autor e ilustrador: David Wiesner

Edición: Océano Travesía, Barcelona, 2011. 

Edad: + 6 años

Anuncios

Triángulo

jonklassen

Portada de “Triángulo” de Mac Barnett y Jom Klassen

Triángulo se despertó un día en su casa y pensó en ir a gastarle una broma a su amigo Cuadrado. En su camino vio triángulos grandes, medianos y pequeños. Después el paisaje se transformó y aparecieron otras formas, hasta llegar a la casa donde vivía su amigo Cuadrado.

Mi opinión

Me estoy dando cuenta a estas alturas de la vida que me he vuelto una “friki”. Y no lo digo en tono despectivo, la verdad es que me gusta sentirme así. Nunca pensé ser friki de nada, yo tan normalita en todo y para todo, tan comedida para lo bueno y lo malo, tan equilibrio, tan yin y yang, y mírame ahora, pasando horas embobada mirando álbumes ilustrados, hablando de ellos, criticándolos, alabándolos y perdiéndome entre sus páginas sin medida.

Pero es que cuando encuentras ese álbum en el que todo cuadra, en el que cada pieza está colocada en el sitio justo y es tan necesaria como cualquiera de las que tiene a su alrededor, cuando ves que un autor y un ilustrador son capaces de conectar de una forma tan armoniosa y sorprendente, entonces esa magia que se ha producido entre ellos dos te llega a ti y es maravilloso.

Eso me pasa con Mac Barnett y Jon Klassen. Los autores de “Sam y Leo cavan un hoyo”  se han juntado para crear tres historias, de la que, por lo que creo, a España de momento solo ha llegado una, “Triángulo”.

Espero (Señores de Lumen – Random House por favor, escuchen a esta humilde friki) que el segundo, “Cuadrado”, llegue pronto prontísimo. Del tercero solo tengo vagas noticias pero si los previos son así sólo puedo esperar que sea como poco igual de bueno.

“Triángulo”, es una de esas historias gamberras que a estos dos autores parece que les gusta hacer juntos. Porque no deja de ser una pequeña gamberrada entre dos amigos, Triángulo y Cuadrado, y que luego Cuadrado querrá vengar. El típico “ahora verás…” que todos hemos hecho o pensado en hacer alguna vez.

Pero tened en cuenta que los personajes son dos formas planas, un triángulo y un cuadrado, y que con muy poco estos dos autores han conseguido caracterizarlos de manera asombrosa. Porque cada uno tiene una personalidad ¡y diría que hasta una voz! (te sale sola cuando lo lees en voz alta) perfectamente claras.

Jon Klassen, el magnífico autor de la trilogía de los sombreros (“Yo quiero mi gorro”, “Encontramos un sombrero”, “Este no es mi bombín”) maneja el humor en los álbumes de manera magistral, conjugando un texto sencillo y descriptivo (este es triángulo, esta es la casa de triángulo, triángulo va a gastar una broma a cuadrado) con una ilustración en la que las miradas de los personajes lo dicen todo.

jonklassen2.jpg

Esas miradas son, en esta ocasión de gran importancia teniendo en cuenta que nuestros protagonistas son, como hemos dicho, un triángulo y un cuadrado y pasan a convertirse en verdaderas aliadas de la historia.

Todos estos son los elementos básicos con los que Jon Klassen suele jugar en sus obras y en las obras que ha compartido con Mac Barnett. Humor e ironía acompañan a escenas en las que el lector sabe lo que ocurre pero los personajes no, produciéndose una mezcla de incredulidad ante la evidencia y comicidad máxima.

Las historias de este tandem de autores se caracterizan también por el amplio abanico de edad al que pueden ir dirigidas. Es cierto que en edades tempranas no llegarán a captar totalmente la ironía de algunas escenas, pero en el caso del libro que hoy nos ocupa, “Triángulo”, puede disfrutarse tanto si tienes 3 años como si tienes 90, porque la gamberrada es universal tengas la edad que tengas.

Además el final, que no desvelaré, dejará satisfechos a todos. A los pequeños porque unos se identificarán con el gamberro y otros con el inocente, y en los dos casos se sentirán satisfechos. En los no tan pequeños porque todo es tan real como la vida misma y la lectura de las dos ultimas páginas puede incluso abrir un debate posterior muy jugoso.

