Historias de Winny de Puh

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Portada de “Historias de Winny de Puh” de A.A. Milne con ilustraciones originales de E. H. Shepard, editado por Valdemar

Esta preciosa edición que la Editorial Valdemar publicó en el año 2000 y reeditó en 2009 recoge los dos libros que el escritor inglés Alan Alexander Milnes publicó entre los años 1926 y 1928: Winny de Puh y El Rincón de Puh. En ellos se recogen las aventuras del oso Winny de Puh y sus amigos en el Bosque de los Cien Acres.

Winny de Puh es un clásico de la literatura infantil, a la altura de los grandes como Peter Pan, Alicia en el País de las Maravillas o El viento en los sauces. Cierto es que sus historias han llegado a nuestros días gracias al enorme empuje de los dibujos de Disney. Pero no hay que olvidar que su origen está mucho tiempo atrás, en Inglaterra, en el seno de una familia, en los muñecos de peluche de un niño inglés. Hoy en el blog os cuento un poquito sobre la obra.

Mi opinión

Llevo ya varias semanas leyendo con mis hijos las “Historias de Winny de Puh”. Desde sus camas escuchan atentos las historias nacidas de la imaginación de A.A. Milne sobre los muñecos de peluche que su hijo, Christopher Robin, tenía.

Puh, Porquete (Pigle), Iíyoo (Ígor), Tigle (Tiger), Kanga (Cangu) y Baby Ruh (Rito), Búho y Conejo: cada uno de estos personajes están acompañándonos en el momento de irse a dormir y nos están haciendo pasar momentos inolvidables.

tedy.jpgLas historias que se recogen en estos libros cuentan las aventuras de un “Oso Edward“. Aquí en España esto nos suena lejano pero es un tipo de oso muy común en Inglaterra, similar al “Oso Teddy” de los EE.UU. Osos de peluche entre marrón y amarillo muy comunes entre los niños en los años 20.

Este Oso Eduardo fue bautizado como Winny por la Osa Winny que vivía en el Zoo de Londres y a la que Christopher Robin tenía un enorme cariño. El niño se llevaba especialmente bien con la osa hasta el punto de que los cuidadores le dejaban pasar a jugar con ella ya que era una osa muy pacífica que le gustaba la cercanía de las personas.

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Pero Winny además se llama Puh, según cuenta el propio autor en la introducción del primer libro, por un cisne que se llamaba Puh al que Christopher Robin quería mucho. Cuando se despidieron del cisne, él y su padre se llevaron el nombre porque “pensamos que el cisne ya no lo iba a necesitar”.

Así este oso pasó a llamarse Winny de Puh. No importaba si “Winny” era el nombre de una Osa porque el oso se llamaba “Winny de Puh” y todos sabemos lo que eso significa. A partir de este oso Milne inventó las historias en las que su propio hijo, Christopher Robin, y sus muñecos de peluche iban a vivir un sinfín de aventuras.

 

Puh es un oso con poco cerebro, como el mismo dice, cantarín, que solo piensa en comer miel a todas horas y que quiere mucho a sus amigos.

puh4Winny de Puh es tan tierno como cualquiera puede recordar a su muñeco favorito. Es ese amigo de la infancia al que abrazábamos constantemente y con el que todo era más fácil de superar: la noche, el pasillo oscuro o un largo viaje.

Pero lo que nos está entusiasmando son los diálogos tan geniales y divertidos, tan llenos de sabiduría y a la vez tan locos y surrealistas. Nos reímos a carcajadas con las expresiones de Puh, con los miedos de Porquete, nos desesperamos con el enorme pesimismo y melancolía de Iíyoo y no podemos aguantar la risa con la supuesta sabiduría de Búho.

Son todas historias muy locas y que cuentan cosas tan sencillas como la celebración de un cumpleaños o tan sorprendentes como la búsqueda y captura de un Pelifante. Para Puh y sus amigos, y para nosotros mientras leemos, son todas aventuras maravillosas llenas de humor y ternura.

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Todos los personajes tienen una personalidad muy marcada pero que se complementa a la perfección con el grupo. Todos forman una familia perfecta en la que no sobra ni falta nadie.

