El Gran Gigante Bonachón

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Portada de “El Gran gigante bonachón” de Roald Dahl

Sofía es una niña huérfana que vive en un orfanato de Londres. Una noche ve a través de su ventana una extraña y enorme figura en la calle. Es un gigante con una maleta y una extraña trompeta que se está asomando a las casas de la vecindad. El gigante se da cuenta de que Sofía lo ha descubierto y la rapta para llevársela a su lejano país. Sofía cree que aquel gigante la va a devorar pero comienza a hablar con el y pronto descrubre que se trata de el Gran Giganta Bonachón, que a diferencia de los otros 9 gigantes que habitan en el país de los gigantes, no come a “guisantes humanos”, como ellos los llaman. Comienza así una tierna relación entre la niña y el GGB.

Mi opinión

Hemos llegado al final del año y a nuestra última reseña de este 2016 que termina. Pero no podía terminar este año sin hablar del autor que inspira este blog ya que este 2016 hemos celebrado el centenario de su nacimiento.

Pero aunque su año termine sus obras perdurarán y seguirán entusiasmando a generaciones de niños porque Roald Dahl supo hablar como nadie el idioma de los niños.

He leído mucho sobre Roald Dahl y he leído muchas de sus obras. “Matilda” sin duda es una de mis novelas favoritas y su personaje principal una de mis “niñas de cuento” preferidas, de esas que te tocan la fibra para siempre. No por casualidad este blog se llama así.

Pero me queda mucho aún por leer de Dahl y he querido terminar este 2016, su año, leyendo uno de sus libro “El Gran Gigante Bonachón”. Como no podía ser de otra manera he disfrutado desde la primera palabra del libro hasta su fin. Y de nuevo he descubierto unos personajes inolvidables: Sofía, una niña encantadora, lista, valiente y decidida y al GGB, que con su extraña y divertida manera de hablar, con sus tremendas orejas, posee y transmite una ternura tan grande comos sus ocho metros de altura.

Este personaje, el GGB, ya aparecía en “Danny campeón del mundo” (1975) donde el padre le cuenta a Danny la historia de un Gigante que regalaba sueños felices a los niños buenos.

15442337_1217909921624492_5291270502702156862_nRoal Dahl fue un genio creando personajes, tanto los héroes como los villanos. Todos están representados con nitidez, algo que es esencial en la literatura infantil. Los niños necesitan tener claro cómo son cada uno de los personajes que van apareciendo en la historia. Dahl escribe con sencillez, sin demasiadas descripciones, sólo las justas para ambientar la escena. Se centra en el personaje, en sus diálogos y en la historia en si.

Son siempre historias dinámicas en las que, una vez que te has metido, es imposible salir. Necesitas seguir, necesitas saber qué va a ocurrirle a Sofía, si será posible que se la coman aquellos 9 gigantes horribles. ¿Pero cómo se va a poder salvar?.

Con gran maestría Dahl, de nuevo, supo mezclar, como si fuera el propio GGB mezclando sueños, las dosis justas de humor, aventura y ternura.

Otro de los puntos fuertes de “El Gran Gigante Bonachón” son los diálogos entre Sofía y el GGB. Una vez que Sofía ya está en la cueva del GGB empieza entre ellos una larga conversación en la que vamos a descubrir quién es el GGB, a dónde ha llevado a la niña y por qué la ha raptado de aquella manera. Toda esa conversación que se alarga durante cuatro capítulos, tiene momentos tremendamente divertidos junto con otros en los que Dahl deja ver parte de esa crítica social que siempre aparece en sus obras.

Otro ingrediente que no podía faltar en una obra de Dahl es la magia. En este caso la magia aparece en forma de sueños. Esos sueños maravillosos que el GGB va a capturar con su red al país de los sueños. Aquí Dahl nos describe este extraño país de la siguiente manera:

Se dio cuenta, ahora, de que se hallaban en un país muy, pero muy pálido. El sol había desaparecido encima de una capa de vapor. A cada minuto, el aire se hacía más frío. El suelo era plano y estaba desnudo, sin color de ninguna clase. La niebla aumentaba de continuo. El frío fue más intenso todavía, y todo palideció y palideció aún más, hasta que Bonachón y la niña se vieron rodeados de una espesa capa gris y blanca. Estaba en un mundo de revueltas brumas y fantasmagóricos vapores. En el suelo crecía algo de hierba, pero no verde, sino de un gis ceniciento. No había señal de vida en tan extraño lugar ni sonido alguno, sólo las pisadas del GGB blandían cortando la niebla. “

Dahl describe poco, pero cuando lo hace a mi me maravilla. Poco más dice de ese extraño país pero tampoco es suficiente añadir mucho más. Nos queda claro como se sentía Sofía entre aquella espesa niebla, entre esas “revueltas brumas”. Escribe bajo la convicción de la inteligencia de los niños y su capacidad para la fantasía. Unas pinceladas para que cada uno nos inventemos nuestro propio país de los sueños.