Espero con ganas la llegada de “Cuadrado” y “Redondo” porque seguro que van a hacernos pasar grandes ratos. Si veis en librerías un libro blanco con un triángulo oscuro que os mira con grandes ojos ovalados id a por el, haced caso a esta friki aficionada al álbum ilustrado desmesuradamente.

Datos Bibligráficos

Título: Triángulo

Texto: Mac Barnett

Ilustración: Jon Klassen

Edición: Penguin Random House Grupo Editorial, Lumen, Barcelona, 2018

Edad: + 3 años

 

 

 

 

Konrad o el niño que salió de una lata de conservas

Cv_Konrad_OK.indd

Portada de “Konrad o el niño que salió de una lata de conservas” de Christine Nöstlinger, editado por Loqueleo Santillana

La Señora Berti Bartolotti vivía sola. Tejía alfombras de vivos colores para ganarse la vida. Su marido hacía tiempo que se había ido a vivir a otra parte.

La Señora Bartolotti se llamaba a si misma “criatura”, que era como la llamaba su madre de pequeña para ordenarle que hiciera cualquier cosa, y una vez ya fue mayor, como la llamaba su marido cuando le pedía que le preparase la comida. Como ahora ya no tenía con ella ni a su madre ni a su marido, la Señora Bartolotti se había acostumbrando a seguir diciéndose “criatura” a sí misma: “criatura: ahora vas a lavarte y a vestirte como es debido y a ponerte a trabajar, ¡pero rápido!”. 

Tenía la manía de comprar por catálogo cualquier cosa, la necesitara o no. Si encontraba un cupón de pedido no podía resistirse y lo enviaba. Por eso una mañana cuando el cartero le trajo un gran paquete no se extrañó. Lo miró con curiosidad porque pesaba mucho y ella no recordaba haber pedido algo que pesara tanto. Su asombro fue mucho mayor cuando por fin abrió el paquete y encontró una lata de conservas de la que salió un niño pequeño, de unos 7 años. Junto al niño y la lata, una carta le informaba de que aquello era su pedido de un hijo en conserva y que esperaba que reuniera todo lo necesario y le aseguraban que el niño cumplía con todas las condiciones de un buen hijo como se anunciaba en la publicidad. Aquel niño se llamaba Konrad y era, simplemente, el hijo perfecto. 

Mi opinión

Este pasado mes de Julio nos ha dejado la famosa autora austriaca Christine Nöstlinger a los 82 años de edad. Una enorme pérdida para las letras juveniles y que nos ha dejado joyas como este Konrad. Vaya pues como homenaje a su obra esta primera reseña de curso de nuestros Cuentos para Matilda.

Son más de un centenar de obras las publicadas por esta extraordinaria autora, que le llevo a ganar en 1984 el nobel de la literatura juvenil, el Premio Andersen por el conjunto de su obra. Konrad se publicó en 1977 y es una de sus más reconocidas obras a nivel mundial.

Una obra cargada de crítica social, de personajes peculiares y situaciones que no son habituales en la literatura juvenil, pero no por ello son menos necesarias. Humor y ternura, crítica social sin tapujos, lenguaje claro y humanidad por los cuatro costados: así es “Konrad o el niño que salió de una lata de conservas”

Konrad ha sido creado para ser el niño perfecto: educado, buen estudiante, obediente, ordenado, sincero, respetuoso de sus mayores, buen amigo, buen compañero de clase, buen alumno…Sabe que tiene que querer a sus padres y por eso Konrad quiere a la Señora Bartolotti desde el primer momento que la ve.

konrad 2.jpg

Ella, una vez que ha sido capaz de salir de su asombro, no sabe bien aún de que manera demostrarle su cariño y hace lo que puede. Comienza así un aprendizaje mutuo, tanto de ella para ser la madre que se espera, como de Konrad para adaptarse a un mundo en el que no se espera que sea un niño tan perfecto.