Es estupendo poder leer en voz alta las historias de Puh, pensadas para eso,  nada más y nada menos. No tienen un objetivo moralizante, no pretenden adoctrinar sobre nada ni a nadie. Son pura fantasía centrada en el mundo conocido de un niño que abre la mente a infinidad de posibles aventuras igual de mágicas.

Disfrutar de ratos así, simplemente leyendo, simplemente escuchando, con el único adorno de las magníficas ilustraciones originales de E.H. Shepard, es una experiencia única que os recomiendo que hagáis.

Leer las “Historias de Winny de Puh” es viajar a un mundo feliz en el que ocurren cosas sencillamente divertidas. Es esa clase de lectura que, estoy convencida, crea lectores empedernidos. Siempre nos quedamos con ganas de un poco más, aunque ese día hayamos terminado el capítulo. Puh engancha y no podemos parar de leerlo aunque el sueño nos venza.

puh2Utiliza además un vocabulario rico, plagado de expresiones que posiblemente a veces se les escapen a los niños, pero que no impiden entender la historia. Ayudamos así a los niños a ir ampliando su léxico y a ir sembrando las semillas del que tendrán en el futuro.

Precisamente con el lenguaje es con lo que más juega Milne en las historias de Puh: lo descoloca, lo transforma en boca de Puh o de Búho, lo escribe mal a veces a la manera en que lo escribiría un niño. Pero también los convierte en los poemas y canciones que inventa constantemente Puh, ese oso sin cerebro:

Con nuestro pobre Tigle ¿qué podemos hacer?

Si nunca come nada, nunca podrá crecer.

Con la miel, piñas y cardos las cosas van muy mal

Porque le pinchan mucho o le saben fatal.

Y todos los manjares que a cualquiera le encantan

O bien le dan molestias o bien se le atragantan.

–  Es lo bastante grande, de todas formas – sentenció Porquete.

– No es realmente muy grande

– Bueno, lo parece.

Puh se quedó pensativo al oír esto, y luego murmuró para sí mismo:

Más por muchos chelines que pudiera pesar,

Siempre parece grande, pues brinca sin parar.

– Y este es todo el poema – dijo. ¿Te gusta Porquete?

– Todo excepto los chelines- dijo Porquete – No creo que vaya bien ahí.

– Querían colocarse después de muchos – explicó Puh – así que les dejé hacerlo. Es la mejor manera de escribir poesía, dejar que las cosas se coloquen.

– Ah, no lo sabía – dijo Porquete.

Disfruto como nadie de leer a mis hijos pero hay días y libros que son realmente especiales y “Las historias de Winny de Puh” es uno de ellos. Espero que estos ratos se queden grabados en su memoria como momentos felices igual que lo están siendo para mi.

Datos Bibliográficos

Título: Historias de Winny de Puh

Autor: A. A. Milne

Ilustrador: Ernest H. Shepard

Traducción: Isabel Gortázar y Juan Ramón Azaola

Edición: Valdemar, Colección Avatares (nº 40), Madrid, 2000. 351 pags.

Edad: + 5 años

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Norton y Alfa

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Portada de “Norton y Alfa” de Kristyna Litten, Editorial Blume

Norton se pasa la vida buscando cosas: tuercas, engranajes, muelles rotos…encuentra cosas aparentemente estropeadas y busca su utilidad. Las cosas siempre valen para algo. Pero un día poniendo una cosa de aquí y otra de allá Norton crea una cosa a la que va a llamar Alfa. Desde ese día Norton y Alfa son inseparables y salen a diario a buscar cosas por ahí. Pero un día encuentran algo que Norton nunca había visto. ¿Qué sería y para qué serviría AQUELLO?

Mi opinión

Estas dos últimas semanas se esta celebrando en el Parque del Retiro la Feria del Libro de Madrid. En sus 357 casetas aún hoy y hasta el domingo día 11, podemos disfrutar de la mejor selección de libros y, lo que para mi es lo más importante, la mejor selección de libreros y editores, conocedores del libro en general, que nos darán cumplida información de obras, autores, novedades y que nos harán recomendaciones con acertada ciencia cultivada con los años.

