De verdad que no podía

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Portada de “De verdad que no podía” de Gabriela Keselman con ilustraciones de Noemí Villamuza

“Marc quería dormir. De verdad que quería. Pero no podía dormir. De verdad que no podía”. Así comienza este álbum de Gabriela Keselman, una de nuestras incondicionales, en el que pasaremos la noche con Marc, sus miedos, su mamá y los inventos que a esta se le ocurren para que su pequeño hijo pueda dormir “toda la noche”.

Mi opinión

Gabriela Keselman, como ya hemos dicho, es una de nuestras escritoras favoritas de la literatura infantil actual. Tiene un don especial para conectar con la psicología infantil, para reflejar en sus personajes la manera de ser y de actuar de los niños y lograr así que estos se sientan identificados y que les enganchen sus historias.

El álbum “De verdad que no podía” es fiel reflejo de esto, tanto en el personaje del niño y sus miedos como en el personaje de la madre y sus ocurrencias.

A dos días del Día de la madre, rescato este álbum pensando en ellas, en nosotras, y en esas largas noches sin dormir por tantas y tantas razones: , pesadillas, fiebre, malestar y por su puesto, miedo.

Me siento identificada con esa madre que hace cualquier cosa con tal de que su hijo duerma toda la noche sin miedos, aunque a veces el empeño es tan grande que no nos deja ver la solución, con lo sencilla que es.

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Adorables es la palabra que para mi define a esta pareja. Y Noemí Villamuza ha sabido captar toda la dulzura que guarda esta sencilla y linda historia. Ese niño, con su conejito y su pijama, sus locos rizos como los de su mamá, sus manitas y esos grandes ojos. Enternece a cualquiera, y cualquiera hubiéramos hecho lo indecible por ayudarle a dormir, hasta ponerle un estupendo pijama antimosquitos, con casco, espada y osito espantazumbidos.

Locos, muy locos son los inventos de la madre, y ahí está el siguiente gran acierto de este álbum: el humor. Porque si los miedos del niño son tremendos (mosquito gigante, que se derrita la luna y el mundo se quede oscuro…), los inventos de la madre son impresionantes y los mensajes que escribe a aquello que le da miedo a su hijo son geniales: “Luna, ni se te ocurra hacer tonterías, como derretirte y eso”.

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Repetición, que engancha a los niños y están esperando la nueva ocurrencia de ambos. Cada nuevo miedo del niño hace que la solución de la madre sea cada vez más aparatosa y alocada. La situación va descontrolándose exponencialmente hasta que el niño llega a tener miedo de todo y su madre ya no sabe qué hacer.

De verdad: El propio título es un genial acierto porque ese “de verdad” aparece en el vocabulario de los niños desde casi cuando empiezan a hablar. Concentran en ese “de verdad” toda su energía para demostrar que no es un juego, que esta vez no, que no están intentando no comerse las judías verdes diciendo que les duele la tripa solo por ver si cuela. No, no, esta vez todo es “de verdad”, de verdad de la buena, y tu, mamá, no puedes irte con una solución a medias, con un “bueno, venga, ya se pasará”.

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Ante esa “verdad” una tiene que darlo todo, ponerse las botas y subirse al tejado porque la Luna esa noche no se puede derretir, porque el Viento Malo aquella noche no debe soplar, porque los mosquitos gigantes deberán irse a otro lugar lejos de tu hijo.

Pero los padres, las madres, hay veces que estamos tan preocupados en el problema que no somos capaces de ver la solución. Una solución que Noemí Villamuza refleja en una imagen bella, tierna, íntima y real como la vida misma. Me reconozco en la postura de la madre sentada, con los brazos cruzados sobre el regazo, echada hacia delante, en la cama junto a su pequeño hijo.

Humor y sentimiento unidos de forma deliciosa y perfecta por estas dos grandísimas autoras. Gabriela Keselman nos muestra con gran sencillez una escena cotidiana convertida en un álbum divertido, tierno e inolvidable.

La mano prodigiosa de la ilustradora Noemí Villamuza sabe sacar el sentimiento del texto y mostrarlo con ilustraciones contundentes bordeadas en negro, con mucho sombreado, que nos recuerda en todo momento que es de noche, pero que no le hacen perder nada de su ternura y su comicidad: cada una en su justa medida y cada una en el momento adecuado.

No estará seguramente entre las recomendaciones de estos días para celebrar el Día de la Madre, porque se relaciona inevitablemente con miedos nocturnos de los niños. Pero quería rescatarlo porque crea esa madre representa una parte de todas las madres que llevamos ahí dentro y que en algunos momentos aparece. Una madre que, perdida en el problema, no ve la solución hasta que ve la mirada de su hijo clavada en la suya.