Empiezan así a ocurrir un montón de situaciones cargadas de humor por las peculiaridades y el contraste de estos dos personajes. Una mujer tan poco convencional, tanto en las formas como en la apariencia, como es la Señora Bartolotti, y ese niño perfecto que es Konrad, educado y creado para agradar a su madre, a la que ya quiere profundamente.

El resto de los personajes que rodean a la historia ayudan a que esos contrastes sean más evidentes y nos hagan reflexionar aún más sobre el mundo en el que vivimos. Un mundo este de 1977 cuando se escribió la obra, pero que no dista en nada al que seguimos teniendo ahora mismo.

konrad 1.gif

El Señor Egon, farmacéutico y novio de la Señora Bartolotti, se siente tan cautivado por la personalidad y forma de ser de Konrad, sus buenos modales y su capacidad de aprendizaje, su perfección, que se nombra padre adoptivo de la criatura sin consultar para ello ni siquiera a la madre. Se transforma y se cree con autoridad suficiente como para criticar las formas de la Señora Bartolotti, actitud esta que hasta la fecha nunca había tenido. 

Los vecinos, que ayudan pero cotillean cuanto pueden, y Kitti, la hija de los vecinos, que se convierte en la mejor amiga de Konrad e incluso, su primer amor infantil, son el resto de personajes esenciales en la historia. Con ellos Nöstlinger construye el mundo al que se tiene que adaptar Konrad y que resume a la perfección el mundo en el que vivimos. La escuela, el vecindario, los amigos, la familia, las convenciones sociales, lo que se espera de cada miembro de la estructura social, de la mujer, de la madre, del padre y de los hijos, de los amigos y de los profesores.

Un mundo de convencionalismos que hacen que cuando alguno de esos actores es manifiestamente distinto cause recelos, miedos, antipatías e inseguridades en todo el que le rodea, cada uno por sus razones.

En el caso de Konrad, su madre cree que su hijo no será aceptado entre sus compañeros y eso le preocupa enormemente. Su padre el Señor Egon, sin embargo, esta feliz porque su hijo sobresale de la media en cuanto a conocimientos y será el mejor del colegio. Kitti, su amiga, esta feliz porque Konrad es un gran amigo, mejor que cualquiera de los que tiene, pero tiene que defenderle delante del resto de los niños de la pandilla y será ella quien enseñe a Konrad a decir palabras feas y a llevar la contraria a los adultos. Los compañeros de clase no pueden entender que Konrad se chive ante la profesora de cosas que han hecho, aunque sean cosas que no deberían hacer.

konrad 4.gif

Todos, sin embargo, coinciden en algo fundamental: ya ninguno sabría vivir sin la presencia de Konrad en sus vidas, tal y como es.

Y es que a Konrad se le coge cariño desde el primer momento, con su inocencia y absoluta ausencia de maldad, con sus modales perfectos y su amor incondicional, con su ternura de libro y su apariencia de niño adorable. Un niño creado para ser querido en el ambiente aséptico de una fábrica en el que se hacían cientos de niños y niñas como él. El contraste de nuevo, la crítica social de nuevo. Crear niños perfectos como salidos de fábricas sin ninguna imperfección, sin errores, sin raspones en las rodillas, sin mejillas y manos manchadas de haber jugado en el parque, sin ropa sucia o con algún siete. Niños que no son respondones ni tienen opiniones ni ideas propias.

Total, una obra que deberían leer primero y sobre todo padres, profesores y mediadores y después dársela a los niños y disfrutarla todos juntos, asimilarla todos y dejar que surjan conversaciones sobre ella. Porque estos son libros sobre los que se puede hablar largo y tendido entre adultos y entre niños.

No podía ni quería dejar pasar la oportunidad de hablar de esta maravillosa autora que ya descansa después de una vida dedicada a la literatura infantil y juvenil. No había mejor manera de comenzar de nuevo la andadura que espero siga siendo tan enriquecedora y alentadora como los últimos cinco años. Espero que sigáis acompañando mi caminar literario con tanta fe y fidelidad como hasta ahora. Feliz regreso.

Datos bibliográficos

Título“Konrad o el niño que salió de una lata de conservas”

Autora: Christine Nöstlinger

Ilustración: Frantz Wittkamp (para la edición de Alfaguara. Estas son las que aparecen en la reseña de este blog), Mar Villa (para la edición de Loqueleo de 2016)

Edición: Santillana Loqueleo, Madrid, 2016. 2016 pags.