Nosotros nos dejamos aconsejar siempre, a pesar de nuestra lista de “deseos” que esperamos poder adquirir en sus puestos. Entre las recomendaciones de este año, una ha sido para literatura infantil y, como no podía ser de otra manera, ha sido un grandísimo acierto.

Norton y Alfa” ha sido una recomendación de librera, en caseta de librería especializada en literatura infantil. Una de esas casetas en las que preguntan directamente al interesado: el niño. Una de esas en las que hay banquetas o banco corrido para que ellos lleguen a ver la exposición de libros o, en su caso, al autor del que esperan les firme un ejemplar.

Con rapidez y arte de años de experiencia en esto, valora edad del niño y predisposición de los padres. Seguro que algún secreto guardan los libreros para atinar tan bien con sus recomendaciones porque de los cuatro álbumes que nos trajo para valorar, nos hubiéramos quedado con tres al instante y el cuarto posiblemente después de una lectura más calmada. El caso es que sólo nos daba para uno y mi hijo se decantó por “Norton y Alfa”.

Eligió el, al igual que su hermana eligió los “Futbolísimos”. Porque parte de la magia de la lectura está en que sean ellos los que tengan capacidad de elección en muchos momentos. Muchas veces la elección no será de nuestro agrado, pero ahí estaremos nosotros para equilibrar la balanza y ofrecerles otro tipo de lecturas con las que se enriquezcan aún más.

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Pero retomo la recomendación de “Norton y Alfa“. Ha sido un acierto por muchas cosas. La principal es porque Norton es un robot y a mi hijo los “robossstss” le encantan. Difícil palabra para pronunciarla con cuatro años y medio e incluso con más de cuarenta, ojo!. Los robots, en general son un tema  de gran acogida entre los niños de esa edad e incluso mayores.

Los robots les dan la libertad de poder imaginarlos como ellos quieran, con las utilidades y capacidades que les parezca con la seguridad de que siempre serán geniales.

El otro acierto es su amigo: Alfa. Un pequeño perro-robot, un “proyecto” de Norton que resultó ser algo “PERFECTO”. Alfa sonríe, corre, juega y se convierte enseguida en el mejor amigo de Norton. Así la amistad florece en un mundo extraño, repleto de chatarra. Un mundo que vemos solo a lo lejos, en el horizonte, en el que solo se distingue la silueta de fábricas, tuberías, depósitos, nubes de humo, tierra gris y soledad.

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En primer plano sólo vemos montones de chatarra: ruedas, engranajes, tuberías, muelles…

Norton es tierno a pesar de su cuerpo cilíndrico sin más adorno que un botón azul con dos flechas. Es expresivo a pesar de sus pequeños ojos negros y su larga y delgada nariz situada en el centro de una redonda cabeza.

Es precisamente su proyecto, Alfa, el que nos ayuda a ver esa faceta más tierna de Norton. Juegan juntos, salen al exterior en busca de cosas y cuando la lluvia o el calor les impide salir fuera de casa, se divierten y comparten el rato juntos.

Juntos han descubierto AQUELLO, una pequeña flor, algo que Norton nunca había visto antes. A pesar de todos sus esfuerzos por saber para qué servía AQUELLO, Norton llega a la conclusión de que no sirve para nada. Norton solo presta atención a cosas que sirven para algo, que tienen una utilidad.

Pero junto con Alfa descubrirán algo que, a pesar de ser inútil, les hace sentirse bien. Disfrutar de lo que es “inútil”, de lo que igual no sirve en principio para nada: contemplar una obra de arte, escuchar una pieza musical…Paul Auster, en su discurso cuando recibió el premio Príncipe de Asturias en 2006 hablaba de ello así y creo que sus palabras lo explican mejor que yo:

“En otras palabras, el arte es inútil, al menos comparado con, digamos, el trabajo de un fontanero, un médico o un maquinista. Pero ¿qué tiene de malo la inutilidad? ¿Acaso la falta de sentido práctico supone que los libros, los cuadros y los cuartetos de cuerda son una pura y simple pérdida de tiempo? Muchos lo creen. Pero yo sostengo que el valor del arte reside en su misma inutilidad; que la creación de una obra de arte es lo que nos distingue de las demás criaturas que pueblan este planeta, y lo que nos define, en lo esencial, como seres humanos. Hacer algo por puro placer, por la gracia de hacerlo. Piénsese en el esfuerzo que supone, en las largas horas de práctica y disciplina que se necesitan para ser un consumado pianista o bailarín. Todo ese trabajo y sufrimiento, los sacrificios realizados para lograr algo que es total y absolutamente inútil.”