Otra de las constantes en los libros de Dahl son las referencias a la cultura inglesa. En este caso representada por su más alta institución: nada menos que la Reina de Inglaterra. Toda la escena en la que recrea el encuentro con la Reina está repleto de situaciones absurdas e hilarantes donde yo, personalmente, me quedo con la aparición del mayordomo, mister Tibbs, y de qué manera organiza todo para el desayuno del GGB, Sofía y la Reina.

“Mistes Tibbs se deslizó hasta el salón de baile (porque los mayordomos no caminan, sino que se deslizan por el suelo), seguido de un pequeño ejército de lacayos. Todo éstos llevaban calzón corto, y no había ni uno solo que no luciese bien torneadas la pantorrillas y tobillos perfectos. No había posibilidad de llegar a lacayo real si uno no posee unas pantorrillas muy bien formadas. Es lo primero que miran cuando uno se presenta. 

[…] De pronto, Mister Tibbs pareció vacilar. Todos los lacayos le miraron desconcertados, porque los mayordomos nunca vacilan. Aunque se enfrenten a los problemas más imposibles de solucionar. Deben ser personas decididas en todo momento.”

ggb2Como toda su obra, las ilustraciones son de Quentin Blacke, por quien Dahl sentía una tremenda admiración, diciendo de él que era el mejor ilustrador de cuentos para niños que había.

No puedo hablaros de la última película de Steven Spilberg porque no la he podido ver aún. No se si está a la altura de Matilda o de la última versión de Charlie y la Fábrica de Chocolate que hizo Tim Burton. Sólo creo que hacer una versión cinematográfica de una de las obras de Roald Dahl es una tremenda responsabilidad. Un autor que también fue guionista de películas como los Sólo se vive dos veces o  Chiti Chiti Bang Bang, que ha creado personajes inolvidables como Matilda, Charlie, James, Sofía o  Danny entre otros muchos, no puede llevarse a la gran pantalla de cualquier manera.

Una obra divertida, tierna, con diálogos maravillosos y un argumento fantástico. Si aún estáis pensando qué pedir a los Reyes Magos yo os recomiendo incluir una o dos obras de Roald Dahl. Porque los niños se merecen historias así. Gracias Señor Dahl por habernos dejado este maravilloso legado.

Desde Cuentos para Matilda os deseamos un muy Feliz Año 2017: ¡¡Feliz año, felices lecturas!!!

Datos bibliográficos

Título: El Gran Gigante Bonachón

Autor: Roald Dahl

Ilustrador: Quentin Blake

Edición: Alfaguara, Madrid, 2011. 172 pags.

Edad: + 9 años

Hilo sin fin

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Portada de “Hilo sin fin” de Mac Barnett, ilustrado por Jon Klassen y editado por Editorial Juventud

Una tarde helada Anabel encontró una caja con hilos de lana de todos los colores. Su gris y triste pueblo se había cubierto de un manto blanco aquel invierno y Anabel, al ver aquella lana, decidió llevársela a casa y hacerse un suéter. Como le sobró hilo decidió entonces hacer otro suéter para su perro Nic…y aún le sobraba hilo. Decidió entonces salir a pasear con su caja bajo el brazo. Se encontraron a Marc que se rió de su suéter al verlos pero Anabel le dijo que se reía porque les tenía envidia. Entonces Anabel le tejió un suéter también a Marc, que en efecto, tenía envidia. También hizo uno para el perro de Marc…y aún así le sobraba hilo. Anabel siguió tejiendo suéteres para todo los vecinos del pueblo, incluso para los animales y las casas…y aún le sobraba hilo.

Mi opinión

“Hilo sin fin” nos traslada a un paisaje frío, cubierto de nieve y a un pueblo gris y triste. Pero esta historia guarda entre sus puntadas dulzura, magia, belleza, generosidad, humor y poesía.

Sus autores,  Mac Barnett y Jon Klassen, que también han colaborado en el conocido álbum  “Sam y Leo cavan un hoyo” (Editorial Juventud 2014), han sabido utilizar temas de la más pura tradición y darles un toque moderno.