Edad: + 10 años

¡Este libro me habla!

duerme_gatita

Portada de “¡Duerme gatita, duerme! de Antje Damm editado por Takatuka

Esta mañana me ha pasado algo muy extraño: ¡un libro me ha hablado! ¡De verdad!…lo he abierto para leerlo y ha empezado a decirme que le deje dormir, que tiene sueño, que ni se me ocurra seguir pasando páginas porque lo único que quiere es dormir plácidamente. Y siguía: que deje de hacer tanto ruido, que si no tengo nada mejor que hacer que andar despertando a los demás…ay, que cosas más raras me pasan con los libros…

Mi opinión

Los “libros que hablan” están de moda. Es posible que, entre tanta oferta editorial no os hayáis dado cuenta, pero para una que anda fijándose en lo de aquí y lo de allá, esto de que los libros se dirijan directamente al lector se ha ido extendiendo de un tiempo a esta parte de forma notoria.

Pero es que la idea del libro como objeto vivo e independiente es muy atractiva. Va incluso más allá del libro-juego. Es un libro, nos cuenta una historia, pero en esa historia participamos nosotros. Además el libro adquiere personalidad y le podemos coger cariño, lo podemos abrazar y mimar, y puede convertirse en un amigo.

Un ejemplo sería aquél libro del que os hablé hace ya bastantes meses, “Mi amigo libro”, en el que el libro nos cuenta su historia, gracias a la que descubrimos que nuestro propio libro tiene ojos y una hermosa “chaqueta”.

Por eso hoy os traigo algunos ejemplos de estos libros interactivos, que se dirigen directamente al lector. El primero de ellos es “¡Duerme, gatita, duerme!” de la autora alemana Antje Damm, autora, entre otros, de un estupendo libro informativo editado por Pípala, “¿Qué es el tiempo?” y de “La visita”, una originalísima apuesta de ilustración editada por Tramuntana.

duerme_gatita2

Gracias a Boolino hemos podido disfrutar de este divertido y original libro de la conocida autora alemana. En esta ocasión la autora nos ofrece una obra para los primerísimos lectores. De pequeño tamaño, ideal para sus pequeñas manos, el libro contiene en realidad a una gatita que quiere dormir. Desde su primera página se enfrenta al lector para que la dejemos en paz y cerremos el libro. Pero claro, lejos de volverse a dormir la gata se despierta y entonces, como buen gato, lo que quiere es jugar. Una divertida idea en la que los más pequeños entran a jugar encantados y que la disfrutan de principio a fin, o sobre todo por su fin ya que nos lleva a la famosa y repetida frase que todo niño dice antes de apagar la luz: ¡cuéntame otro!.

libroqueduerme

La siguiente propuesta podría ser doble, o triple, porque es difícil decidir de qué libro hablar de los escritos e ilustrados por esta pareja de autores, Cédric Ramadier y Vincent Bourgeau. Pero nos quedaremos con dos de entre su extensa obra. El primero, “El libro que duerme”, enlazando así con la temática del anterior.

Si la gatita de Anje Damm nos decía que lo que quería era dormir y que no la estábamos dejando, en este caso un pequeño ratón nos va aconsejando lo que tenemos que hacer y decir a este libro azul para que termine de quedarse dormido. Abrazos, besos y hasta contarle un cuento forma parte del ritual del libro para poderse dormir: ¿a quién no le gusta que le duerman así?.

libroenfadadoUna idea deliciosa y tierna en contraste con otro de sus libros, “El libro enfadado”. Aquí nos encontramos con un libro rojo de ira, enfadadísimo, tanto que habrá que mandarle al rincón de pensar un rato. Entre el pequeño ratón y nosotros iremos ayudando al libro a superar el enfado.