No es arte lo que descubren Norton y Alfa pero creo que el sentido último que la autora busca con esta historia está en sintonía con esta idea de que lo que nos diferencia del resto de las criaturas es nuestra capacidad de disfrutar de cosas inútiles y nuestra capacidad para crearlas. Norton se vuelve un poco menos robot (en el sentido extenso de la palabra) con este descubrimiento y la historia deja un resquicio de esperanza para aquel mundo gris.

Una hermosa historia recomendada por gente que sabe mucho de esto de los libros. Gracias amigos de la Feria del Libro de Madrid!.

Datos bibliográficos

Título: Norton y Alfa

Autor: Kristyna Litten

Edición: Blume, Barcelona, 2017

Edad: + 4 años

 

La zanahoria

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Portada de “La zanahoria” de Laia Domènech. Editorial Milrazones

En un bosque muy lejano al que el hombre nunca había llegado, un día, un conejo que volvía de dar un paseo, encontró una zanahoria gigante. Era una enorme zanahoria pero el había desayunado mucho y no tenía hambre así que ¿qué podía hacer con aquella extraordinaria zanahoria?. Pensó que lo mejor sería llevársela a su amiga el águila que había tenido dos polluelos y seguro que no tendría mucho tiempo para salir por comida. La llevó entonces el conejo a lo alto de una montaña donde el águila tenía su nido. Pero aquel día el águila si que había podido cazar y tanto ella como sus hijos estaban saciados. ¿Qué podría hacer entonces con aquella zanahoria?…

Mi opinión

Gracias a Boolino esta semana hemos podido leer el cuento de Laia Domènech “La zanahoria”.

Este cuento, adaptado de un cuento tradicional chino, es un precioso paseo por la amistad, por la solidaridad, una explosión de naturaleza y de respeto por la misma, un remanso de paz.

Es una obra curiosa tanto en el contenido como en la forma. La autora quiso que el formato del libro fuera excepcionalmente alargado ya que quería que se pareciera a esa enorme, alta y alargada zanahoria.

Pero además de su forma externa, todo el cuento en si tiene impregnado algo de sus orígenes orientales. Las ilustraciones están hechas a lápiz y están ligeramente coloreadas en naranja (el color dominante junto al negro) y algo de azul y de rojo, colocado discretamente y en sitios muy concretos, como los coloretes de los personajes, que le dan un aire tierno.

Pero la presencia de la naturaleza, del agua, de las montañas, de la vegetación, todo ello sobre fondos blancos, también nos recuerdan a la pintura oriental.

Una naturaleza no tocada por la mano ni el pie del hombre que se nos muestra de forma diversa, con distintos paisajes: bosques frondosos, altas montañas, amplias praderas o largos y sinuosos ríos.

Gran cantidad de detalles pueblan esos paisajes, como por ejemplo las piedras del río, todas distintas, o los árboles de los que también podemos encontrar variedad de formas y colores.

Todo para componer un hermoso paseo por la naturaleza, pacífico, tranquilo y agradable. Pero además de unas hermosas y cuidadas ilustraciones “La zanahoria” cuenta una sencilla pero atractiva historia que también recoge los ecos de la tradición oral: frases que se repiten con cada uno de los nuevos animales a los que se les regala la zanahoria, el concepto de historia circular, el propio hecho de tratarse de una fábula protagonizada por animales.

Hay una clara intención de transmisión de valores como la amistad, el hecho de compartir con los que más lo necesitan y la idea de que para poder tomar una buena decisión primero hay que meditarla y dejar que el tiempo ponga las cosas en su sitio. Pero, aunque evidente, no resulta dogmática ni excesiva. Es una historia de las de siempre, una fábula en la que los animales nos enseñan a ser mejores.