Datos Bibliográficos

Título: De verdad que no podía

Autor: Gabriela Keselman

Ilustrador: Noemí Villamuza

Edición: Editorial Kókinos. Madrid, 2001.

Edad: + 2 años

Para mi papá

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Tenemos el Día del Padre ya a las puertas y los niños, mucho más previsores para estas cosas que los adultos, seguro que ya tienen preparado su regalo para papá.

Como en otras ocasiones os traemos unos cuantos álbumes en los que el protagonista es papá. El panorama editorial ha mejorado mucho a este respecto y son muchos los títulos interesantes que podemos encontrar en los que la figura del padre es protagonista.

En esta ocasión queremos hablar de tres cuentos muy divertidos con papás geniales. Los tres han sido ilustrados por la ilustradora americana afincada en Francia Kris Di Giagomo, autora de más de treinta libros infantiles y que tiene un estilo muy personal que nos encanta.

Dedicado a todos los papás, aquí esta nuestra pequeña selección.

“Tarta de hadas”

tartadehadas1Michael Escoffier y Kris Di Giagomo son los autores de “La tarta de hadas”. Un papá sapo y su pequeño hijo protagonizan una escena muy habitual en nuestros hogares: al pequeño no le gusta nada la comida que le pone su padre y este tiene que inventarse mil historias para disimular de qué se trata en realidad lo que está comiendo su hijo. En esta ocasión un pastel de babosa (jugosas y crujientes según el padre) es en realidad una Tarta de Hadas, hecha con todo el amor de un padre. El pequeño sapo tiene sus dudas y busca la manera de pillar a su padre en una mentira. El padre, con tal que su hijo coma, va inventando historias…tantas que ha llegado a contarle que en realidad son dragones y no sapos. Pero el padre descubrirá que ha llevado demasiado lejos sus invenciones para que su pequeño coma.

Una historia muy divertida con el justo toque de ironía para que los niños a partir de cinco años lo entiendan y lo disfruten. Una historia en la que los padres nos sentimos implicadosal vernos identificados en la situación, ayudándonos a desdramatizar la situación, haciendo que nos tomemos la vida con un poco más de humor. Como si se tratara de una caricatura de nosotros mismos. Una historia muy divertida para disfrutarla en familia y pasárnoslo en grande.

Esta pareja autor-ilustrador ya ha colaborado en varias ocasiones y todas muy acertadas, con obras como “La vocecita” o el divertidísimo “¡Yo primero!”.

“Mi papá” y “Mi papá en el zoo”

mipapa2“Mi papá” y “Mi papá en el zoo” escritos por Coralie Saudo e ilustrados por Kris Di Giacomo, nos muestran a un papá fuerte y cariñoso pero que en determinados momentos adquiere los comportamientos de un niño pequeño. Será entonces el hijo el que tenga que portarse como un padre.

“Mi papá”, publicado por Kokinos en 2012, nos cuenta la historia de un papá grande y fuerte que todas las noches se niega a irse a la cama. Será el hijo el que tenga que convencer a su padre para que se vaya a la cama y se duerma, utilizando todos los recursos que se le ocurren.

Con “Mi papá en el zoo”, publicada en 2015 por la misma editorial, nos volvemos a encontrar al mismo padre que una mañana de domingo tiene un despertar atronador y decide que quiere ir al zoo. El camino será divertido, con el papá imitando a un camello al galope, pero una vez en el zoo el padre se altera y comienza una agotadora jornada en el zoo con carreras, rabietas, antojos y trastadas, protagonizadas todas, claro, por el padre. El hijo deberá ser el que ponga límites, trate de entretener y despistar al padre para que la situación no se descontrole del todo.

En ambos casos los roles se cambian, creando situaciones muy divertidas y absurdas, como ver al padre con una rabieta porque no le compran un helado en el zoo o al hijo sentado en una silla con su padre en el regazo mientras le lee un cuento antes de irse a dormir.

Son las tres historias pensadas para divertir a los niños pero con una clara intención de enganchar a los padres también. Tres historias de padres que se salen de los habitual en el panorama literario y que nos ofrecen un rato de risa asegurada para toda la familia.

Datos Bibliográficos

Título: La tarda de hadas

AutorMichael Escoffier y

Ilustrador: Kris Di Giagomo

Edición: Kókinos, Madrid, 2014

Edad: +5


Título: Mi papá

AutorCoralie Saudo

Ilustrador: Kris Di Giagomo

Edición: Kókinos, Madrid, 2012

Edad: +5


 

Título: Mi papá en el zoo

Autor: Coralie Saudo

Ilustrador: Kris Di Giagomo

Edición: Kókinos, Madrid, 2015

Edad: +5