Ambos son una genial y simpática forma de convertir al libro en algo tan cercano que queramos abrazarlo, susurrarlo, acunarlo o ayudarle a superar un terrible enfado. El libro se convierte en compañero y amigo, en parte de nuestra vida. ¿Hay algo más hermoso que eso?.

sintitulohervetulletPero si hablamos de libros interactivos el rey de todo esto es sin duda Hervé Tullet. Sus libros siempre están interpelando al lector a hacer cosas, a descubrir, mover, tocar, investigar. Colores, puntos, manchas, dedos, tuberías que van y vienen…Pero también personajes como en su libro “Sin título” en el que lo que vamos a encontrar es un libro sin terminar.

Sus personajes, una princesa, un cerdo, un bicho verde, un muñecote y un perro nos dan la bienvenida al libro. Nos saludan, les parecemos muy majos, encantadores pero….¿podríamos venir en otro momento?, es que aún están sin terminar y ¡no hay cuento que poder contar!. Piden ayuda incluso al malo, al terrible monstruo-bola, pero el tampoco sabe qué hacer con esos niños que les miran desde el otro lado. El único que les puede ayudar es…¡claro! ¡el autor!. El propio Hervé Tullet hace un cameo en uno de sus libros apareciendo en forma de foto. Delirante, ingenioso, divertido y muy muy loco este libro en el que los personajes hacen cualquier cosa con tal de entretener a esos niños simpáticos que han comprado el libro para leer un cuento. Interacción al cien por cien con el lector, imaginación total y diversión asegurada, como todo que toca el genio de “Un libro”.

Tres propuestas de libros interactivos, libros que nos hablan y quieren formar parte de nuestro día a día y que son absolutamente deliciosos. Y a ti ¿te hablan los libros?

 

Datos bibliográficos

Título: ¡Duerme, gatita, duerme!

Autor e ilustrador: Antje Damm

Edición: Takatuka, Barcelona, 2018. 26 pags.

Edad: + 0 años


Título: El libro que duerme

Autor e ilustrador: Ramadier & Bourgeau

Edición: Lógez Ediciones, Salamanca, 2016. 20 pags.

Edad: + 2 años


Título: El libro enfadado

Autor e ilustrador: Ramadier & Bourgeau

Edición: Lógez Ediciones, Salamanca, 2017. 20 págs.

Edad: + 2 años


Título: Sin título

Autor e ilustrador: Hervé Tullet

Edición: Kókinos, Madrid, 2013. 38 págs.

Edad: + 5 años


 

 

 

María de la Luz Uribe y Fernando Krahn

 

MLU_cuentaquetecuento.jpg

Portada de “Cuenta que te cuento” de María de la Luz Uribe y Fernando Krahn

Una tarde de paseo

tropecé con un rey

magnífico y elegante,

pero todo de papel.

Haciéndome una gran venia,

este rey que me encontré

me regaló su corona,

que era toda de papel.

Me dijo: “En esta jirafa

iremos a recorrer

mi reino”. Y juntos nos fuimos.

Y todo era de papel.

Con este hermoso cuento en verso de la autora chilena María de la Luz Uribe comienza “Cuenta que te cuento”, uno de los libros de la autora, ilustrados por su marido Fernando Krahn. La Editorial Libros de la mora encantada lo reeditó en 2009 junto con otro de sus libros más conocidos, “Pero-Pero”.

Hoy de la mano de esta niña y el Rey de papel os invito a conocer un poquito más de la obra de este tandem que tan bien funcionó y que tantas alegrías ha dejado en la literatura infantil de habla hispana.

Dentro de cualquiera de los libro escritos por Uribe se guardan sencillas historias en prosa y en verso llenas de inocencia, sensibilidad y alegría. Sentido del humor cercano, sutil y sencillo, personajes sin complicaciones a los que nos sentimos de alguna manera cercanos y cómplices, historias que nos dejan un gustoso sabor de boca y una sonrisa en los labios.

MLU_peroperoEstas dos obras, “Cuenta que te cuento” y “Pero-Pero”, reúnen varios cuentos en verso, algunos tan conocidos como el referido “Rey de papel” o “La Señorita Aseñorada”.

Todos tienen ese sentido del humor que se acerca al sinsentido y con el que disfrutamos siempre. En “Pero-Pero” encontramos por ejemplo la historia de “Tiempoantes”, un reino muy bien guardado por torres, dragones, gigantes y leones feroces. Y es que en el interior de aquel reino vivían el Rey y la Reina y su adoraba y pequeña hija Bramante. Era pequeña pero de tamaño ya sus padres no querían que cambiara nunca y siempre fuera como la de antes. Y ella, que era buena y suave de carácter, así seguía, siempre igual, siempre pequeña.