Un mundo en equilibrio en el que los animales se ayudan, en el que el alimento es compartido y en el que la naturaleza agradece que se la cuide cuidando a su vez a los animales.

Historias que vienen, como hemos dicho, de la tradición oral. Historias que debemos recuperar y mantener para que sigan vivas y sigan viajando de un territorio a otro, de boca en boca. Porque con la narración oral comenzó todo y gracias a ella han llegado hasta nosotros algunas de las más bellas historias.

Será precisamente el próximo lunes 20 de Marzo cuando se celebre el Día Mundial de la Narración Oral y la Asociación Madrileña de Narración Oral MANO, de la que soy reciente y orgullosa miembro, tiene preparadas un montón de actividades al respecto; actividades que dieron comienzo ayer mismo con la inauguración de las VII Jornadas MANO y que seguirán durante toda la semana con seminarios y sesiones de cuentos en diversos sitios de Madrid. Os dejo aquí el enlace a la variada programación que podremos disfrutar hasta el próximo domingo 26. Cuentos para adultos y para niños, una fiesta de la Narración Oral a la que estamos todos invitados.

Sigamos contando cuentos en voz alta porque es el mejor regalo que nos podemos hacer unos a otros.

Datos Bibliográficos

Título: La zanahoria

Autor: Laia Domènech

Edición: Editorial Milrazones, Colección Milratones, Cantabria, 2015.

Edad: + 2 años

El Gran Gigante Bonachón

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Portada de “El Gran gigante bonachón” de Roald Dahl

Sofía es una niña huérfana que vive en un orfanato de Londres. Una noche ve a través de su ventana una extraña y enorme figura en la calle. Es un gigante con una maleta y una extraña trompeta que se está asomando a las casas de la vecindad. El gigante se da cuenta de que Sofía lo ha descubierto y la rapta para llevársela a su lejano país. Sofía cree que aquel gigante la va a devorar pero comienza a hablar con el y pronto descrubre que se trata de el Gran Giganta Bonachón, que a diferencia de los otros 9 gigantes que habitan en el país de los gigantes, no come a “guisantes humanos”, como ellos los llaman. Comienza así una tierna relación entre la niña y el GGB.

Mi opinión

Hemos llegado al final del año y a nuestra última reseña de este 2016 que termina. Pero no podía terminar este año sin hablar del autor que inspira este blog ya que este 2016 hemos celebrado el centenario de su nacimiento.

Pero aunque su año termine sus obras perdurarán y seguirán entusiasmando a generaciones de niños porque Roald Dahl supo hablar como nadie el idioma de los niños.

He leído mucho sobre Roald Dahl y he leído muchas de sus obras. “Matilda” sin duda es una de mis novelas favoritas y su personaje principal una de mis “niñas de cuento” preferidas, de esas que te tocan la fibra para siempre. No por casualidad este blog se llama así.

Pero me queda mucho aún por leer de Dahl y he querido terminar este 2016, su año, leyendo uno de sus libro “El Gran Gigante Bonachón”. Como no podía ser de otra manera he disfrutado desde la primera palabra del libro hasta su fin. Y de nuevo he descubierto unos personajes inolvidables: Sofía, una niña encantadora, lista, valiente y decidida y al GGB, que con su extraña y divertida manera de hablar, con sus tremendas orejas, posee y transmite una ternura tan grande comos sus ocho metros de altura.

Este personaje, el GGB, ya aparecía en “Danny campeón del mundo” (1975) donde el padre le cuenta a Danny la historia de un Gigante que regalaba sueños felices a los niños buenos.

15442337_1217909921624492_5291270502702156862_nRoal Dahl fue un genio creando personajes, tanto los héroes como los villanos. Todos están representados con nitidez, algo que es esencial en la literatura infantil. Los niños necesitan tener claro cómo son cada uno de los personajes que van apareciendo en la historia. Dahl escribe con sencillez, sin demasiadas descripciones, sólo las justas para ambientar la escena. Se centra en el personaje, en sus diálogos y en la historia en si.

Son siempre historias dinámicas en las que, una vez que te has metido, es imposible salir. Necesitas seguir, necesitas saber qué va a ocurrirle a Sofía, si será posible que se la coman aquellos 9 gigantes horribles. ¿Pero cómo se va a poder salvar?.