“Hilo sin fin” nos cuenta un cuento de hadas: hay un objeto mágico, una niña valiente y decidida, un malvado que cree que el poder y el dinero todo lo pueden y que utiliza las malas artes para conseguir el objeto mágico. Y hay, por supuesto, un final feliz que nos deja esa sensación de paz y una mirada optimista frente al mundo.

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La originalidad, por tanto, de este libro no está en tratar un tema original sino en darle un aire moderno a un tema de siempre: una niña encontrará un objeto mágico con el que poder transformar su triste pueblo gris y a sus grises y tristes habitantes. Pero en esta ocasión ese objeto mágico no es otra cosa que un hilo de colores que nunca se acaba.

Anabel es pues la heroína de esta historia. Ella, demostrando una enorme generosidad hacia los demás, no duda en hacer a cada vecino un suéter de colores que anime su existencia.

hilosinfin2Pero no sólo es generosidad lo que demuestra. Grandes dosis de optimismo y de confianza en si misma son las que acompañan a esta pequeña niña. En uno de los primeros momentos de la historia Anabel se enfrenta a su profesor que está enfadado porque con su colorido suéter distrae al resto de la clase. Lejos de asustarse u optar por quitárselo, Anabel se ofrece a hacer un jersey a cada uno. Pero su profesor le dice que eso es imposible, que no podrá. Anabel no se rinde y va tejiendo a su alrededor una enorme red de suéteres de colores que unen, uno tras otro, a todos los vecinos.

Y cuando ya ha cambiado a las personas decide cambiar a los animales, y después sus casas. Anabel transforma ella sola su entorno y hace que el gris desaparezca de sus vidas.

La ilustración juega aquí un papel fundamental. A través de unos dibujos sencillos pero cargados de simbolismo asistimos a la transformación de este pueblo y sus gentes.

El pueblo y sus vecinos son aún más grises puestos sobre ese fondo blanco. Ese manto de nieve que parece que no sólo está en el exterior sino también en el interior de las casas, de la escuela. Como si la tristeza cubriera todo y lo volviera frío y desapacible. Y poco a poco el hilo lo va cubriendo todo y sus vecinos, con caras entre la alegría y la incredulidad, se van quedando atrapados en esa enorme y preciosa red. Y el calor de la lana y de sus suéteres lo cubre todo.

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El ilustrador ha sabido darle también un toque humorístico, sobre todo cuando Anabel hace suéteres para los animales, que miran al lector sorprendidos de verse de repente tan coloridos y abrigados.

No puedo evitar, al ver alguno de los animales, recordar al protagonista del divertidísimo primer libro de Jon Klassen como autor e ilustrador: “Yo quiero mi gorro”. En él un oso, muy parecido a uno de los que aparece en “Hilo sin fin”, busca su gorro rojo y le va preguntando a varios animales en el bosque. Aprovecho para recomendar su lectura porque pasaréis un rato muy divertido con su humor inteligente.

Pero cuando aparece en escena el malvado, un archiduque millonario enamorado de la ropa, el gris vuelve a inundar las páginas del álbum. Su sombra intenta cubrirlo todo. Es entonces cuando la magia tiene que hacer acto de presencia de nuevo. Esa magia de los cuentos de hadas es la que nos da la clave: el color, la alegría, solo se encuentra en el corazón de las buenas personas, las generosas, las valientes y desinteresadas, las que no dudan en ponerse manos a la obra para tejer un mundo mejor.

hilosinfin3Un cuento contado con las palabras justas, dejando que esa pequeña retahíla “todavía tenía hilo de sobra” vaya resonando una y otra vez, como los cuentos que vienen de la tradición oral y que buscan que el público participe. Un texto que en su sencillez busca la colaboración de la imagen y se apoya en ella para completar la historia. Intercala el diálogo en determinadas ocasiones creando movimiento y consigue que Anabel sea más real, más cercana. No es una chica cualquiera, es una Anabel que nos dice cosas, que se enfrenta al malvado y le contesta educada pero de forma tajante cuando le ofrece millones por su caja de hilos “No, gracias”.

Nos encontramos en definitiva ante una metáfora preciosa de la capacidad que todos tenemos de transformar el mundo si nos lo proponemos.

Datos bibliográficos

Título: Hilo sin fin

Autor: Mac Barnett

Ilustrador: Jon Klassen

Edición: Barcelona, Editorial Juventud, 2013. 40 pags.

Edad: + 4 años