MLU_peropero3Allí podemos ver a la pequeña Bramante, en su pequeña camita, con mesilla y con estandarte…no le faltaba de nada, solo la libertad.

Y es que el humor no está reñido con llamar a las cosas por su nombre y mostrar situaciones que, bien contadas, dejan un poso en la mente infantil y se hacen eco en el oído adulto. Pero no esperéis en los cuentos de Uribe historias con moralina porque no los encontraréis. Ella solo mostraba situaciones a veces locas, a veces absurdas, siempre divertidas y en muchas ocasiones sacadas del común diario de niños y adultos.

Un mantel de una mesa cualquiera en el que discuten tenedor, cuchillo y cuchara; una niña que no para de preguntar el por qué de todo a su madre; un pequeño ejercito de pipas de melón dirigidos por el Soldado Trifaldón que se deberá enfrentar a un ejercito de hormigas que solo buscan algo dulzón…Así era el maravilloso mundo de María de la Luz Uribe, mundo al que dio imagen y luz su marido Fernando Krahn.

MLU_DoñaPiñones-PG150Otra de las obras de Uribe y Krahn con la que más disfruto siempre es, sin duda alguna, “Doña Piñones”, editado por Ekaré. Un pequeño libro sobre una pequeña viejecita, Doña María del Carmen Piñones, asustadiza y temerosa de todo, hasta de los vientos. Su miedo le hace pasar por situaciones tan cómicas para nosotros que las leemos, como terribles para la pobre viejecita.

Será un niño de buen corazón el que ayude a esta buena mujer y le ayude a dejar de tener miedo. La cuidará, la mimará y dará manzanilla y le hará ver que lo que tanto miedo le dio no era otra cosa que los cuatro vientos que la querían visitar. Y de la mano del niño se irá volando con los ventarrones…la doña María del Carmen Piñones.

Es también en 2009 cuando Ekaré reedita esta obra con nuevas ilustraciones a color hechas por Fernando Krahn. Unas ilustraciones en las que no falta detalle en esa pequeña casa de Doña Piñones: la vajilla, la ropa blanca doblada en el armario, la bufanda que está tejiendo la viejita con sus agujas y su ovillo, mantelitos y puntillas. Todo nos da idea de una pequeña casa acogedora de una abuela de las de antes. Una delicia servida en tacita de plata, pequeña y encantadora.

 

MLU_Viaje

Por último otro cuento en verso: “El viaje”, publicado por SM en la colección Los Piratas del Barco de Vapor. Cuanta la historia de Tic y Tac que emprenden un viaje uno, con lo que lleva puesto y otro cargado por lo que pueda pasar. Con su fino humor y un gran protagonismo de la ilustración, en la que destacan los personajes principales, recorreremos el camino con ellos y descubriremos que a veces lo indispensable es mucho menos de lo que piensas.

Nos dejamos muchas obras necesarias y hermosas de la autora que no caben en una reseña y que tienen tanto derecho a estar como estás: “Historia de uno”, “Dimes y Diretes”, “Cosas y cositas” y un largo etcétera.

Su poesía, su obra en verso es lectura imprescindible para niños de cualquier edad. La sonoridad de los versos los hace cercanos desde bebés. Sus cuentos son sencillos y visuales, podemos imaginar con facilidad sus historias y en su nonsense encontramos la clave para engancharnos a ellas y querer seguir leyendo más.

Han pasado los años pero son historias que permanecen y permanecerán, porque siempre habrá niños que las quieran escuchar.

Datos bibliográficos

Título: Cuenta que te cuento

Edición: Libros de la mora encantada, Candeleda (Ávila), 2009. 28 págs.


Título: Pero-Pero

Edición: Libros de la mora encantada, Candeleda (Ávila), 2010. 32 págs.


Título: Doña Piñones

Edición: Ekaré, Venezuela, 2006. 48 págs.


Título: El viaje

Edición: Ediciones SM, Madrid, 1995. 28 págs.