Con gran maestría Dahl, de nuevo, supo mezclar, como si fuera el propio GGB mezclando sueños, las dosis justas de humor, aventura y ternura.

Otro de los puntos fuertes de “El Gran Gigante Bonachón” son los diálogos entre Sofía y el GGB. Una vez que Sofía ya está en la cueva del GGB empieza entre ellos una larga conversación en la que vamos a descubrir quién es el GGB, a dónde ha llevado a la niña y por qué la ha raptado de aquella manera. Toda esa conversación que se alarga durante cuatro capítulos, tiene momentos tremendamente divertidos junto con otros en los que Dahl deja ver parte de esa crítica social que siempre aparece en sus obras.

Otro ingrediente que no podía faltar en una obra de Dahl es la magia. En este caso la magia aparece en forma de sueños. Esos sueños maravillosos que el GGB va a capturar con su red al país de los sueños. Aquí Dahl nos describe este extraño país de la siguiente manera:

Se dio cuenta, ahora, de que se hallaban en un país muy, pero muy pálido. El sol había desaparecido encima de una capa de vapor. A cada minuto, el aire se hacía más frío. El suelo era plano y estaba desnudo, sin color de ninguna clase. La niebla aumentaba de continuo. El frío fue más intenso todavía, y todo palideció y palideció aún más, hasta que Bonachón y la niña se vieron rodeados de una espesa capa gris y blanca. Estaba en un mundo de revueltas brumas y fantasmagóricos vapores. En el suelo crecía algo de hierba, pero no verde, sino de un gis ceniciento. No había señal de vida en tan extraño lugar ni sonido alguno, sólo las pisadas del GGB blandían cortando la niebla. “

Dahl describe poco, pero cuando lo hace a mi me maravilla. Poco más dice de ese extraño país pero tampoco es suficiente añadir mucho más. Nos queda claro como se sentía Sofía entre aquella espesa niebla, entre esas “revueltas brumas”. Escribe bajo la convicción de la inteligencia de los niños y su capacidad para la fantasía. Unas pinceladas para que cada uno nos inventemos nuestro propio país de los sueños.

Otra de las constantes en los libros de Dahl son las referencias a la cultura inglesa. En este caso representada por su más alta institución: nada menos que la Reina de Inglaterra. Toda la escena en la que recrea el encuentro con la Reina está repleto de situaciones absurdas e hilarantes donde yo, personalmente, me quedo con la aparición del mayordomo, mister Tibbs, y de qué manera organiza todo para el desayuno del GGB, Sofía y la Reina.

“Mistes Tibbs se deslizó hasta el salón de baile (porque los mayordomos no caminan, sino que se deslizan por el suelo), seguido de un pequeño ejército de lacayos. Todo éstos llevaban calzón corto, y no había ni uno solo que no luciese bien torneadas la pantorrillas y tobillos perfectos. No había posibilidad de llegar a lacayo real si uno no posee unas pantorrillas muy bien formadas. Es lo primero que miran cuando uno se presenta. 

[…] De pronto, Mister Tibbs pareció vacilar. Todos los lacayos le miraron desconcertados, porque los mayordomos nunca vacilan. Aunque se enfrenten a los problemas más imposibles de solucionar. Deben ser personas decididas en todo momento.”

ggb2Como toda su obra, las ilustraciones son de Quentin Blacke, por quien Dahl sentía una tremenda admiración, diciendo de él que era el mejor ilustrador de cuentos para niños que había.

No puedo hablaros de la última película de Steven Spilberg porque no la he podido ver aún. No se si está a la altura de Matilda o de la última versión de Charlie y la Fábrica de Chocolate que hizo Tim Burton. Sólo creo que hacer una versión cinematográfica de una de las obras de Roald Dahl es una tremenda responsabilidad. Un autor que también fue guionista de películas como los Sólo se vive dos veces o  Chiti Chiti Bang Bang, que ha creado personajes inolvidables como Matilda, Charlie, James, Sofía o  Danny entre otros muchos, no puede llevarse a la gran pantalla de cualquier manera.

Una obra divertida, tierna, con diálogos maravillosos y un argumento fantástico. Si aún estáis pensando qué pedir a los Reyes Magos yo os recomiendo incluir una o dos obras de Roald Dahl. Porque los niños se merecen historias así. Gracias Señor Dahl por habernos dejado este maravilloso legado.

Desde Cuentos para Matilda os deseamos un muy Feliz Año 2017: ¡¡Feliz año, felices lecturas!!!

Datos bibliográficos

Título: El Gran Gigante Bonachón

Autor: Roald Dahl

Ilustrador: Quentin Blake

Edición: Alfaguara, Madrid, 2011. 172 pags.

Edad: + 9 años

Mi amigo Libro

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Portada de “Mi amigo Libro” de Kristen Hall y Dasha Tolstikova, editado por Blackie Little Books

Libro era un libro. Era fuerte y resistente y su historia era divertida. El problema era que no se sentía tan especial como otros libros compañeros suyos en la librería. El no destacaba del resto como hacían los otros. Pero Libro no perdía la esperanza de que un día un niño llegara a la librería y quisiera ser su amigo. Un buen día una niña se fijó en el y allí comenzó una bella historia de amistad.

Mi opinión

¿Qué pasaría si la historia de un libro saliera de sus páginas y se convirtiera en realidad?. La literatura tiene mucho de magia y con “Mi amigo Libro” esa magia va a llegar a nuestras casas. Libro, nuestro protagonista de hoy, es el propio libro que tenemos en las manos, con sus ojos, su sonrisa y su camisa nueva.

Una preciosa metáfora sobre el amor a los libros, sobre esa frase tan familiar de que el mejor amigo del hombre es un buen libro. Son los libros nuestros amigos pacientes y silenciosos, esos que siempre nos esperan y que agradecen infinitamente que los cuidemos y mimemos. Les gusta sentirse especiales, igual que le ocurre a Libro. Pero Libro tiene que compartir la amista de la niña con Natillas, su perro. Y es que, no olvidemos que la misma frase de antes también se les aplica a los perros: son los mejores amigos del hombre.

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La niña disfruta de ambos a partes iguales, aunque Natillas es un problema engorroso para Libro.

La ilustración de Dasha Tolstikova nos mete de lleno en el mundo de Libro. A través de un dibujo desenfadado pero sin olvidar los detalles, muy colorido y sencillo, basado en parte en el garabato, llegamos a sentir como esta Libro en cada momento, nos divertimos con Natillas y nos dejamos llevar por esta maravillosa niña. Los tres personajes tienen una gran expresividad, se mueven por el libro y nosotros, de su mano, vamos con ellos a través de sus páginas.

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Hay una ilustración en especial que me parece que resume a la perfección toda la esencia de la historia. Es el clímax del cuento, cuando la niña despierta y sonríe porque ha descubierto como solucionar el problema que tiene Libro. A doble página vemos a los dos, a la niña y a libro, iguales, sonriendo, unidos. Ha surgido un vínculo entre ellos dos, niña y libro, que ya nada podrá romper.

La autora tuvo la idea de este libro a partir de que su hijo le preguntara por qué los libros llevaban “la camisa” (The jacket en inglés, título original del libro) o sobrecubierta. Además de crear una historia en torno a esta idea, las autoras nos proponen una manualidad al final del libro para poder hacer nuestra propia camisa para nuestro amigo libro. Metaliteratura para niños divertida y ocurrente.

Es muy hermoso como las autoras se han entendido y como han sabido contarnos esta preciosa historia. El niño que tenga a Libro entre las manos sentirá que allí está, que tiene vida y esta entre en sus manos y que a partir de ahí pueden seguir imaginando maneras de jugar con Libro.

 Una sencilla y romántica historia de amor y amistad entre una niña y un libro.

Gracias desde aquí a Boolino por darnos la oportunidad de conocer este precioso libro y a Blackie Books por editar historias tan bellas como esta.

Datos bibliográficos

Título: Mi amigo Libro

Autor: Kristen Hall

Ilustración: Dasha Tolstikova

Traducción: Victoria Simó

Edición: Blackie Books, Barcelona, 2016. 48 págs.

Edad: + 3 años